Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 05 de octubre de 2021.

HISTORIA EN BREVE

  • El plan del Foro Económico Mundial (FEM) del 2030 incluye la idea de que “no poseerá nada y será feliz”. La implicación no declarada es que los recursos del mundo serán controlados por la élite tecnocrática y usted tendrá que pagar por el uso temporal de todo
  • El plan del FEM de 2030 es parte de lo que ahora se anuncia como el Gran Reinicio
  • También parte del Gran Reinicio es la transición del capitalismo de accionistas al “capitalismo de partes interesadas”, que de acuerdo con los líderes mundiales proporcionará “igualdad” para todos
  • En realidad, el capitalismo de las partes interesadas destruye la libertad y transfiere el poder de las naciones a las corporaciones privadas y a otras “partes interesadas” no electas como el FEM

El plan del Foro Económico Mundial del 2030 incluye la idea de que “no poseerá nada y será feliz”. La implicación no declarada es que los recursos del mundo estarán controlados por la élite tecnocrática y usted tendrá que pagar por el uso temporal de todo.

En realidad, nada le pertenecerá. Todos los artículos y recursos se deben utilizar en conjunto, mientras que la propiedad real está restringida a una clase social superior. ¿Cómo lo hará feliz este régimen impuesto?

Una vez más, la implicación no declarada es que la falta de propiedad es una conveniencia, ya que le facilitarán la vida. Alquile una maceta y luego devuélvala. ¡No necesita tener espacio extra! ¡Imagine la libertad! Incluso prometen la entrega automática por drones.

La inteligencia artificial, que extrae sus datos sobre todos los aspectos de su existencia, a través de casi cada pieza de tecnología y dispositivo que posee, dirigirá su vida, predecirá todos sus estados de ánimo y deseos, al igual que satisfará todos sus caprichos. ¡Además tendrá el lujo de no tener que tomar ninguna decisión!

Robo planificado al amparo de una pandemia

Esta es la mentalidad que tratan de programar en cada persona. Un ejemplo de esto, es un video que apareció a mediados de noviembre de 2020, en el cual el primer ministro canadiense Justin Trudeau dice lo siguiente:1

“Esta pandemia nos brindó la oportunidad de reiniciar todo. Esta es nuestra oportunidad para acelerar nuestros esfuerzos prepandémicos y volver a imaginar los sistemas económicos que abordan desafíos globales como la pobreza extrema, desigualdad y el cambio climático”.

Sin embargo, algunas personas ya empezaron a darse cuenta de que estas narrativas de “reconstruir” y “restablecer” la economía para garantizar la “igualdad” son trampas para ratones. Una vez que caiga en la trampa, quedará atrapado y perderá su libertad para siempre.

Es obvio que la élite tecnocrática no quiere que comprenda las ramificaciones del mundo real de todo lo que han planeado, por lo que intentan vender esta idea diabólica como algo que beneficiará a la sociedad y que hará la vida más justa para todos. Es una narrativa atractiva, pero una fantasía peligrosa. El 16 de noviembre de 2020, el portal National File señaló lo siguiente:2

“Trudeau sugirió que el virus del COVID-19 brindaba una ‘oportunidad para un reinicio y para volver a imaginar los sistemas económicos’. Esto se tomó como un respaldo a un plan del Foro Económico Mundial para concentrar la mayor parte de la propiedad privada en manos de las grandes corporaciones tecnológicas.

El plan del ‘Gran Reinicio’ implica una colaboración entre los gobiernos nacionales y los organismos internacionales para ‘restablecer el capitalismo’ con un estado de vigilancia/bienestar tecnocrático y transnacional integrado para el año 2030.

Las corporaciones que forman parte del FEM y los socios gubernamentales lograrían el ‘reinicio’ al utilizar la política económica para abolir de forma virtual la propiedad individual y concentrar casi toda la riqueza en manos de megacorporaciones tecnológicas.

La idea sería aprovechar el estado de bienestar y la economía colaborativa para reemplazar el statu quo económico de la propiedad individual por uno en el que la mayoría de las necesidades se alquilan”.

