Por DW, Biodiversidad LA, 18 de enero de 2022.

“Hemos elaborado nuestro atlas para llamar la atención sobre el gran problema de los pesticidas. El problema se encuentra en todas partes cuando se trata de la agricultura, la salud, la pérdida de especies y la contaminación del agua. Es una cuestión transversal de primer orden”, afirma la ingeniera agrícola Susan Haffmans, de la Red de Acción contra los Plaguicidas, que ha desempeñado un papel destacado en la elaboración del “Atlas de pesticidas 2022”. Ahora fue presentado en Berlín, junto con la Fundación Heinrich Böll, cercana al partido de Los Verdes, la Alianza para el Medio Ambiente y la Conservación de la Naturaleza de Alemania y el periódico mensual internacional Le Monde diplomatique.

En 50 páginas, los expertos describen el multimillonario negocio de los pesticidas, sus consecuencias y sus repercusiones. “El atlas proporciona datos e información y se centra en áreas específicas. ¿Qué son estas sustancias? ¿Dónde hay problemas? ¿Qué efecto tienen los pesticidas en los pequeños agricultores del Sur? ¿Qué peligro corren las personas en las distintas partes del mundo? Nos encontramos con plaguicidas en todas partes, aunque no vivamos cerca del campo”, dice Haffmans.

Los agricultores a menudo se envenenan

Según un reciente estudio científico publicado en la revista Public Health, 385 millones de personas del área de la agricultura enferman cada año de intoxicación aguda por pesticidas. Tras la intoxicación, los trabajadores agrícolas y los agricultores se sienten débiles, tienen dolores de cabeza, vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, trastornos del sistema nervioso o se desmayan. En casos graves, el corazón, los pulmones o los riñones fallan. Cada año mueren unas 11.000 personas relacionadas con la agricultura por intoxicación aguda. Los suicidios con pesticidas no se contabilizaron en el estudio.

Los trabajadores agrícolas y los pequeños agricultores del Sur global se ven especialmente afectados por la intoxicación con pesticidas. Según el informe, en Asia hay alrededor de 256 millones de casos de intoxicación aguda por pesticidas, en África 116 millones y en América Latina alrededor de 12,3 millones. En Europa, un número significativamente menor de personas sufre intoxicación aguda por plaguicidas en la agricultura (1,6 millones en Europa occidental y meridional).

“Vemos que el 44% de las trabajadoras y agricultoras de todo el mundo sufren al menos una intoxicación al año. Y en algunos países es mucho más. En Burkina Faso, por ejemplo, el 83 por ciento de los trabajadores agrícolas enferman al menos una vez a causa de los pesticidas”, afirma Haffmans. “Y estos son solo los envenenamientos agudos. El alcance de estas intoxicaciones agudas es también un indicio de la exposición crónica a largo plazo, que a su vez se asocia con enfermedades crónicas completamente diferentes”.

Según el informe, hay varias razones que explican el número significativamente mayor de intoxicaciones en los países del sur: por un lado, allí se fumiga con muchos pesticidas altamente peligrosos, a menudo también algunos que están prohibidos en Europa.

Además, muchos pequeños agricultores no llevan ropa de protección y no están informados de los peligros. “En algunos casos, los proveedores se limitan a introducir los pesticidas en pequeñas bolsas o botellas de plástico, sin etiquetas, sin instrucciones de seguridad sobre su uso y sin advertencias”.

Por ejemplo, según una encuesta realizada a pequeños agricultores de Ghana, menos del 30 por ciento utiliza guantes, gafas y protección nasal cuando manipula pesticidas. Y según otra encuesta realizada en Etiopía, solo el siete por ciento de los agricultores conoce la advertencia de lavarse las manos después de utilizar pesticidas.

Las ganancias son más importantes que la protección de la salud

La venta de pesticidas es lucrativa. Los cuatro mayores productores de pesticidas son Syngenta (Suiza/China), Bayer y BASF (Alemania) y Corteva (Estados Unidos). Según el informe del “Atlas”, en 2020 alcanzaron una facturación conjunta de 31.000 millones de euros. En los últimos años, las ventas globales de pesticidas han crecido en un promedio de cuatro por ciento por año.

Por regla general, sin embargo, las corporaciones no pagan nada por los daños a la salud y al medio ambiente, o solo si hay decisiones judiciales correspondientes, como en EE. UU. Allí, personas que habían fumigado el pesticida Roundup que contenía glifosato se enfermaron gravemente y 125.000 de ellas demandaron a Bayer. El grupo ya pagó a algunos de los demandantes, y Bayer ha reservado alrededor de 10.000 millones de euros en el balance para pagar los daños.

Iniciativas para el cambio agrícola

“Tenemos que salir de este sistema agrícola basado en los pesticidas químicos”, dice Haffmans. Solo con un cambio en la agricultura se podría proteger la salud y el medio ambiente de forma sostenible.

Los 30 autores del “Atlas de pesticidas 2022” utilizan artículos y gráficos para mostrar las conexiones y cómo pueden actuar los responsables políticos. “En las últimas dos décadas, Sri Lanka ha salvado de forma demostrable casi 10.000 vidas al prohibir los peligrosos pesticidas. También hay ejemplos de la India. Algunas regiones ya cultivan completamente o en gran medida sin pesticidas. Esto, a su vez, anima a otras regiones a seguir el ejemplo”, afirma Haffmans.

Fuente: DW

ACO
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