Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 08 de junio de 2021.

HISTORIA EN BREVE

  • Los peores síntomas del COVID-19 se crean por la proteína Spike del SARS-CoV-2, y eso es justo lo que su cuerpo produce con las vacunas contra el COVID-19 basadas en genes
  • Aunque la proteína Spike natural es mala, la que su cuerpo produce en respuesta a la vacuna es aún peor, ya que el ARN sintético se manipuló de tal manera que crea una proteína Spike muy resistente y antinatural
  • La proteína Spike es tóxica por sí misma y además tiene la capacidad de causar daño vascular, cardíaco y neurológico
  • La vacuna contra el COVID-19 inhabilita la vía del interferón tipo I, lo que explica por qué los pacientes que ya la recibieron reportan infección por herpes y culebrilla

En esta entrevista, la Dra. Stephanie Seneff y la Dra. Judy Mikovits, un equipo ideal en términos de conocimientos profundos sobre los detalles científicos, explican los problemas relacionados con las vacunas contra el COVID-19 basadas en genes. Existe una gran cantidad de información técnica que puede utilizar para defender su oposición a estas peligrosas vacunas.

En mayo del 2020 también entrevisté a Mikovits sobre la posibilidad de que estas vacunas causaran daños reproductivos y otros problemas de salud. En ese momento, Mikovits advirtió que las tasas de fertilidad podrían reducir gracias a la proteína de Spike del SARS-CoV-2, la cual crea anticuerpos que atacan el sincitio y, de hecho, estamos comprobando esa hipótesis.

Aun así, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan que las mujeres embarazadas reciban estas vacunas, así como los niños desde los 12 años, pero es algo inconcebible si consideramos los riesgos potenciales de por vida y el deterioro de la fertilidad.

La proteína Spike es un arma biológica

De acuerdo con lo que señaló Mikovits, ahora sabemos que los peores síntomas del COVID-19 se crean por la proteína Spike del SARS-CoV-2, y eso es justo lo su cuerpo produce con estas vacunas basadas en genes. Pero eso es peor de lo que imaginábamos, ya que las vacunas no hacen que su cuerpo produzca la misma proteína Spike que el SARS-CoV-2, sino una que se modificó genéticamente, lo que la hace mucho más tóxica. Entonces, no es de extrañar que la situación empeore.

“La infección del SARS-CoV-2 nunca fue lo que dijeron que era”, dice Mikovits. “Nunca existió la infección asintomática. El problema es que se trata de un virus de mono que proviene de una línea celular de mono, pero es evidente que la proteína Spike es la que causa la enfermedad.

Entonces significa que se inyectó la envoltura del VIH, una envoltura de gammaretrovirus de sincitina y un dominio de unión al receptor S2 del SARS. Eso no es una vacuna. El agente es lo que causa la enfermedad. Es un arma biológica. Así que ahora todas sus células producen esa arma biológica y eliminará la inmunidad innata, las células NK [asesinas naturales] y las células dendríticas.

Alterará sus glóbulos blancos y su respuesta inmunológica. También activará un rastro de citoquinas antiinflamatorias en cada una de sus células. Eso afecta la capacidad de las células NK para determinar cuáles son las células infectadas. Esa es la pesadilla que predijimos”.

La proteína Spike que se produce en su cuerpo es muy antinatural

La Dra. Seneff explica que una parte importante del problema es que aunque la proteína Spike natural es mala, la que su cuerpo produce como respuesta a la vacuna es aún peor.

La razón de esto es porque el ARN sintético se manipuló de tal manera que crea una proteína Spike muy antinatural que hace que no colapse sobre sí misma en la célula una vez que se adhiere al receptor ACE2, como lo hace normalmente. En cambio, permanece abierta y unida al receptor ACE2, lo que la inhabilita y causa varios problemas que dañan el corazón, pulmones y el sistema inmunológico. Como explicó Seneff:

“Modificaron el ARN para hacerlo muy resistente y que las enzimas no puedan romperlo. Por lo general, las enzimas que están en su sistema rompen ese ARN. El ARN es muy frágil, pero lo fortalecieron al colocar PEG, al agregar esta membrana lipídica y el lípido con carga positiva, lograron alterar la célula cuando ingresa en la membrana celular.

