Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 11 de octubre de 2021.

HISTORIA EN BREVE

  • Ese mismo día, el 29 de septiembre, YouTube actualizó sus normas comunitarias con una expansión de su política existente sobre la desinformación médica. La política de antes se había centrado en la supuesta desinformación relacionada con las vacunas antiCOVID, pero ahora la política incluye TODAS las vacunas
  • Es una idea muy brillante pero maliciosa. Solo cambie las reglas para que coincidan con el contenido (anteriormente compatible) de las personas que desea eliminar y no brinde a los usuarios tiempo para responder
  • El periódico The Washington Post, que dio a conocer la historia, sabía de antemano que las reglas actualizadas causarían el bloqueo y la censura de nuestro canal
  • Este es un ejemplo de cómo el gobierno, las organizaciones no gubernamentales lideradas por tecnócratas, las plataformas de redes sociales y los medios de comunicación, se confabulan y coordinan ataques para censurar a las personas y organizaciones con las que no están de acuerdo o que representan una amenaza para su narrativa propagandística

El 29 de septiembre de 2021, YouTube eliminó nuestro canal en inglés y los canales de otras personas, incluyendo a Robert F. Kennedy Jr., por violar sus normas comunitarias. Esto a pesar de que gran parte de nuestro contenido ha estado activo durante más de una década y nunca recibió ninguna amonestación por parte de YouTube.

Como verá a continuación, este es un ejemplo de cómo el gobierno, las organizaciones no gubernamentales lideradas por tecnócratas, las plataformas de redes sociales y los medios de comunicación, se confabulan y coordinan ataques para censurar a las personas y organizaciones con las que no están de acuerdo, o que representan una amenaza para su narrativa propagandística.

La nueva política de YouTube

Ese mismo día, el 29 de septiembre, YouTube actualizó sus normas comunitarias con una expansión de su política ya existente sobre desinformación médica. La política de antes se había centrado en la supuesta desinformación relacionada con las vacunas antiCOVID, pero ahora la política incluye a TODAS las vacunas.

En pocas palabras, a partir del 29 de septiembre de 2021, no puede publicar ningún video donde hable o indique que CUALQUIER vacuna es peligrosa o inefectiva. Como se indica en la política actualizada:1

“Hemos visto afirmaciones falsas sobre las vacunas antiCOVID que se han convertido en información errónea sobre las vacunas en general, y ahora estamos en un punto en el que es más importante que nunca expandir el trabajo que comenzamos con el COVID-19 a otras vacunas.

Se eliminará el contenido que diga que las vacunas aprobadas son peligrosas y que causan problemas, que afirme que las vacunas no reducen la transmisión o contracción de enfermedades o que contenga información errónea sobre las sustancias que contienen las vacunas.

Esto incluiría contenido que diga que las vacunas aprobadas causan autismo, cáncer o infertilidad, o que las sustancias en las vacunas pueden rastrear a las personas que las reciben. Nuestras políticas no solo abarcan vacunas específicas de rutina, como la vacuna contra el sarampión o la hepatitis B, sino que también se aplican a las declaraciones generales sobre las vacunas”.

YouTube concede algunas excepciones a sus nuevas reglas de censura, que en el clásico doble discurso orwelliano ahora se otorgan con el espíritu de mantener viva la “discusión pública y el debate sobre el proceso científico”.

El contenido de las vacunas que será admisible incluye debates sobre “políticas, ensayos y éxitos o fracasos históricos de las vacunas”, así como testimonios personales relacionados con las vacunas, siempre y cuando el canal “no demuestre un patrón que esté en contra de las vacunas”.

YouTube cambia sus política y elimina mi canal de inmediato

Aunque el aviso de actualización indica que tardará algún tiempo en aplicar estas nuevas pautas, YouTube ya tenía la mira puesta en ciertas personas desde el principio. Me vieron como una amenaza tan importante que tuvieron que crear nuevas reglas para censurarme “legítimamente” porque no podían hacerlo con sus reglas existentes, ya que nunca las violé.

Ese mismo día, pocas horas después de anunciar las nuevas reglas, YouTube eliminó nuestro canal en inglés y eliminó todos nuestros videos sin previo aviso. Se trata de un movimiento muy malvado.

