Por Carolina Gómez Mena, La Jornada, 27 de junio de 2019

En este año, el gobierno sólo invertirá 100 millones de pesos para la elaboración de biofertilizantes

Los biofertilizantes representan apenas 10 por ciento del costo que tienen los fertilizantes químicos, los que además se deben importar desde lugares tan lejanos como Ucrania o China; igualmente no contaminan el medio ambiente, pero, sin embargo, se insiste en su utilización, señaló Marcel Morales Ibarra, presidente del Consejo Mexicano de Agrobiotecnología (CoMaBio).

Acotó que este año el gobierno destinará 12 mil millones de pesos del Presupuesto de Egresos de la Federación para producir fertilizante químico y sólo 100 millones de pesos a los fertilizantes biológicos.

Subrayó que los fertilizantes químicos “han demostrado ser altamente ineficientes y generar efectos negativos para el medio ambiente, en cambio los biofertilizantes biológicos devuelven la fertilidad a la tierra, regeneran suelos y retienen agua, lo que genera efectos positivos al medio ambiente.

Morales Ibarra indicó que ante los altos costos ambientales y económicos que representan los fertilizantes químicos en el país, aunado a los casos de presunta corrupción en Petróleos Mexicanos y las pérdidas millonarias que ha habido para el erario al adquirir plantas en mal estado, es urgente y necesario que el gobierno de la Cuarta Transformación construya las bases para cambiar hacia una agricultura ecológica.

El también director de Biofábrica Siglo XXI, comentó que con la aplicación de fertilizantes químicos se desperdicia hasta 80 por ciento de producto, lo que representa no sólo una pérdida económica para el agricultor, sino que los residuos de estos productos contaminan suelos, aire y cuerpos de agua.

Seguir utilizando insumos químicos es una apuesta por la ineficiencia y va en detrimento del medio ambiente, por ello es necesario insistir en que hay alternativas como el uso de bioinsumos generados a partir de la investigación en instituciones de alto prestigio como la UNAM, el IPN, el Langebio o el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), los cuales han demostrado ser más eficientes y económicos para los productores.

Morales Ibarra recalcó que Biofábrica Siglo XXI impulsa conjuntamente con el gobierno de Morelos, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la Financiera Nacional de Desarrollo (FND), el programa morelense de agricultura rentable y sustentable, que precisamente busca aportar al proceso de transformación del actual modelo de agricultura que es altamente costoso, ineficiente y contaminante para cambiarlo -con el uso de insumos biológicos- hacia una producción agrícola más productiva, económica y sustentable, dado que permite reducir hasta en 50 por ciento el empleo de fertilizante químico, un ahorro significativo para el agricultor.

FuenteLa Jornada
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