Por Dr. Mercola, Mercola, 10 de octubre de 2022.

HISTORIA EN BREVE

  • Se demostró que las fluoroquinolonas, las cuáles se han relacionado desde hace mucho tiempo con la tendinitis y la ruptura del tendón de Aquiles, aumentan el riesgo de sufrir disección aórtica (un desgarre en la pared de la arteria principal, que permite que la sangre fluya entre las capas) o ruptura de la aorta, que puede causar la muerte
  • A pesar de que ahora se adjuntan advertencias en un “recuadro negro”, por lo general, las fluoroquinolonas aún se recetan para tratar infecciones de las vías respiratorias superiores o del tracto urinario
  • Es posible reducir su riesgo de desarrollar infecciones bacterianas y virales al apoyar su sistema inmunológico implementando estrategias relacionadas con el estilo de vida, como tener un sueño de calidad, consumir alimentos fermentados, realizar ejercicio de manera regular y optimizar su nivel de vitamina D

Las investigaciones demuestran que el microbioma tiene casi 39 billones de bacterias. La familia, el consumo de alimentos y la exposición ambiental contribuyen durante los primeros años a la variedad de su microbioma, lo que influye en su salud de por vida. Las actividades cotidianas como cepillarse los dientes, comer, besar a alguien o tocar a una mascota de la familia también generan un impacto en su microbioma.

Esta composición podría ser muy particular para cada persona, casi como una huella dactilar, además desempeña un papel indispensable en la prevención de enfermedades e influye en la función de su piel, pulmones, senos e hígado. Las bacterias dañinas pueden causar problemas y enfermedades que por lo general se tratan con antibióticos. De los 10 antibióticos recetados, 2 pertenecen a la clase de las fluoroquinolonas.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) generó por primera vez una advertencia sobre las fluoroquinolonas en 2008, debido a que aumentan el riesgo de sufrir tendinitis y ruptura del tendón. Las advertencias, también conocidas como advertencias en el recuadro negro, aparecen en las etiquetas de los medicamentos para informar sobre sus riesgos graves o mortales.

En 2011 se agregó una advertencia adicional para quienes padecen miastenia grave, al igual que se incluyeron actualizaciones en 2013 que describen la neuropatía periférica irreversible. En 2018, la FDA advirtió que los antibióticos de fluoroquinolona podrían aumentar las rupturas o desgarros en la aorta. Y, en enero de 2022, la FDA decidió lo siguiente:

“Llegamos a la conclusión de que las fluoroquinolonas se deben reservar para su uso en pacientes sin otras opciones de tratamiento para la sinusitis bacteriana aguda o ABS, la exacerbación bacteriana aguda de la bronquitis crónica (ABECB) y la UTI no complicada, ya que por lo general los riesgos superan los beneficios.

En el caso de algunas infecciones bacterianas graves, los beneficios superan los riesgos y por esa razón aún siguen disponibles como opción terapéutica”.

Sin embargo, a pesar de estas advertencias, los investigadores descubrieron en abril de 2022 que las fluoroquinolonas todavía se encuentran entre los antibióticos más recetados en todo el mundo. Llegaron a la conclusión de que es posible que algunos trabajadores de la salud tengan un “conocimiento escaso” de los perfiles de seguridad y los riesgos de estos medicamentos, y que tal vez se necesite más información sobre las reacciones adversas a las fluoroquinolonas.

La advertencia de la FDA relaciona a las fluoroquinolonas con el daño de la aorta

La aorta es la arteria principal del cuerpo que suministra sangre oxigenada al sistema circulatorio. La arteria proviene del lado izquierdo de su corazón y corre por el frente de su columna vertebral. La revisión de la FDA descubrió que los antibióticos de fluoroquinolona aumentan el riesgo de sufrir desgarres en la aorta, también llamados disecciones aórticas, al igual que rupturas de un aneurisma aórtico, lo que provoca un sangrado en exceso y la muerte.

Los hallazgos ocurrieron cuando los antibióticos se administraron por vía oral o a través de una inyección. Esto hizo que la FDA advirtiera sobre el uso de antibióticos de fluoroquinolona en personas en riesgo, a menos que no existan otras opciones de tratamiento disponibles.

El antibiótico no se debe usar en personas que corren el riesgo de tener un aneurisma aórtico o que ya lo tienen, como las que padecen enfermedad vascular aterosclerótica periférica, hipertensión y afecciones genéticas específicas como el síndrome de Ehlers-Danlos o el síndrome de Marfan.

Los hallazgos se extrajeron de cuatro estudios observacionales publicados, que en conjunto demostraron que existe una relación consistente entre la disección o ruptura de la aorta y el uso de fluoroquinolonas. El mecanismo subyacente no se pudo determinar a partir de esos estudios.

