Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 24 de junio del 2020.

  • El cambio de 180 grados se justifica al citar al “consenso científico sobre el COVID-19”, un consenso que no existe
  • Existen muchas razones para proteger la historia sobre el “origen natural” del SARS-CoV-2. Si se demuestra que se trata de una creación de laboratorio, la población podría exigir que se detenga la investigación de bioseguridad y bioguerra sobre los patógenos peligrosos
  • Si se detuvieran los fondos y se cerraran los laboratorios de nivel 4 de bioseguridad, miles de científicos involucrados en dichas investigaciones perderían sus empleos. Mientras que otros podrían enfrentar cadena perpetua por violar la Ley Antiterrorista de Armas Biológicas de 1989
  • Científicos estadounidenses y las organizaciones de salud también serían responsables, pero Estados Unidos no quiere involucrar a sus propias agencias en la creación del SARS-CoV-2

Si necesita más pruebas de que los principales medios de comunicación censuran las noticias veraces, no es necesario que busque más, el artículo de Forbes del 7 de junio de 2020 que habla sobre un informe noruego, afirma tener las pruebas de que el SARS-CoV-2 es una creación de laboratorio.

Al principio, el artículo se publicó con el título “Norway Scientist Claims Report Proves Coronavirus Was Lab-Made”. Poco después, se modificó a “Controversial Coronavirus Lab Origin Claims Dismissed by Experts”.

Forbes da un giro de 180 grados

Como se revela en las capturas de pantalla a continuación, el cambio de 180 grados se justifica al citar al “consenso científico sobre COVID-19”, un consenso que en realidad no existe, y una evidencia que demuestra que SARS-CoV- 2 fue creado en un laboratorio y se descarta la idea de que sea un “rumor y conspiración”.

Si esto no demuestra cuán cómplices conducen los medios una historia preestablecida, no sé de qué otra manera explicarle.

Forbes da un giro de 180 grados
Este artículo de Forbes está disponible solo en inglés

Esta es una prueba de los cambios. El artículo original dice:

“El estudio de Sørensen y del profesor británico Angus Dalgleish, demuestra que la proteína Spike del coronavirus contiene secuencias que parecen estar insertadas de forma artificial. También destacan la falta de mutación desde su descubrimiento, lo que sugiere que ya estaba adaptado a los humanos”.

El artículo actualizado ahora dice:

“Los autores de un estudio de la vacuna británica-noruega, aceptado por el Quarterly Review of Biofysics, afirman que la proteína Spike del coronavirus contiene secuencias que parecen estar insertadas de forma artificial.

En su artículo, el científico noruego Birger Sørensen y el oncólogo británico Angus Dalgleish afirman que identificaron “secciones insertadas que se colocaron en la superficie de la proteina Spike del SARS-CoV-2″ que explica cómo interactúa el virus con las células del cuerpo humano. Los virólogos, sin embargo, notan que existen secciones similares que aparecen de forma natural en otros virus”.

Por qué es tan importante centrarse en que el virus es natural

Sin lugar a dudas, el miedo a la exposición es real, y si ve las palabras “consenso” o “teoría de la conspiración”, es probable que se trate de un intento de encubrimiento. ¿A qué le tienen miedo?

Bueno, existen muchas razones para proteger la historia de que el SARS-CoV-2 es de origen natural. Si se demuestra que es una creación de laboratorio, la población podría exigir que se detenga la investigación de bioseguridad y bioguerra sobre los patógenos peligrosos.

Si se pararan los fondos y se cerraran los laboratorios de nivel 4 de bioseguridad, miles de científicos involucrados en dicha investigación perderían sus empleos para evitar que ocurra otra pandemia global provocada por el hombre. Estos laboratorios representan una de las mayores amenazas para la humanidad, y merecemos tener un dialogo serio sobre sus riesgos y beneficios.

Además de amenazar el futuro de las investigaciones de bioseguridad y bioguerra en general, muchos podrían enfrentar cadena perpetua por violar la Ley Antiterrorista de Armas Biológicas de 1989.

China, tiene todas las razones para reprimir las pruebas de que la pandemia se originó en su primer laboratorio BSL4, ya que podría ser considerada como legalmente responsable y los reclamos sobre la restitución de las naciones afectadas probablemente se ejecutarían en billones de dólares.

Según el analista de tecnología Ray Wang, fundador de Constellation Research Inc., los colegas de la comunidad científica china le dijeron que tenían prohibido hablar sobre la “nueva cepa de gripe” que surgió en China en enero de 2020, ya que el Partido Comunista Chino quería evitar que el brote se hiciera público. De acuerdo con Wang:

“Nadie quería hablar de eso porque se trataba de un laboratorio de doble uso. Como gobierno, tampoco querrá lastimar a sus propias personas. Hoy, lo que en realidad sucede, es que están tratando de encubrir eso”.

Pero los científicos y las organizaciones de salud de Estados Unidos también estarían implicados, ya que el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID por sus siglas en inglés), bajo el liderazgo del Dr. Anthony Fauci, financió la investigación de la ganancia de función del coronavirus que se realiza en Wuhan, China. Entonces, decir que hay mucho en juego sería una subestimación muy seria.

Estados Unidos no quiere involucrar a sus propias agencias sobre la creación de este virus, razón por la cual los funcionarios del gobierno se centran en el origen de la fuga, que es China, lugar donde se diseñó. Es obvio que, si se trata de un virus diseñado, todos los que estén relacionados con su creación, serían responsables, incluyendo los que lo financiaron.