Pero creo que lo más preocupante es que en realidad modificaron el código [ARN] para que no produzca una versión normal de la proteína Spike. Produce una versión que tiene un par de prolinas en él, junto con el lugar donde la proteína Spike se fusionaría con la célula que infecta.

Entonces, la proteína Spike se une al receptor ACE2 una vez que se produce por la célula humana, pero eso es una versión modificada de la proteína Spike. Cuenta con estas dos prolinas que lo hacen muy rígido para que no se pueda modificar. Por lo general se uniría al receptor ACE2 y luego cambiaría de forma y entraría de forma directa en la membrana como una lanza.

Debido a este diseño, no puede hacerlo, por lo que se encuentra en el receptor ACE, expuesto. Eso permite que las células inmunes produzcan anticuerpos específicos para el lugar donde deberían fusionarse con la célula, también conocido como dominio de fusión. Destruye el dominio de fusión, mantiene la proteína abierta y evita que la proteína entre, lo que significa que la proteína se adherirá al receptor ACE2 y lo inhabilitará.

Cuando desactiva los receptores ACE2 en el corazón, sufre insuficiencia cardíaca. Cuando los desactiva en los pulmones, presenta hipertensión pulmonar. Cuando lo hace en el cerebro, sufre un derrame cerebral. Cuando desactiva los receptores ACE2 suceden muchas cosas desagradables.

Además, atascaron el ARN con una gran cantidad de G (guanina) y C (citosina), lo que mejora la producción de proteínas. Aumentaron la ganancia del virus natural en 1000 veces, lo que hace que el ARN esté mucho más dispuesto a producir una proteína. Así que producirá mucha más proteína Spike de la que hubiera obtenido de un virus de ARN natural”.

La realidad es peor de lo previsto

Con la información adicional que proporcionó Seneff, Mikovits ahora cree que la realidad de estas vacunas podría ser peor de lo que se predijo hace un año. La nanopartícula de lípidos no solo es un peligro grave, como hemos visto con el Gardasil y con algunas de las vacunas contra la hepatitis B más nuevas, sino que ahora también tenemos el problema adicional del ARNm no natural, que es más resistente para evadir su degradación natural.

Como explicó Mikovits, el ARN libre actúa como una señal de peligro dentro de su cuerpo, por lo que ahora su sistema está en alerta durante el tiempo que el ARN permanezca viable. Ahora, al manipular el código de ARN para enriquecerlo en G y C, y al configurarlo como si fuera una molécula de ARN mensajero humana lista para producir proteína al agregar un rastro de poliA, la secuencia de ARN de la proteína Spike en la vacuna aparenta ser una bacteria, parte humana y parte viral al mismo tiempo.

Lo que tenemos con las vacunas contra el COVID-19 hace referencia al comentario de Mikovits, de que las piezas y partes del virus son peores que todo el virus. En la entrevista anterior con la Dra. Seneff, se explicó cómo el proceso de fabricación deja el ARN modificado genéticamente dividido en la vacuna. No se filtran y se supone que son inofensivos, pero como afirma Mikovits, este no es el caso. Esto se ignora por completo a pesar de que es una de las razones por las que esta vacuna es tan peligrosa.

Los virus latentes podrían activarse si recibe la vacuna del COVID-19

Como señaló Seneff, sus hallazgos y los de Mikovits ayudan a explicar la mayoría de los problemas que ahora vemos en estas terapias génicas. Por ejemplo, los pacientes que ya recibieron la vacuna del COVID-19 han reportado una infección por herpes y culebrilla, lo que sería de esperar si su vía de interferón tipo I se inhabilita.

“Básicamente, tiene estos virus latentes que no lo molestan para nada hasta que su sistema inmunológico se distrae por completo con la locura que sucede en el bazo con todo el ARN mensajero y con todas las proteínas Spike”, dice Seneff.