Algunas de las fluoroquinolonas de uso común incluyen a la ciprofloxacina (Cipro), levofloxacina (Levaquin), gemifloxacina (Factive) y moxifloxacina (Avelox). Estas se recetan para tratar infecciones de las vías respiratorias superiores y del tracto urinario. En un comunicado, la FDA advierte lo siguiente:

“Las fluoroquinolonas no se deben usar en pacientes que corren un riesgo mayor, a menos que no haya otras opciones de tratamiento disponibles.

Los profesionales de la salud deben evitar recetar antibióticos con fluoroquinolonas a pacientes que tienen un aneurisma aórtico o que corren el riesgo de tener un aneurisma de la aorta, como los pacientes con aneurisma periférico de la aorta, enfermedades vasculares ateroscleróticas, hipertensión, ciertas afecciones genéticas como el síndrome de Marfan y el síndrome de Ehlers-Danlos, al igual que pacientes de edad avanzada”.

Las infecciones de las vías respiratorias superiores suelen ser virales

Por lo general, los virus provocan infecciones de las vías respiratorias superiores (URI, por sus siglas en inglés) con síntomas de secreción nasal, tos, fiebre, dolor de garganta y problemas para dormir. Las URI representan la enfermedad aguda más común en el ámbito ambulatorio y a menudo son relacionadas con el resfriado común, el cual suele ser una inflamación leve y autolimitada de las membranas mucosas de las vías respiratorias.

La enfermedad bacteriana podría convertirse en una enfermedad viral como una infección secundaria y casi siempre incluye síntomas que persisten por más de 14 días con fiebre más alta de lo que se esperaría de un virus. A menudo, la fiebre empeora unos días después de la enfermedad, en lugar de mejorar.

Por desgracia, una de las razones más comunes por las que se prescriben las fluoroquinolonas es para tratar las infecciones de las vías respiratorias superiores que casi siempre son ocasionadas por un virus. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, la mayor cantidad de recetas de antibióticos se emiten en los estados del sureste.

Las fluoroquinolonas ocuparon el cuarto lugar en la cantidad más alta de recetas emitidas por cada 1000 personas, esta cifra fue revelada por los CDC en el 2016 como parte del índice de prescripción de antibióticos para pacientes ambulatorios. Debido a que los proveedores aún optaban por las fluoroquinolonas para tratar las infecciones respiratorias como la neumonía, los CDC informaron en 2021 que un panel de expertos había recomendado disminuir en un 90 % el uso de estos medicamentos para este propósito.

Las infecciones bacterianas y virales son diferentes en aspectos importantes que se relacionan con la estructura del organismo y la forma en que responden a los medicamentos. Aunque ambos virus son demasiado pequeños para verse a simple vista, el virus más grande es en realidad más pequeño que la bacteria más pequeña. A diferencia de las bacterias más complejas, los virus no pueden sobrevivir sin un huésped y solo se reproducen al unirse a otras células. Además, la mayoría de los virus son específicos en las células que atacan.

Las diferencias en la estructura y complejidad del organismo repercuten en el tipo de medicamento que podría ser eficaz contra él. Las infecciones virales no se ven afectadas por los antibióticos como las fluoroquinolonas. De hecho, el uso de antibióticos para las infecciones virales solo contribuye al aumento de la cantidad de infecciones resistentes a los antibióticos.

Las fluoroquinolonas se relacionan con muchos problemas

Los antibióticos de fluoroquinolonas se han relacionado con roturas y daños en el tendón de Aquiles desde hace más de una década. Existen otros eventos adversos graves, como los desprendimientos de retina y aneurismas de la aorta que también se podrían relacionar con otros sistemas que requieren la formación de colágeno. Esto también podría explicar cómo el medicamento aumenta el riesgo de ruptura o disección de la aorta, ya que el colágeno recubre las arterias y las venas para permitir que se estiren mientras el corazón bombea la sangre.

Después, en julio de 2022, la FDA ordenó otra advertencia, donde “alertó a los médicos sobre el riesgo de sufrir tendinitis y ruptura del tendón relacionada con su uso”. De acuerdo con la Dra. Renata Albrecht, quien dirige la División de Patógenos Especiales y Productos para Trasplantes de la FDA, “Las rupturas del tendón de Aquiles que se relacionan con las fluoroquinolonas son de tres a cuatro veces más frecuentes que las rupturas en las personas que no toman estos medicamentos.