Reconozca las frases clave del Gran Reinicio

El plan del FEM para el 2030 es una parte esencial de lo que ahora se anuncia como el Gran Reinicio,3 ya que fue un plan que se originó en algo llamado Iniciativa de Rediseño Global, elaborado por el FEM a raíz de la crisis económica del 2008. El sitio web del Transnational Institute describe la iniciativa como “multipartícipe” y como una “nueva forma de gobernanza global”.4

Por otro lado, cuando ingresé a la referencia del Transnational Institute, noté que la URL incluía las palabras “taxonomy term backup delete later” (“término de taxonomía copia de seguridad eliminar más tarde”). No sé si eso significa algo, pero archivé5 la página por si acaso. Otros términos y lemas que describen varias facetas de este plan de conquista global incluyen:

  • La Cuarta Revolución Industrial, que forma parte del movimiento transhumanista.6 En el video anterior, el fundador del FEM, Klaus Schwab, describe estos planes
  • Reconstruir Mejor
  • El Nuevo Acuerdo Verde
  • “Igualdad”
  • Capitalismo de partes interesadas

En los últimos días, hemos visto a una gran cantidad de líderes mundiales que denuncian el capitalismo y que dicen que necesitamos un “capitalismo de partes interesadas”. Entre ellos se encuentra la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien el 17 de septiembre de 2021 se pronunció contra el capitalismo en una reunión en Londres.7,8

“En Estados Unidos, el capitalismo forma parte de nuestro sistema económico, pero no le ha servido a nuestra economía como debería”, dijo. “Entonces lo que queremos hacer no es apartarnos de eso, sino mejorarlo.

No se puede tener un sistema donde el éxito de algunas personas provenga de la explotación de los trabajadores, ni del medio ambiente, entre otros, por eso tenemos que corregirlo”.

El presidente Biden es el primer presidente de Estados Unidos en aceptar el capitalismo de las partes interesadas por su nombre,9 de hecho, los principales demócratas, incluyendo a la vicepresidenta Kamala Harris y la senadora Elizabeth Warren, han presentado propuestas de políticas que convertirían el capitalismo de las partes interesadas en ley.10

¿Qué es el capitalismo de las partes interesadas?

Pero ¿qué es el capitalismo de las partes interesadas? El problema es que la forma en que se describe no es cómo en realidad funciona en el mundo. En teoría suena genial, pero el resultado final no beneficiará a la persona promedio.

Como informó Ivan Wecke en el portal Open Democracy, en un artículo titulado: “Conspiracy Theories Aside, There Is Something Fishy About the Great Reset”:11

“El conjunto de teorías de la conspiración que incluyen al Gran Reinicio son confusas y difíciles de precisar, pero al juntarlas tenemos algo como esto: el Gran Reinicio es el plan de la élite global para instaurar un orden mundial comunista, al abolir la propiedad privada mientras se utiliza el COVID- 19 para solucionar la superpoblación y esclavizar lo que queda de la humanidad con vacunas.

Estaba intrigado y decidí averiguar de qué se trataba el plan del Gran Reinicio del FEM. En la base de las teorías de la conspiración se encuentran planes secretos e intenciones maliciosas.

Aunque es posible que no estén presentes en la iniciativa del Gran Reinicio del FEM, encontré algo muy siniestro escondido a plena vista. De hecho, es algo más que siniestro porque es real y sucede en la actualidad. Incluso, involucra cosas tan fundamentales como nuestra comida, datos y vacunas.

Las palabras mágicas son ‘capitalismo de partes interesadas’, un concepto que el presidente del FEM, Klaus Schwab, ha planeado desde hace décadas y que ocupa un lugar muy importante en el plan del Gran Reinicio del FEM a partir de junio de 2020.

La idea es que el capitalismo global se debe transformar para que las corporaciones ya no se enfoquen solo en servir a los accionistas, sino que se conviertan en custodias de la sociedad al crear valor para los clientes, proveedores, empleados, comunidades y otras ‘partes interesadas’.

La forma en que el FEM ve que se lleva a cabo el capitalismo de las partes interesadas es a través de una gama de ‘asociaciones de múltiples partes interesadas’ que reúnen al sector privado, gobiernos y la sociedad civil en todas las áreas de la gobernanza global.

La idea del capitalismo de las partes interesadas y las asociaciones de múltiples partes interesadas puede sonar tentadora y confusa, hasta que profundicemos y nos demos cuenta de que en realidad significa dar a las corporaciones más poder sobre la sociedad y menos a las instituciones democráticas”.