Solo cambie las reglas para que coincidan con el contenido (anteriormente compatible) de las personas que desea eliminar, y no le brinde a los usuarios tiempo para responder y poder eliminar el contenido que viola las reglas.

A partir de ahora, ya no es suficiente cumplir con las normas; debe cumplir con las normas de manera predictiva y asegurarse de que sus videos no violen ninguna política futura que se pueda implementar sin previo aviso.

Lo que vamos a explicar a continuación, demuestra una colusión coordinada entre varios participantes. Para empezar, YouTube admite que la nueva política se desarrolló después de consultarla con organizaciones de salud locales e internacionales. Eso tal vez incluye a la Administración de Alimentos y Medicamentos, Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y la Organización Mundial de la Salud. No me sorprendería que también consultaran la idea con una o más de las organizaciones de Bill Gates que están enfocadas en las vacunas, como GAVI.

Varios funcionarios del gobierno de Estados Unidos también me han señalado como una gran amenaza para la campaña de vacunación antiCOVID, que en realidad es solo un frente para un plan mucho más grande e importante, también conocido como el plan del Gran Reinicio. No se equivoquen, esta censura se trata de dinero y control geopolítico, no de salud pública.

Un periodista del Washington Post ya sabía que me iban a bloquear

Justo después de las 9 a.m. del 29 de septiembre de 2021, un periodista del Washington Post se puso en contacto con mi departamento de medios y me pidió un comentario sobre la eliminación de mi canal por parte de YouTube.

El artículo se publicó inmediatamente, lo que significa que el periodista ya sabía que eliminarían mi canal debido a las nuevas reglas, de hecho, es probable que el artículo ya haya estado escrito cuando me contactaron. El WaPo publicó la historia a las 9:35 am, donde afirmaba que:2

“En un correo electrónico, Mercola dijo que lo habían censurado, además, sin presentar pruebas, afirmó que las vacunas habían matado a muchas personas. Más de un tercio de la población mundial ha recibido la vacuna y se ha demostrado que son completamente seguras”.

Por supuesto, el WaPo tampoco presentó ninguna evidencia de que las vacunas antiCOVID sean “completamente seguras”. De hecho, el hipervínculo va a la página de los CDC que está relacionada con los reportes de eventos adversos por las vacunas antiCOVID,3 la cual enumera las advertencias de anafilaxia, trombosis con trombocitopenia y de síndrome de Guillain-Barré después de recibir la vacuna de Janssen, miocarditis y pericarditis después de recibir las vacunas de Pfizer y Moderna.

Una vez que el WaPo publicó su artículo, otros medios lo siguieron. Reuters incluyó al menos una oración completa de la declaración que emitimos en respuesta a las consultas de los medios:4

“Un correo electrónico por parte del equipo de prensa de Mercola decía lo siguiente: ‘Estamos unidos con todo el mundo, no viviremos con miedo, nos mantendremos unidos y restauraremos nuestras libertades’. Kennedy dijo en un comunicado: ‘No existe ningún caso en la historia en el que la censura y el secreto hayan promovido la democracia o la salud pública’”.

Un ataque coordinado a la libertad de expresión

Las acciones colectivas del gobierno, las grandes tecnologías y los medios de comunicación demuestran que este fue un ataque coordinado a la libertad de expresión de todas las personas en Estados Unidos. Los funcionarios del gobierno admitieron de forma pública que coordinan la censura con las plataformas de las grandes tecnologías, lo que, por cierto, es ilegal.

YouTube, que es propiedad de Alphabet, la empresa matriz de Google, ahora cambia sus reglas de desinformación médica después de consultar con las “autoridades de salud” locales e internacionales, e inmediatamente elimina los canales de las mismas personas identificadas por esos mismos funcionarios gubernamentales como los principales objetivos de censura.

Los medios de comunicación, al menos uno de los cuales tenía conocimiento previo del cambio de política de YouTube y de la inminente eliminación de nuestro canal, después nos contactan para hacer comentarios, sin darnos tiempo para responder.