Por lo tanto, si toma alguno de estos antibióticos, debe buscar atención médica inmediata si experimenta dolor o inflamación en los músculos o tendones. De hecho, también se recomienda evitar hacer ejercicio mientras sus articulaciones estén afectadas.

Los medicamentos también son poderosos agentes quelantes del hierro y podrían provocar cambios epigenéticos a través de la pérdida de agentes que requieren hierro como cofactor. Como se señaló en un estudio, esto también podría explicar la toxicidad renal clásica que se relaciona con los antibióticos.

Un estudio reciente relacionó el uso de fluoroquinolonas con la cantidad de niños y adultos afectados por cálculos renales. Las probabilidades de cálculos aumentaron 1.5 veces con el uso de fluoroquinolonas y la exposición dentro de los 3 a 12 meses se relacionó con un riesgo mayor. Parecía que los niños y adolescentes eran más susceptibles.

Las reacciones pueden ocurrir en todo el cuerpo, lo que afecta el sistema nervioso central y los sistemas musculoesquelético, visual y renal, a veces de manera simultánea. Entre las reacciones graves reportadas se encuentran:

  • Deterioro de la memoria
  • Delirio
  • Agitación
  • Desorientación
  • Desprendimiento de retina
  • Pérdida de audición y/o tinnitus
  • Trastorno de la atención
  • Cálculos renales
  • Insuficiencia renal
  • Hipoglucemia que lleva al coma
  • Rotura o disección de la aorta
  • Rotura o disección de tendón

Hay muchos otros efectos secundarios psiquiátricos

Los investigadores recomiendan más estudios para comprender la patogenia causada por los antibióticos con el fin de tratar las enfermedades que se relacionan con los antibióticos al mitigar el entorno intestinal, lo que lo restaura a su estado original.

Existen investigaciones adicionales que han demostrado que un desequilibrio en el microbioma intestinal causado por antibióticos puede afectar a las personas de varias maneras y durante largos períodos de tiempo. Si su médico le receta uno de estos peligrosos antibióticos, solicite otro. Sería inusual que una fluoroquinolona fuera el único antibiótico que se podría utilizar para tratar su infección.

Recuerde, estos peligrosos antibióticos se deben usar solo como último recurso. Si es necesario, asegúrese de leer de manera detenida el prospecto y todas las advertencias, y busque atención médica en el momento en que note un efecto secundario.

El Dr. David Flockhart, quien se desempeñó como profesor de medicina y jefe de farmacología clínica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, y quien antes de su muerte era considerado uno de los principales expertos en los efectos secundarios de las fluoroquinolonas, dijo en 2012 que “hasta un tercio de los pacientes que toman una fluoroquinolona experimentarán algún tipo de efecto secundario psiquiátrico”.

Pero la cuestión es que el Dr. Flockhart había tratado de advertir sobre estos medicamentos desde el 2001, cuando criticó al medicamento Ciprio, mientras trataba de enfatizar cuán peligrosas eran las fluoroquinolonas:

“Cipro es básicamente una gran arma cuyos beneficios superan sus riesgos en ciertas circunstancias. Pero cuanto más grande sea el arma que utilice, más daño puede causar”.

Los antibióticos causan cambios permanentes en su microbioma intestinal

La salud de su microbioma intestinal cambia las reglas del juego. En los últimos años, la evidencia científica demostró que su microbioma intestinal desempeña un papel muy importante en su salud y en la prevención de enfermedades. El cáncer y muchas otras afecciones se relacionan con la influencia de los microbios intestinales, afecciones como la obesidad, la depresión, el párkinson y las alergias, solo por nombrar algunas.

Dado que el intestino es la residencia principal del sistema inmunológico, modificar su microbioma intestinal interrumpe de manera automática su función inmunológica, lo que puede tener consecuencias de largo alcance. Una forma en que los antibióticos pueden promover la enfermedad es al crear un ambiente rico en oxígeno en los intestinos, lo que favorece el crecimiento de bacterias patógenas.

Los microbios beneficiosos crecen en un ambiente anaeróbico (sin oxígeno), mientras que las bacterias patógenas necesitan oxígeno para sobrevivir. Los datos sugieren que incluso un ciclo de antibióticos puede afectar su microbioma hasta por un año, por lo que es indispensable usar antibióticos solo cuando en verdad sea necesario.

Sin embargo, el Dr. Martin Blaser del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York argumenta que el impacto de los antibióticos en las bacterias intestinales podría ser permanente. En un editorial de la revista Nature dijo lo siguiente:

“La evidencia preliminar de mi laboratorio y de otros sugiere que, a veces, nuestra microflora amigable nunca se recupera por completo. Estos cambios a largo plazo en las bacterias beneficiosas dentro de los cuerpos de las personas podrían incluso aumentar nuestra susceptibilidad a infecciones y enfermedades.