El capitalismo de las partes interesadas aumenta el poder de las corporaciones

La Iniciativa de Rediseño Global, que sirvió de base para el Gran Reinicio, se describió como “la propuesta más completa para rediseñar la gobernanza global desde la formulación de las Naciones Unidas durante la Segunda Guerra Mundial”.12 Entonces, esto no es un cambio menor. Es una revisión completa de la forma en que hacemos negocios y gobernamos las naciones, no solo en los Estados Unidos sino a nivel mundial.

En este modelo de múltiples partes interesadas, el gobierno solo es una parte interesada de muchas. Otras partes interesadas que se deberían tener en cuenta son las organizaciones no gubernamentales como el propio FEM y las corporaciones multinacionales. En otras palabras, estas otras partes interesadas tendrán voz y voto sobre cómo se gobiernan las naciones.

Tenga en cuenta que los líderes mundiales enfatizarán que las partes interesadas incluyen el medio ambiente y los trabajadores. Sin embargo, la verdad es que las necesidades y deseos de los trabajadores no son el centro de este modelo. De acuerdo con Wecke:13

“En lugar de que las corporaciones sirvan a muchas partes interesadas, en el modelo de gobernanza global de múltiples partes interesadas, se promueve a las corporaciones como partes interesadas oficiales en la toma de decisiones, mientras que los gobiernos quedan relegados a ser una de las muchas partes interesadas.

En la práctica, las empresas se convierten en las principales partes interesadas, mientras que los gobiernos pasan a un segundo plano y la sociedad civil es solo una cortina de humo”.

El capitalismo de las partes interesadas toma el control

Wecke señala que este ecosistema de múltiples partes interesadas ya se implementó y cada día avanza más. No es algo que quieran implementar en el futuro. En cambio, nos dicen que es algo que han hecho durante años.

“Los grupos de múltiples partes interesadas se han extendido por todos los sectores del sistema de gobernanza global”, dice Wecke. Además, señala que ya existen “más de 45 grupos globales de múltiples partes interesadas que establecen estándares, pautas y reglas en una variedad de áreas”.

Estos grupos, que no tienen responsabilidad democrática, están formados por grandes corporaciones multinacionales, que reclutan personas del gobierno, la sociedad civil y las instituciones educativas. Juntos pretenden resolver todo tipo de problemas que aquejan a la sociedad.

En especial creen que saben lo que es mejor para todos y, sin haber sido elegidos para hablar y actuar en nuestro nombre, toman decisiones unilaterales que dictarán cómo vivimos, crecemos y prosperamos.

Un ejemplo es un “ecosistema” de múltiples partes interesadas que ya está en funcionamiento, conocido como la iniciativa COVAX, cuyo objetivo es acelerar el lanzamiento de las vacunas antiCOVID-19. Esta iniciativa se creó por dos grupos de múltiples partes interesadas: la GAVI y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), en asociación con la Organización Mundial de la Salud y financiada por los gobiernos.

GAVI y CEPI se relacionan con el FEM, la Fundación Bill y Melinda Gates y con una larga lista de compañías farmacéuticas. Como señaló Wecki, mientras los gobiernos financian la iniciativa COVAX, las coaliciones centradas en las empresas (GAVI y CEPI) supervisan y obtienen los beneficios del trabajo.

Ahora comprendemos que el problema central de este sistema se basa totalmente en las ganancias. En 2020, Sudáfrica e India querían levantar las reglas de propiedad intelectual sobre las tecnologías de la vacuna antiCOVID-19 para impulsar la fabricación en los países en desarrollo. La GAVI, el propio Gates y la industria farmacéutica se opusieron como era de esperarse.

¿Cuál es la razón? Porque la salud pública no es su principal incentivo ni motivación, sino las ganancias. Las ganancias son su principal interés y, como “parte interesada” principal, sus intereses se deben comparar con los intereses de otras partes interesadas, como lo que las personas quieren y el deseo de no enfermarse y morir. Están en el centro de la estructura de poder, así que adivine cuál es el interés que gana y siempre ganará.

El capitalismo de las partes interesadas destruirá la libertad

Wecke describe el multipartícipe como “la actualización del multilateralismo del FEM”, que es el sistema por el cual las naciones del mundo trabajan juntas. En el centro están las Naciones Unidas.

