Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 05 de marzo del 2021

HISTORIA EN BREVE

  • También podría experimentar fatiga, mareos, mayor riesgo de demencia y depresión, aumento de peso, infecciones recurrentes y mal funcionamiento cognitivo
  • La vitamina D desempeña una función en casi todos los sistemas de su cuerpo y una de ellas es combatir enfermedades virales y bacterianas como el resfriado, la gripe y el COVID-19
  • Para conocer sus niveles de vitamina D debe hacerse un análisis de sangre. Y recuerde que si toma un suplemento de vitamina D3 también debe tomar magnesio y vitamina K2 (MK-7), ya que esta combinación lo ayudará a alcanzar niveles óptimos y mejorar su salud cognitiva y cardiovascular

La vitamina D regula la expresión de cientos de genes y es necesaria para muchas funciones biológicas que afectan todos los sistemas de su cuerpo. Como verá en el siguiente video, la insuficiencia o deficiencia de vitamina D puede provocar varios síntomas generalizados que podrían hacerlo creer que padece otro problema de salud.

También se le conoce como la vitamina del sol, ya que su piel produce vitamina D cuando se expone a la luz ultravioleta del sol. La vitamina D realiza muchas funciones dentro del cuerpo, que incluyen mantener niveles adecuados de calcio y fosfato que son esenciales para una mineralización ósea normal.

Ayuda a reducir la inflamación, que es necesaria para modular el crecimiento celular y la función inmunológica. La vitamina D también afecta a los genes que ayudan a regular la diferenciación celular y la apoptosis.

La 25-hidroxivitamina D (25OHD) es la forma más exacta de medir sus niveles de vitamina D. Los datos que se recopilaron en la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de 2005-2006, mostraron que el 41.6 % de las personas que viven en los Estados Unidos tiene deficiencia de vitamina D. Sin embargo, como le explicaré más adelante, la realidad es que hasta el 80 % de la población podría tener deficiencia de vitamina D.

Es importante señalar que la forma en que se define la medida de insuficiencia y deficiencia dependerá de las concentraciones séricas que se utilizan. Algunos investigadores utilizan un nivel de 20 nanogramos por mililitro (ng/mL) o 50 nanomoles por litro (nmol/L); por ejemplo, en Estados Unidos se utiliza más ng/mL, mientras que en Europa utilizan nmol/L.

Sin embargo, GrassrootsHealth Nutrient Research Institute recomienda niveles de concentración sérica de vitamina D de 40 ng/mL a 60 ng/mL o de 100 nmol/L a 150 nmol/L. Y si utilizamos este nivel como referencia, entonces la cantidad de personas con deficiencia de vitamina D sería aún mayor.

Para ver el video con subtítulos en español; haga clic sobre el ícono de tuerca en la esquina inferior derecha del video y seleccione “Subtitles/CC”, seleccione “Auto-translate” y luego seleccione ”Spanish”.

14 señales de que podría tener deficiencia de vitamina D

Durante la temporada de resfriados y gripe, y con la pandemia de COVID-19, es aún más importante mantener niveles saludables de vitamina D con el fin de reducir el riesgo de enfermedades virales y bacterianas. Si bien, un análisis de sangre es la mejor manera de determinar sus niveles de vitamina D, estos síntomas podrían indicar que necesita optimizar sus niveles.

1.Dolor muscular: casi la mitad de todos los adultos sufren de dolor muscular. Los investigadores creen que la mayoría de ellos tienen deficiencia de vitamina D. Algunos estudios sugieren que los nervios tienen receptores de vitamina D que afectan la percepción del dolor. En un modelo animal, la investigación demostró que una dieta baja en vitamina D puede inducir una hipersensibilidad muscular profunda que no se relaciona con los niveles bajos de calcio.

2.Dolor óseo: la vitamina D regula el nivel de calcio en su cuerpo, que es necesario para proteger la salud ósea. La deficiencia de vitamina D puede hacer que sus huesos se ablanden, lo que se conoce como osteomalacia. Esto podría ser un precursor de la osteoporosis.

3.Fatiga: este es un síntoma común de diferentes problemas de salud, incluyendo la privación de sueño. Según los investigadores, un suplemento puede ayudar a mejorar los síntomas de los pacientes con cáncer que sufren de fatiga.

En un estudio en el que participaron 174 adultos con fatiga y condiciones médicas estables, los investigadores encontraron que el 77.2 % tenían deficiencia de vitamina D. Después de normalizar sus niveles, los síntomas de fatiga mejoraron de forma significativa.

4.Menor rendimiento muscular: la deficiencia de vitamina D también es muy común entre los atletas. La vitamina D es esencial para desarrollar y fortalecer los músculos, así como para mejorar el rendimiento. Los adultos mayores que toman un suplemento de vitamina D tienen un menor riesgo de caídas y un mejor rendimiento muscular.

