Por Servindi, Desinformémonos, 03 de diciembre de 2021.

Este pesticida, extendido por más de cuatro décadas, ha sido identificado como posible cancerígeno, además de generar afectaciones a los mismo cultivos y de contribuir con la mortandad de las abejas.

En el marco del Día Mundial del No uso de Plaguicidas, presentamos un breve recuento sobre los hallazgos acerca del glifosato y las medidas que se han tomado a nivel nacional e internacional para restringirlo.

Ecosistema alterado

El glifosato no solo es uno de los pesticidas más comunes, también es de los más perjudiciales para los ecosistemas. Su extendido uso para eliminar la maleza suele afectar a todas las plantaciones a las que llega.

Como señala Eva Sirinathsinghji, del Instituto de Ciencia en Sociedad (Institute of Science in Society – ISIS), el pesticida debilita el sistema de defensa de las plantas y está relacionado con enfermedades que estas desarrollan.

Sin embargo, como indica un estudio de Walter Pengue para GRAIN, también se han registrado casos de maleza resistente al glifosato, situación que conlleva a un aumento del uso de este y otros herbicidas más tóxicos.

Mortalidad de abejas

A los daños causados a los cultivos, se le agrega el generado a las abejas, principales polinizadoras, cuya población se ha visto dramáticamente reducida a nivel global en los últimos años.

Como reveló un estudio de la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), el glifosato contribuye a la mortalidad de estos insectos que cumplen un rol elemental en el ecosistema forestal.

La exposición a este químico, produce alteraciones en el organismo intestinal de las abejas, situación que las hace más vulnerables a infecciones por microorganismos dañinos que se encuentran fácilmente en el ambiente.

Toxicidad

En el 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) identificó a estos pesticidas como «probablemente cancerígenos para los seres humanos”.

El impacto de estas revelaciones fue grande, ya que, hasta el 2004, el equipo de expertos de la Reunión Conjunta en Residuos de Plaguicidas de la FAO y la OMS no vinculaba a estos pesticidas con el cáncer.

Con la nueva información, el químico utilizado desde la década de los setenta y patentado por Monsanto (ahora Bayern), pasó a la lista de pesticidas que pueden ocasionar afectaciones a la salud humana.

Como recuerda la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los pesticidas son potencialmente tóxicos para las personas y, además de cáncer, pueden llegar a desencadenar problemas en el sistema nervioso, inmunológico y reproductivo.

El caso del glifosato representa solo una parte del gran problema que implican los pesticidas en la salud de las personas del mundo entero.

Como detalló un estudio de BioMed Central (BMC), alrededor del 385 millones de agricultores y trabajadores agrícolas del mundo se intoxican con pesticidas cada año. Estos casos tienen mayor prevalencia en el Sur de Asia.

A través del análisis de base de datos y publicaciones científicas de 141 países, entre 2006 y 2018, se identificaron estas cifras que incluyen alrededor de 11 mil muertes por año a causa de estos químicos.

Asimismo, el estudio identificó la necesidad de cambiar el enfoque con que se abordan estos temas, pues al estar centrado en las consecuencias mortales de los pesticidas, no permite desarrollar esfuerzos en la evaluación y prevención de intoxicaciones.

Medidas urgentes

Teniendo en cuenta los numerosos estudios que alertan de los múltiples impactos negativos del glifosato en el ambiente y en la salud de las personas, la comunidad internacional viene tomando medidas de protección.

Hasta el momento, son más de veinte países los que han prohibido o restringido el uso del glifosato dentro de sus territorios. Entre estos se encuentran Austria, Costa Rica, Vietnam, Bermudas o Sri Lanka.

Otros, como México o Alemania, han anunciado restricciones que entrarían en vigor en los próximos años.

¿Y en el Perú?

En el contexto nacional, la lucha contra los pesticidas está marcada por avances y retrocesos.

Como se sabe, el glifosato también suele ser utilizado en la erradicación de cultivos ilícitos. Justamente, en abril de este año, un decreto del Ministerio de Justicia (Minjus) iba en ese sentido.

A través del Decreto 380-2021-JUS, el Minjus dejaba abierta la posibilidad para que el Consejo Nacional de Estupefacientes (CNE) apruebe la reanudación del uso del pesticida, mediante aspersión aérea para erradicar cultivos.

En su momento, esta medida fue cuestionada por la WWF en Perú, no solo por los riesgos ambientales y sociales que implicaba, sino también por la poca efectividad comprobada para el control de estas plantaciones.

Propuesta de prohibición

En junio del 2020, mediante el proyecto de ley “que promueve la agroexportación y la seguridad alimentaria nacional” (N°05540), se presentó en el Congreso la prohibición del glifosato.

En octubre del 2020, la iniciativa legislativa, presentada por el exparlamentario Hans Troyes, buscaba que la prohibición del pesticida entre en vigencia desde inicios de este año.

La propuesta terminó acumulándose, junto a otras, a la Ley de seguridad alimentaria y nutricional (N° 31315), que fue aprobada el 26 de julio de este año.

La ley de seguridad alimentaria y nutricional promulgada contiene entre sus principios el de la sostenibilidad, donde se tenía en cuenta modelos que “protegen los recursos naturales y la diversidad biológica”.

No obstante, hasta la fecha, según el presidente de la Asociación Nacional de Productores Ecológicos (ANPE PERÚ), Eusebio Vásquez Ayala, el uso y comercialización del glifosato no está oficialmente prohibido en Perú.

“Pese a los intentos que se han hecho para limitar el uso del glifosato y otros productos agroquímicos por ser dañinos, oficialmente no está prohibido”, dijo Vásquez en diálogo con Servindi.

Contó que en una reciente reunión que tuvieron con el ministro Desarrollo Agrario y Riego, Victor Mayta Frisancho, pusieron el tema sobre la mesa, pero la respuesta no fue positiva.

“Los representantes del SENASA (Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú) explicaron que no era tan fácil sacar normas, ya que en el Congreso hay gente que defiende a las transnacionales que comercializan estos productos”, indicó.

Nuevas prohibiciones

Pero, además del camino de las normas, se han realizado otros intentos para frenar el uso de estos químicos. En el 2018, el Ministerio de Agricultura anunció la prohibición del uso y venta de pesticidas altamente tóxicos.

En noviembre del 2020, la medida se materializó en la prohibición de los plaguicidas que contenían Methamidophos, elemento químico que era tóxico para abejas y aves.

De igual forma, en el 2021, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego prohibió de manera preventiva el registro e importación de los productos con Forato, químico que fue calificado como extremadamente peligroso para las personas.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos por prohibir el uso de plaguicidas en el país, el glifosato se sigue comercializando bajo distintas marcas que cuentan con el permiso del Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (Senasa).

Publicado originalmente en Servindi

Photo by Adrian Infernus on Unsplash

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