El uso excesivo de antibióticos podría contribuir al aumento de afecciones como la obesidad, diabetes tipo 1, enfermedad inflamatoria intestinal, alergias y el asma, que se han duplicado en muchas poblaciones”.

Apoye su salud y su intestino

Cuanto más fuerte sea su sistema inmunológico, menor es su posibilidad de que cualquier microbio ingrese en su cuerpo. A continuación, se presentan algunas estrategias básicas para apoyar su sistema inmunológico y prevenir enfermedades.

  • Optimizar su alimentación: evite los alimentos que ponen a prueba su sistema inmunológico, como las grasas trans, alimentos fritos, procesados, azúcares y los granos. Busque reducir su consumo neto de carbohidratos (azúcar, granos, fructosa) y proteínas, reemplazándolos con grasas saludables de alta calidad.
  • Equilibrar su microflora intestinal: una de las mejores maneras de apoyar su intestino es al incorporar alimentos fermentados de manera natural en su alimentación e incluir hasta 4 a 6 onzas por día. Podría tomar un suplemento probiótico de alta calidad, pero los alimentos fermentados tienden a ofrecer el mayor beneficio.
  • Hacer ejercicio de manera regular: el ejercicio mejora la circulación de las células inmunológicas en la sangre, lo que crea un sistema más eficiente para localizar y eliminar patógenos en el cuerpo. Asegúrese de que su plan de acondicionamiento físico incorpore entrenamiento con pesas, ejercicios de alta intensidad, estiramiento y ejercicios para la zona core.
  • Dormir bien: estudios demuestran que no dormir bien tiene el mismo efecto en su sistema inmunológico que el estrés físico o la enfermedad, por lo que podría sentirse enfermo después de una noche de insomnio.
  • Reducir el estrés: los altos niveles de hormonas del estrés pueden disminuir su inmunidad, así que asegúrese de implementar algún tipo de control del estrés. La meditación, la oración, el yoga y las Técnicas de Libertad Emocional (EFT, por sus siglas en inglés) son estrategias excelentes para controlar el estrés, pero tendrá que encontrar la que mejor le funcione.
  • Optimizar los niveles de vitamina D: los estudios demuestran que los niveles bajos de vitamina D pueden aumentar el riesgo de sufrir MRSA y otras infecciones. Exponerse a los rayos del sol es la mejor fuente de vitamina D. Controle su nivel de vitamina D para confirmar que esté en un rango terapéutico de 60 a 80 ng/mL. Si no puede exponerse a los rayos UV, considere tomar un suplemento de vitamina D3, junto con magnesio y vitamina K2 (MK-7) por vía oral.

Además de las medidas anteriores, existen agentes naturales con actividad antibacteriana, incluyendo los siguientes:

  • Vitamina C: la función de la vitamina C para prevenir y tratar las enfermedades infecciosas es bien conocida. La vitamina C por vía intravenosa es una opción, pero si no tiene acceso a un médico que pueda administrarla, la vitamina C liposomal es la forma más potente por vía oral.
  • Ajo: el ajo es un potente antibacteriano, antiviral y antifúngico. Puede estimular su sistema inmunológico, ayudar a sanar las heridas y matar las bacterias resistentes a los antibióticos. Para obtener la mayor cantidad de beneficios, el ajo se debe comer fresco y sin cocinar (picado o machacado).
  • Extracto de hoja de olivo: los estudios in vitro demuestran que el extracto de hoja de olivo es efectivo contra la Klebsiella, una bacteria gram-negativa, lo que impide que se reproduzca, además de ser tóxico para otros microbios patógenos.
  • Miel Manuka: se demostró que la miel de Manuka, hecha de las flores y el polen del arbusto de Manuka, es más efectiva que los antibióticos para tratar infecciones cutáneas graves y difíciles de curar. Los ensayos clínicos descubrieron que la miel de manuka puede erradicar más de 250 cepas clínicas de bacterias, incluyendo las variedades resistentes a los medicamentos, como la MRSA.
  • Aceite de árbol de té: el aceite de árbol de té es un antiséptico natural que ha demostrado matar muchas cepas bacterianas.
  • Plata coloidal: la plata coloidal se ha considerado un antibiótico natural efectivo durante siglos, y las investigaciones recientes demuestran que incluso puede ayudar a erradicar los patógenos resistentes a los antibióticos. Si está interesado en este tratamiento, asegúrese de leer las últimas pautas sobre su uso seguro, ya que involucra riesgos si se usa de manera incorrecta.
Imagen de Steve Buissinne en Pixabay 
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