Mejorar sus niveles con suplementos orales o exposición sensible al sol podría reducir los síntomas de fractura por sobrecarga, dolor musculoesquelético y enfermedades frecuentes. La vitamina D también tiene un efecto directo en su rendimiento muscular. En un artículo del Journal of the American Academy of Orthopaedic Surgeons, el autor escribió:

“Tener niveles elevados de vitamina D se relaciona con menores tasas de lesiones y un mejor rendimiento deportivo. En un subgrupo de la población, la vitamina D parece influir en la fuerza muscular, la prevención de lesiones y el rendimiento deportivo”.

5.Salud cerebral: la vitamina D también es esencial para la salud cerebral. Los síntomas de deficiencia pueden incluir demencia por el aumento de beta-amiloide soluble e insoluble, un factor importante en la enfermedad de Alzheimer. La investigación también la relacionó con la depresión, lo que podría deberse a que la vitamina D vitamina D regula los niveles de calcio en el cerebro.

La deficiencia de vitamina D en mujeres embarazadas puede aumentar el riesgo de autismo y trastornos de tipo esquizofrénico en el bebé. Un estudio en personas con fibromialgia encontró que la deficiencia de vitamina D era más común en personas con ansiedad y depresión. Otro estudio analizó la deficiencia de vitamina D en personas con obesidad y encontró una relación entre los niveles bajos de vitamina D y la depresión.

6.Problemas de sueño: aún no se ha identificado el mecanismo que relaciona la vitamina D con los problemas de sueño. Pero algunas investigaciones sugieren que las personas con niveles bajos de vitamina D tienen un sueño de mala calidad y un mayor riesgo de trastornos del sueño.

7.Sudoración en la cabeza: la sudoración excesiva, especialmente en la cabeza, o un cambio en su patrón de sudoración, puede ser un signo de deficiencia de vitamina D.

8.Pérdida de cabello: la vitamina D promueve la producción de queratinocitos, por lo que desempeña un papel importante en el ciclo del cabello. Parece que el receptor de vitamina D participa en la fase anágena del crecimiento del cabello, lo que llevó a los investigadores a concluir: “Los niveles de vitamina D podrían influir en el éxito del tratamiento de los trastornos del cabello y es un tema que necesita estudiarse más a fondo”.

9.Curación lenta: Las heridas crónicas son uno de los principales problemas de salud entre la población. En los Estados Unidos, el 2 % de la población tiene heridas crónicas y se estima que este problema representa el 5.5% del costo de la atención médica del Servicio Nacional de Salud de Reino Unido. La vitamina D promueve la cicatrización de heridas y la creación de catelicidina, un péptido que combate las infecciones de las heridas.

10.Mareos: la evidencia de modelos animales sugiere que la vitamina D es muy importante para el desarrollo del oído interno, que afecta el equilibrio y la coordinación. El análisis de personas con neuritis vestibular que se caracteriza por vértigo, demostró que las personas sin neuritis vestibular tenían niveles bajos de vitamina D.

11.Problemas cardíacos: los estudios clínicos han demostrado que la vitamina D3 mejora la circulación y puede ayudar a mejorar los niveles de presión arterial. En un estudio, los investigadores descubrieron que la vitamina D3 también tiene un efecto importante en las células endoteliales que recubren su sistema cardiovascular. Descubrieron que ayudaba a equilibrar las concentraciones de óxido nítrico y peroxinitrito, lo que, a su vez, mejoró la función endotelial.

12.Exceso de peso: aún no se ha identificado la forma en que la vitamina D influye en la obesidad. Sin embargo, los datos muestran que las personas con obesidad también tienen una mayor probabilidad de tener deficiencia de vitamina D.

13.Infecciones recurrentes: se han realizado varios estudios epidemiológicos que demuestran que la deficiencia de vitamina D puede aumentar el riesgo de infección y su gravedad, especialmente en las infecciones del tracto respiratorio. Múltiples estudios han demostrado que la deficiencia de vitamina D aumenta el riesgo potencial de enfermedad grave y mortalidad, sobre todo en personas que están muy enfermas.

14.Deterioro de la función cognitiva: los datos demuestran que la deficiencia de vitamina D duplica el riesgo de demencia y aumenta el riesgo de tener una mala función cognitiva.

El 80 % de las personas con COVID-19 tienen deficiencia de vitamina D

La vitamina D también influye en el desarrollo y la gravedad de muchas enfermedades. Por esa razón, desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, sospeché que la optimizar los niveles de vitamina D reduciría de forma significativa la incidencia de infección y muerte en la población general.

Desde entonces, cada vez más hay más evidencia que respalda mi teoría, ya que los investigadores han encontrado en repetidas ocasiones que tener niveles elevados de vitamina D reduce la tasa de pruebas positivas, hospitalizaciones y mortalidad relacionadas con esta infección.