Hasta ahora, este sistema es democrático, al menos en teoría, ya que los líderes electos son los que se reúnen para tomar decisiones globales. El problema al que nos enfrentamos es que el capitalismo de las partes interesadas recomendado no mejorará la democracia, más bien la eliminará por completo.

Su diseño deja en segundo plano a los gobiernos y coloca a las partes interesadas no elegidas, principalmente las corporaciones transnacionales, en el primer lugar, donde se les otorga la máxima autoridad para tomar decisiones sobre el mundo, que es precisamente lo que hemos experimentado en esta pandemia. De acuerdo con Wecke:14

“Dicho sin rodeos, las asociaciones de múltiples partes interesadas son asociaciones público-privadas en el escenario global. Y tienen implicaciones en el mundo real para la forma en que se organizan nuestros sistemas alimentarios, cómo se gobierna la gran tecnología y cómo se distribuyen nuestras vacunas y medicamentos”.

También nos espera un reinicio médico

El primer trimestre de 2020 nos ha proporcionado una idea de lo que significará el Gran Reinicio para la salud pública. Se basa en la premisa de que vivimos en un estado de bioseguridad, donde estas ‘partes interesadas’ y no elegidas deciden qué es lo mejor para nosotros, independientemente de cómo nos sintamos al respecto.

Por ejemplo, todos los hospitales de los Estados Unidos tienen instrucciones de utilizar los tratamientos antiCOVID más mortíferos que se pueda imaginar, mientras que los médicos que desafían la guía y que hacen lo mejor para sus pacientes ponen en riesgo sus licencias médicas. El simple hecho de hablar sobre tratamientos efectivos contra el COVID los pone en riesgo de censura.

En todos los países, a las personas se les dice que las vacunas antiCOVID son la única forma de avanzar, mientras que los pasaportes de vacunas (que alguna vez se consideraron como una teoría paranoica de la conspiración), comienzan a implementarse. ¿Quién tomó estas decisiones? Nadie admite la fuente real de estas decisiones, pero podemos estar seguros que provienen de un eje central, dirigido por personas que nadie quiso que estuvieran en el poder.

En todo el mundo se está desarrollando un juego mental retorcido, en el que los líderes mundiales ahora nos dicen que los pasaportes de vacunas son nuestro “boleto a la libertad” y en el que ignoran por completo el hecho de que nuestra libertad no se basa, ni puede basarse, en nuestras decisiones médicas.

Trudeau, por ejemplo, declaró hace poco tiempo que los pasaportes de vacunas son para que sepa que “si ha hecho lo correcto, puede estar seguro” a dondequiera que vaya.15 Mientras que las personas que se niegan a hacer “lo correcto”, no tienen derecho a esas mismas “libertades”.

Además, está claro que las contramedidas que vemos para el COVID-19 no terminarán cuando terminen de combatir el virus. El presidente Biden ya firmó una orden ejecutiva que agrega al sarampión a la lista de enfermedades por las cuales una persona puede estar en cuarentena o aislarse a sí misma “para proteger la salud pública”.16

Una vez más, a nuestro alrededor se construye un estado de bioseguridad que controlará todos los aspectos de nuestras vidas, bajo la idea de “proteger la salud pública”, pero sin hacer tal cosa. No se puede negar que las contramedidas del COVID han causado mucha más destrucción de lo que en realidad causó el virus, y estas contramedidas todavía destruyen vidas y matan personas de manera innecesaria, todo bajo la idea de mantenernos “a salvo” de las enfermedades.

El hecho de que las personas mueran por suicidio, hambre, problemas médicos no tratados y lesiones por vacunas, no cuenta. ¡Nos protegen del COVID! Por supuesto, eso avanzará para protegernos de otras infecciones del día.

Para concluir, el capitalismo de las partes interesadas es una forma de fascismo global, donde las naciones no están dirigidas solo por gobiernos electos, sino por corporaciones no electas en asociación con el gobierno. En términos de “igualdad”, no creo que eso lleve a cabo. La igualdad de la que hablan es que todos estemos en la misma posición de no poseer nada y de no tener derechos humanos.

Image by Nattanan Kanchanaprat from Pixabay

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