Por Greenpeace, Sin Embargo, 02 de mayo de 2022.

Por Ornela Garelli, Campañista de Plásticos y Océanos en Greenpeace México

Durante el mes de abril, la Comisión de Medio Ambiente y la Comisión de Cambio Climático de la Cámara de Diputados organizaron una serie de audiencias públicas para discutir las minutas de la Ley General de Economía Circular y de reforma a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR), en el tema de plásticos de un solo uso. Dichas minutas fueron aprobadas el año pasado por el Senado de la República. Si bien este tipo de ejercicios democráticos son indispensables para hacer reformas legislativas inclusivas, informadas e integrales, es importante que no terminen secuestrados por un sector en particular.

Si bien fue el registro para participar en las audiencias fue público, lo cierto es que dominó la representación del sector industrial. Muchas organizaciones de la sociedad civil, así como representantes de comunidades afectadas por residuos y de los recicladores de base estuvieron ausentes. Es importante recordar que no todos los actores tienen las mismas posibilidades reales para participar como sí la tienen las grandes empresas. Ante ello, un primer mensaje a las y los diputados es que es necesario que garanticen la inclusión de las perspectivas y necesidades de estos sectores sociales ya que estas reformas les atañen directamente. Además, es necesario que escuchen las alertas y propuestas de las organizaciones que sí pudimos participar y que nos garanticen que no pasará lo mismo que en el Senado, donde después de varios parlamentos abiertos las minutas se aprobaron sin incluir ninguna de nuestras principales propuestas.

La amplia participación de la industria del plástico en estas audiencias en la Cámara de Diputados como el órgano revisor de las minutas no es de extrañar, ya que para este sector es importante que estas minutas se aprueben y, por ello, coordinadamente avalaron en sus discursos la aprobación de las mismas en el estado en que se encuentran actualmente, es decir, tal y como fueron aprobadas en el Senado. Greenpeace y otras organizaciones sociales denunciamos desde el año pasado cómo estas minutas estaban hechas de acuerdo con los intereses de la industria, ya que no frenan realmente la contaminación por plásticos y no asignan responsabilidades ambiciosas a las empresas que están detrás de esta problemática ambiental.

Llevamos años exigiendo a las y los legisladores que integren en las leyes y sus reformasla Responsabilidad Extendida del Productor (REP), un principio de política ambiental que garantiza que los productores, importadores y distribuidores, etc. de plásticos de un solo uso se hagan responsables por los productos que ponen en el mercado durante todo su ciclo de vida, es decir, se les da la responsabilidad de diseñar productos que sean más ecológicos (no desechables) y de contribuir financieramente a la gestión de los residuos que generan estos productos al final de su vida útil, por ejemplo mediante la creación de infraestructura. Así también, la REP garantiza que el sector industrial avance en el establecimiento de sistemas de distribución de productos basados en la reutilización (no en lo desechable), por ejemplo el uso de botellas retornables.

Las minutas discutidas en estas audiencias no incluyen la REP, sino una definición manipulada por los senadores y senadoras y los representantes empresariales para seguir poniendo la carga de la solución de este problema únicamente en la ciudadanía y el gobierno, dejándolos libres de cualquier responsabilidad que vaya más allá de la educación ambiental a sus consumidores. Por tanto, el segundo mensaje para las y los diputados es que escuchen con oído crítico los comentarios de la industria y que incluyan la REP en las reformas, porque no puede haber economía circular sin REP, y una responsabilidad amplia por parte de los empresarios es esencial para realmente combatir la contaminación por plásticos.

En este punto cabe hacer una aclaración; cuando desde la academia y la sociedad civil demandamos la inclusión de la REP en la legislación mexicana no quiere decir que buscamos quitarle responsabilidad al gobierno o a la ciudadanía. No, no es así. Todos los actores tenemos una responsabilidad que cumplir, pero son las empresas quienes ponen los plásticos de un solo uso en el mercado. De acuerdo a datos de la misma empresa, Coca-Cola, por ejemplo, produce cerca de 110 mil millones de botellas desechables al año, lo equivalente a 3,488 botellas por segundo. Entonces las responsabilidades de cada actor deben estar a la altura de su contribución al problema así como de sus capacidades para ponerle solución. Es importante que las y los diputados sean conscientes de esta realidad: la educación ambiental de la población es indispensable pero para solucionar este problema de raíz es urgente que las empresas dejen de vendernos plásticos de un solo uso y avancen hacia alternativas reutilizables o libres de empaque.

Las minutas de economía circular y residuos comentadas contienen éstas y otras inconsistencias, errores y ambigüedades que se deben solventar antes de aprobarlas. Por ello, llamamos a las y los diputados a no correr en su aprobación y a realizar los análisis profundos que se requieren, así como los cambios necesarios para asegurar que estas minutas realmente contribuyan a proteger el medio ambiente y el bienestar de las personas, y no que solo respondan a los intereses del sector industrial. Aprobar las minutas sin mayores cambios sería un gran error, ya que en su redacción actual representan grandes riesgos para la salud humana y la del planeta.

Los diputados y diputadas tienen hoy, sin importar su color o su partido, la gran oportunidad de hacer las cosas bien en cuanto a la legislación de plásticos en México. Así que les preguntamos: ¿Le entran? Si su respuesta es sí: les toca escuchar y enviar de vuelta esa minuta al Senado con modificaciones que garanticen la salud del planeta y la calidad de vida de las personas. El futuro se los agradecerá.

ACO
A favor de la salud, la justicia, las sustentabilidad, la paz y la democracia.