A finales de 2020 se publicó un estudio que evaluó los niveles séricos de 25OHD de pacientes hospitalizados por COVID-19 para evaluar la influencia que podrían tener en la gravedad de la enfermedad. Los investigadores encontraron que el 82.2 % de las personas con COVID-19 tenían deficiencia de vitamina D (niveles inferiores a 20 ng/ml).

Curiosamente, también encontraron que las personas con deficiencia tenían una mayor prevalencia de enfermedad cardiovascular, presión arterial alta, niveles elevados de hierro y estadías hospitalarias más prolongadas. Un segundo estudio encontró resultados similares, pero solo en personas que dieron positivo en COVID-19.

En otras palabras, a estos pacientes se les hizo la prueba de PCR, que da resultados falsos positivos notoriamente altos y que no necesariamente presentaban síntomas de la enfermedad. Sin embargo, las personas con una “posible deficiencia” de vitamina D también tenían un mayor riesgo de dar positivo.

Hace poco, los datos demostraron que, los pacientes que tomaron vitamina D3 mientras estaban hospitalizados por COVID-19 redujeron un 82 % los ingresos en la UCI y disminuyeron su tasa de mortalidad en un 64 %. Nota del editor: Este estudio de preimpresión se retiró debido a “preocupaciones sobre la descripción de la investigación en este documento”, pero aún hay una versión archivada disponible.

Puede leer más sobre la información que se publicó antes de retirarlo en el artículo: “Tomar vitamina D podría reducir en un 60 % las muertes por COVID-19“.

Antes de que se retirara el documento, esta información llevó al diputado británico David Davis a solicitar una reevaluación de las recomendaciones oficiales para la vitamina D. Además, tuiteó: “Los hallazgos de este estudio a gran escala deberían dar como resultado que esta terapia se administre a todos los pacientes con COVID en todos los hospitales de latitudes templadas”.

y agregó que “la clara relación entre la vitamina D y la mortalidad por COVID es causal”, y su gobierno debería aumentar la disponibilidad de suplementos de vitamina D gratuitos para las poblaciones vulnerables. Otros expertos también pidieron recomendaciones oficiales de vitamina D.

Es importante recordar que, los datos que demuestran que las personas que tienen deficiencia de vitamina D tienen un mayor riesgo de enfermedad grave, ya estaban disponibles mucho antes de la pandemia de COVID-19. Por eso me parece extraño que ahora quieran desaparecer toda la información que demuestra que la suplementación con vitamina D puede tener un efecto positivo en la gravedad de esta enfermedad.

Y no es tan difícil de entender, ya que a las compañías farmacéuticas no les conviene que el mundo sepa que existen soluciones simples y económicas, como la vitamina D, la hidroxicloroquina y el zinc que pueden reducir el riesgo potencial de enfermedad grave y muerte.

A diferencia de los dolorosos reportes de eventos adversos de la vacuna que recibe el Sistema para Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS) de Estados Unidos, los suplementos con vitamina D, magnesio y vitamina K2 se han estudiado durante años y se ha determinado que son seguros.

Además, los estudios sobre la vitamina D han demostrado que la insuficiencia y la deficiencia se relacionan con una serie de problemas de salud, y en los siguientes artículos pueden encontrar más información al respecto. “¿Está Listo Para el Día Más Oscuro del Año?

El magnesio y la vitamina K2 son un complemento de la vitamina D3

Ya he hablado sobre la importancia de tomar vitamina K2 MK-7 y magnesio junto con su suplemento de vitamina D3. Ambos influyen en su salud, así como en la biodisponibilidad y el uso de la vitamina D en su cuerpo. Con su proyecto D*Action, GrassrootssHealth descubrió que, si no toma magnesio y vitamina K2, entonces podría necesitar hasta 2.5 veces más vitamina D.

En 2007, GrassrootsHealth comenzó una investigación a gran escala sobre la vitamina D, y actualmente, cuenta con la información de uso de suplemento y estado de salud en general de más de 10 000 participantes.

Esa información llevó a la recomendación de que los niveles de vitamina D en la sangre entre 40 ng/ml y 60 ng/ml (100 nmol/L a 150 nmol/L) son seguros, efectivos y reducen la incidencia general de enfermedades y los costos de atención médica. Según lo informado por GrassrootsHealth:

“… Las personas que no tomaban un suplemento de vitamina K2 y magnesio necesitaban un 244 % más de vitamina D para alcanzar un nivel de 40 ng/ml (100 nmol/L)”.

En términos prácticos, esto significa que cuando toma vitamina K2 y magnesio junto con vitamina D, necesita mucha menos vitamina D para alcanzar un nivel saludable. Para más información sobre la relación entre estos suplementos, así como la forma en que pueden mejorar la función cognitiva y el impacto en la mortalidad, échele un vistazo al artículo: “El magnesio y la vitamina K2 mejoran la absorción de la vitamina D“.

ACO
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