En mi comunidad sólo se consumen tortillas de verdad

Un grupo de cocineras otomíes de  El Llanito, Dolores Hidalgo, Guanajuato, nos comparten la experiencia de su comunidad, donde sólo se venden y consumen tortillas de verdad.

Hace algunos años un grupo de mujeres de esta comunidad empezó a trabajar con la Universidad de Guanajuato, entre los temas que trataron, la tortilla fue un eje central, ya que en esta comunidad la gente se dedica a vender sus tortillas, además de que conservan la tradición de las tortillas ceremoniales, como nos dice Alicia “somos tortilleras de corazón”. En estas pláticas, el grupo aprendió a valorar los nutrientes que la tortilla “nixtamaleada” aporta al organismo, información que compartieron con la familia, amigas, vecinas y poco a poco con toda la comunidad.

Aunque a la comunidad llegaron las tortillas de harina de maíz y primero si tenían ventas, poco a poco, las mujeres del mismo lugar comenzaron a hacer sus tortillas y venderlas en las tienditas. Al tener la opción de comprar tortillas de harina de maíz y tortillas hechas a mano, la gente prefería las hechas a mano y las otras se quedaban. Poco a poco, las tortillas de verdad fueron destituyendo a las de harina de maíz, hasta que en las tiendas dejaron de venderlas, porque sólo se quedaban y desperdiciaban.

Así, en la comunidad de El Llanito, sólo se venden tortillas de verdad, tortillas 100% nixtamalizadas. Nos dice Sofía “Así sabemos lo que estamos comiendo”.

La gente de la comunidad conoce los beneficios de la tortilla nixtamalizada, su aporte de Calcio, Niacina y fibra, además de saber la diferencia del sabor y textura que tiene la tortilla de verdad.

Eusebia, Petra, Sofía y Alicia, invitan a todas las personas que saben hacer tortillas a que las sigan haciendo, que las aprovechen y que no las dejen abandonadas y a los que no las saben preparar, que las busquen y que sólo consuman tortillas nixtamalizadas.

 

 

 

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