Por cierto, esta es una clásica táctica mediática que se utiliza en este tipo de trabajos periodisticos. Al no dejar tiempo para una respuesta, pueden hacer que parezca culpable de casi cualquier cosa. Para muchas personas, negarse a responder significa que no tienen una buena defensa ni explicación.

Aun así, a pesar de emitir una respuesta integral, los medios no la incluyeron. El WaPo tergiversó lo poco que incluyeron de mi respuesta, ya que cité los datos del Sistema Nacional de Notificación de Eventos Adversos de las Vacunas (VAERS), que de hecho es la evidencia de que estas vacunas matan a muchas personas.

No sé ustedes, pero para mí, 15 386 muertes reportadas después de la “vacuna” antiCOVID (al 17 de septiembre de 20215) no se pueden ignorar y mucho menos hacer como si nada pasara.

Un grupo con financiación oscura se atribuye el mérito de la prohibición

El artículo del Washington Post cita el reporte denominado “Disinformation Dozen”,6 elaborado por el Centro para la Lucha Contra el Odio Digital (CCDH, por sus siglas en inglés) y por AntiVaxWatch.org., que es el mismo informe que se ha desacreditado y refutado por el propio Facebook.7

Uno realmente se pregunta cómo los medios logran evitar la pregunta sobre la falta de transparencia de estos grupos, en especial del completamente anónimo AntiVaxWatch.org. Sin embargo, el CCDH no se salva de esto. No solo está dirigido por un agente extranjero no registrado, Imran Ahmed, sino que también parece estar financiado por “dinero oscuro”, es decir, por personas y organizaciones cuyas identidades están protegidas o no divulgadas.

“¿Quién financia a este grupo de dinero oscuro en el extranjero? ¿Las grandes empresas de tecnología? ¿Activistas multimillonarios? ¿Gobiernos extranjeros? No tenemos idea”, dijo el senador de Missouri Josh Hawley en un tweet8 del 20 de julio de 2021 y agregó que “las personas en Estados Unidos merecen saber qué intereses extranjeros intentar influir en la democracia del país”.

De hecho, parece que el CCDH se creó con el propósito de realizar trabajos políticos. Su presidente, Simon Clark, es miembro sénior del Center for American Progress,9 que está financiado con dinero oscuro de un multimillonario suizo llamado Hansjörg Wyss.10,11 Wyss también es miembro de la junta del Center for American Progress.

De acuerdo con Capital Research, a través de la financiación de una firma consultora de Washington, DC llamada Arabella Advisors, que permite que se oculte su identidad, Wyss ha influido de forma secreta en la política de Estados Unidos.12,13 El reportero Hayden Lidwig, también describió el funcionamiento interno de Arabella Advisors, la influencia del “dinero oscuro” que fluye a través de él y también señaló que Arabella dirige:14

“una gran variedad de ‘grupos emergentes’, llamados así porque consisten casi solo en sitios web ingeniosos que podrían aparecer un día y desaparecer al siguiente, por lo general una vez que finaliza la campaña”.

Entonces, no es de extrañar que el fundador del CCDH, AntiVaxWatch y Arabella, Eric Kessler, aplaudan o se atribuyan el mérito de su papel en la eliminación de los canales de YouTube identificados en el informe de titulado “Disinformation Dozen”.

La lucha por la verdad continúa

Aunque la pérdida de nuestro canal de YouTube en inglés es lamentable, no es el fin del mundo. El hecho de que YouTube tuvo que usar tácticas clandestinas para tener una sola excusa y así deshacerse de nosotros, demuestra cuán obedientes habíamos sido en todo este tiempo.

Esta censura también demuestra cuán coordinados están estos ataques. Nadie actúa solo. Se han eliminado todos los controles y equilibrios, mientras trabajan de una manera tan coordinada que es muy difícil continuar en este tipo de régimen. Pero persistiremos y lo lograremos.

A pesar de que nuestro canal en español aún sigue activo, podría ser solo cuestión de horas para que YouTube también lo elimine. Por eso, nos preparamos desde hace tiempo para esta eventualidad y ya realizamos la transición a otras plataformas como BitChute.

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