Actualmente leemos mucho de alimentación saludable, de diferentes tipos de dietas, recetas, pero poco reflexionamos sobre la importancia del origen de nuestros alimentos para garantizar que nuestra alimentación sea realmente saludable. Al pensar en salud, en nutrición, es fundamental pensar en agricultura, en cómo fueron producidos nuestros alimentos, cómo es el suelo en el que crecieron, cuánta agua se necesitó para producirlos, si se utilizaron sustancias que se sabe son veneno para nuestro planeta y por lo tanto para nosotros. En este artículo te invito a hacer esta reflexión, a pensar y tomar acciones para garantizar que nuestra alimentación sea saludable.

Hemos aprendido que mientras todo se vea igual, parejito, del mismo tamaño, será mejor. Que todas las personas debemos aspirar a tener el mismo color de piel, ciertas facciones que son consideradas bellas, misma ropa, mismos zapatos. En fin, que todas las personas debemos vernos y pensar igual. Que lo que debemos comer debe verse y saber igual, así como estar disponible todo el año. Vivimos en un mundo de uniformidad y ya es hora de que empecemos a apostar por la diversidad.

La biodiversidad de cada espacio en el que vivimos marca nuestra cultura culinaria, define la forma en la que vemos el mundo, nos da identidad. En México esta biodiversidad se ve reflejada en la milpa, que varía y se adapta de región a región, ofreciéndonos variedad de alimentos y equilibrando nuestro entorno.

Si queremos tener una alimentación saludable, es necesario pensar en cómo se producen nuestros alimentos. ¿Será posible tener una alimentación saludable con un sistema de producción de alimentos que envenena a quien siembra, al suelo, al agua, al aire y a quien consume lo que se produce?.

La respuesta suena obvia, sin embargo, no lo hemos pensado mucho o no lo hemos querido ver. Para tener gente sana, es necesario tener alimentos sanos, producidos en suelos sanos. Sin esta sinergia, será imposible lograr sociedades saludables.

Es necesario que cuando se hable de salud y nutrición, se incluya la agricultura. Debemos volver a conectar con la forma en la que se producen nuestros alimentos.

Veamos a grandes rasgos lo que implican dos modelos de agricultura:

Agricultura industrial:

  • Uso de pesticidas y herbicidas que:
    • Contaminan agua, aire y dejan muerto el suelo
    • Matan abejas y otros polinizadores, cuando aproximadamente el 84% de nuestra alimentación depende de ellos.
    • Enferman a productores y consumidores.
  • Crea dependencia de semillas e insumos. Seguimos haciendo ricos a unos pocos y pobres y enfermos a muchos.
  • Da como resultado alimentos pobres en minerales y vitaminas. Se ha comprobado que un suelo sin microorganismos y pobre en micronutrientes, produce plantas/alimentos con deficiencias.
  • Se hace una selección de variedades por conveniencia de comercio no de salud y de cuidado de la biodiversidad.

Agroecología:

  • Modelo que busca imitar la naturaleza, adaptarse a sus cambios, a las relaciones que existen en ella, no busca controlarla ni dominarla.
  • Se siembran diversos cultivos que nos ayudan a que lleguen los polinizadores y a controlar las plagas naturalmente.
  • Suelos vivos. Se hace rotación de cultivos, se aplica composta, existen microorganismos en el suelo.
  • Uso eficiente de agua: aumenta la capacidad de absorción y retención de agua, menos escurrimientos, suelos con cobertura que evitan evaporación.
  • Alimentos en suelos vivos y nutridos, tienen más nutrientes.
  • Promueve una vida digna para quien trabaja el campo, con autonomía y alimentos sanos.

Entonces ¿monocultivo o diversidad?

Pensemos en las reglas de la alimentación saludable desde una perspectiva de diversidad, de suelos sanos, de producción de alimentos:

Para que una dieta sea saludable debe cumplir con las siguientes características:

Variada

Mientras más posibilidades de variar dentro de cada grupo, más posibilidades tendremos de cubrir nuestras necesidades nutrimentales. Está relacionado directamente con la biodiversidad. Mientras más variedades tengamos de alimentos, más variada en nutrientes también será y por lo tanto, menos posibilidades de padecer deficiencias.

Si seguimos en un sistema de alimentación que sacrifica la diversidad, perderemos variedad, perderemos la riqueza que nos ofrece la naturaleza para obtener todos los nutrientes necesarios para nuestra existencia.

Inocua

Una alimentación saludable, no debe implicar riesgos para la salud.

Muchas veces pensamos sólo en bacterias y virus, pero y…

  • Pesticidas
  • Herbicidas
  • Transgénicos

El uso de pesticidas se relaciona con el aumento de Alzheimer, asma, defectos de nacimiento, cáncer, dificultades en el aprendizaje y desarrollo, esterilidad, entre otras.

Un método de producción de alimentos como la agroecología que cuida y procura la biodiversidad, garantiza alimentos inocuos para los humanos y el medio ambiente, dejando como única preocupación lavarlos y conservarlos bien.

Suficiente

Una alimentación saludable debe cubrir las necesidades energéticas y de nutrimentos necesarias para crecer y desarrollarse adecuadamente.

Si queremos garantizar una alimentación suficiente para todas las personas, es necesario un método agroecológico en el que se apoya el campo, en el que se respeta la producción a pequeña escala, en el que se cuidan las semillas y la biodiversidad.

Equilibrada

Equilibrada entre los grupos de alimentos = Equilibrada para el medio ambiente.

En un estudio realizado por el Barilla Center for Food and Nutrition, se observó la relación entre lo recomendado generalmente en las guías alimentarias y el medio ambiente. La conclusión es que lo que se recomienda ingerir en mayor proporción ( verduras, frutas, granos, leguminosas), es lo que menor impacto tiene en el medio ambiente, así que vemos que lo adecuado para nosotros también lo es para nuestro planeta.

Países como Alemania, Brasil, Suecia y Qatar han incluido en sus guías alimentarias la relación de una alimentación saludable con la sustentabilidad.

Adecuada

Una alimentación saludable debe ser adecuada a la edad, actividad física, a la cultura.

Conservar la biodiversidad es defender las culturas culinarias. Es conservar nuestra identidad.

Completa

Una dieta completa es la que contiene todos los nutrimentos.

Para que los alimentos tengan todos los nutrimentos, es necesario que el suelo los tenga. Un suelo muerto, gracias a los pesticidas y herbicidas que arrasan con todo, no puede producir alimentos nutritivos.

Actualmente se sabe un poco más del papel tan importante que juegan los microorganismos para la salud de nuestro cuerpo y para la salud del suelo. Ahora se sabe que los microorganismos son vitales para que la planta obtenga todos los nutrientes que necesita para desarrollarse de manera óptima y por lo tanto sea un alimento completo para los seres vivos.

Es necesario un suelo vivo para generar vida y mantener nuestra vida.

Te invito a que pienses en tus alimentos. Su variedad, si sabes cómo fueron sembrados, si comes distintos alimentos en cada estación o siempre los mismos, de dónde vienen. En fin, que hagas una pausa y reflexiones sobre qué tanto sabes de ellos, para que de aquí en adelante investigues más y tomes mejores decisiones.

Ve a los mercados, ten curiosidad, pregunta de dónde vienen los alimentos que se ofrecen, en que época del año se producen. Abre los ojos y encuentra los alimentos de temporada, los alimentos locales y redescubre los ingredientes que se ofrecen en tu región.

¡Comparte esta información! Busca más, cuestiona la historia de tu comida.

 

Fuentes:

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