Entonces, cuando hablamos sobre el origen del SARS-CoV-2, es importante ser claros sobre cuál es el problema, la existencia de armas biológicas peligrosas o la investigación de biodefensa. No se trata de una condena a la población china ni a su gobierno en sí, aunque la crítica al manejo del brote por parte de China es cada vez más fuerte.

Incluso Fauci declaró: “Creo que las autoridades chinas, que no permitieron que los científicos se pronunciaran de manera tan abierta y transparente, podrían hacer un mal servicio”. Sin embargo, aunque con el tiempo se nos podría proporcionar una prueba clara de que el SARS-CoV-2 se filtró del laboratorio de Wuhan, se negará la manipulación genética más allá de cualquier punto de credibilidad.

Si el SARS-CoV-2 es un virus creado por el hombre, es una prueba de que la investigación de ganancia de función plantea muchos riesgos para la humanidad, la cual supera con creces cualquier ganancia potencial.

Prácticamente todas las demás amenazas para la humanidad (toxinas ambientales, pesticidas, OGM, contaminación) son insignificantes en comparación con el peligro que representa la investigación de biodefensa/armas biológicas.

El argumento de la evolución natural fracasa por falta de evidencia

Ahora vemos un abismo cada vez mayor entre los científicos y los medios dirigidos por la industria farmacéutica. Mientras que la mayoría de los periodistas insisten en que hay un “consenso” sobre el origen zoonótico natural del SARS-CoV-2, los científicos publican evidencia de lo contrario.

Por ejemplo, un artículo del 8 de junio de 2020 de Daoyu Zhang argumenta contra la transmisión zoonótica del SARS-CoV-2, e indica que los análisis genéticos de muestras de pangolín que se utilizaron para apoyar la transferencia zoonótica parecen estar contaminados:

“Hace poco, hubo mucho escándalo sobre un supuesto coronavirus similar al SARS que se encuentra en muestras de pangolines de Malasia (Manis Javanica) que posee un RBD casi idéntico al coronavirus SARS-CoV-2.

Diarios destacados citan el supuesto descubrimiento para afirmar que los pangolines podrían ser uno de los posibles anfitriones intermediarios para la transmisión zoonótica del SARS-CoV-2 a los humanos.

Aquí, informamos que todas las bases de datos que se utilizan para respaldar tal afirmación, sobre cuál era el posible análisis metagenómico, contenían lecturas inesperadas y tenían en grave riesgo de contaminación. También informamos que la presencia de lecturas inesperadas está relacionada con la presencia de lecturas de coronavirus”.

Recientemente se publicó en el Wall Street Journal el 29 de mayo de 2020 un artículo que se atreve a analizar tanto el tema de la ingeniería como el de las fugas. Cómo se señaló en dicho artículo, “Las nuevas investigaciones ha ahondado más que disipado, el misterio que rodea el origen del coronavirus responsable del Covid-19”. Exactamente.

En su artículo, “So Where Did Covid Come From?”, el periodista Ian Birrell también señala “No es una teoría de la conspiración preguntar si este nuevo coronavirus se filtró de un laboratorio de Wuhan”. Mientras tanto, CNN impulsa la historia zoonótica al emitir un especial sobre la relación entre los murciélagos y el COVID-19.

Como se señaló en el documento de Deigin y Rossana Segreto publicado en abril de 2020 y titulado “Is Considering a Genetic-Manipulation Origin for SARS-CoV-2 a Conspiracy Theory That Must Be Censored?”:

“Las teorías que consideran un posible origen artificial para el SARS-CoV-2 son censuradas ya que parecen apoyar las teorías de la conspiración. Los investigadores tienen la responsabilidad de llevar a cabo un análisis exhaustivo, más allá de cualquier interés de investigación personal, sobre todas las posibles causas de la aparición del SARS-CoV-2 con el fin de evitar que esto suceda en el futuro”.

Deigin y Segreto revisan la evidencia de un encubrimiento en el Instituto de Virología de Wuhan. Hace poco tiempo entrevisté al biólogo molecular y virólogo Jonathan Latham, Ph. D., sobre este tema. Para conocer los detalles de esta entrevista, consulte mi artículo anterior “La cortina de humo alrededor del virus de Wuhan“. El artículo de Deigin y Segreto también es una excelente lectura.

En resumen, es posible que el SARS-CoV-2 no sea un virus nuevo después de todo. Un ancestro cercano muy conservado ya estaba en la base de datos con el nombre BtCoV/4991. La pregunta es, ¿por qué se ha encubierto esto?

El hecho de que algunos hallazgos científicos se censuren al por mayor mientras que otros se promueven como “consenso” es muy peligroso y debilita todo el campo de la ciencia.

Cuando los periodistas ya no son libres de informar hechos y, en cambio, los utilizan como una industria y una máquina de propaganda política para excluir la verdad, solo puede conducir a un retroceso de la sociedad. ¿Eso es lo que queremos? La pandemia del COVID-19, junto con el desastre económico y social provocado, es una llamada de atención al mundo en más de un sentido.

Lo que está claro es que no podemos continuar la investigación peligrosa de ganancia de función sobre los patógenos. Necesitamos llegar al fondo de su origen, de modo que se puedan tomar medidas para garantizar que algo como esto no vuelva a suceder.

Si no lo hacemos, las repeticiones están garantizadas, y la próxima vez, es posible que no tengamos tanta suerte de tener un virus con una tasa de mortalidad tan baja como el SARS-CoV-2.

ACO
A favor de la salud, la justicia, las sustentabilidad, la paz y la democracia.