“Las células inmunes ya no cumplen con la función de mantener estos virus bajo control. Entonces, aparecen otras afecciones. Por ejemplo, está la parálisis de Bell (parálisis facial). Se han reportado en el Sistema de Notificación de Eventos Adversos a las Vacunas (VAERS) más de 1200 casos de parálisis de Bell después de la vacuna.

Y cuando analiza la investigación de las causas de esto, en realidad apuntan al virus del herpes y de la varicela como la fuente de la parálisis de Bell. El sistema de interferón de tipo I es lo que necesita para mantener a estos tipos bajo control, por lo que esos virus se habilitan y causan síntomas.

Eso es una muy mala señal. Si una mujer embarazada tiene un brote de herpes durante el embarazo, tiene un riesgo dos veces mayor de tener un hijo con autismo.

Además, en un estudio realizado en 200 pacientes con párkinson, en comparación con 200 controles de edad y género, 6 de esos pacientes de párkinson tuvieron al menos un episodio de parálisis de Bell en el pasado, mientras que ninguno de los controles lo tuvo. Entonces, creo que la parálisis de Bell es un indicador de un riesgo futuro de enfermedad de Parkinson”.

En resumen, parece que las mujeres embarazadas que reciben la vacuna del COVID-19 tienen un mayor riesgo no solo de aborto espontáneo sino también de infertilidad futura y de tener un hijo con autismo. Así que, por favor, tenga cuidado y corra la voz. La mejor forma de tratar cualquier enfermedad es prevenirla.

Estas vacunas no acaban con el COVID-19, sino que afectan la salud de quienes la reciben, en especial de las mujeres embarazadas a las que los CDC hace apenas un mes alentaron a vacunarse sin contar con evidencia de seguridad.

La importancia del interferón tipo I

Mikovits investigó mucho sobre el interferón durante los últimos cuarenta años. El interferón inmune innato constituye toda su defensa de primera línea. Las personas con VIH/SIDA tienen un interferón tipo I desregulado, lo que permite que los parásitos se afiancen. Es interesante que los medicamentos antiparasitarios como la hidroxicloroquina e ivermectina demostraron que son eficaces contra el COVID-19, tanto profilácticamente como terapéuticamente.

Mikovits cita un trabajo de investigación titulado: “War and Peace Between Microbes”, que detalla cómo el VIH-1 interactúa con los virus coinfectantes y de esa forma acelera la enfermedad. Los virus del herpes en particular son una causa de SIDA. El virus del herpes humano 6 (HHVS-6) también se ha relacionado con la encefalomielitis miálgica o el síndrome de fatiga crónica (ME-CFS).

En resumen, el SIDA y el ME-CFS no aparecen hasta que los virus de diferentes familias se relacionan y hasta que los retrovirus eliminan la vía del interferón tipo 1.

En resumen, las vacunas contra el COVID-19 son capaces de causar daño de diferentes formas. Es inquietante que todos estos diferentes mecanismos de daño tengan efectos sinérgicos cuando se trata de desregular los sistemas inmunológicos innatos y adaptativos y de activar los virus latentes. “Es una pesadilla que quiere paralizar todas sus respuestas inmunológicas”, dice Mikovits.

Cómo el ARNm puede alterar su ADN

Seneff también describe cómo el ARNm puede alterar su ADN, al integrar las instrucciones para producir proteínas Spike en su genoma. Por lo general, el ARNm no se puede integrar de forma directa en sus genes porque necesita transcriptasa inversa.

La transcriptasa inversa vuelve a convertir el ARN en ADN (transcripción inversa). Sin embargo, existe una gran variedad de sistemas de transcriptasa inversa incrustados en nuestro ADN que lo hace posible.

La proteína Spike del SARS-CoV-2 podría ser un prión

La Dra. Seneff también analiza la evidencia que sugiere que la proteína Spike del SARS-CoV-2 podría ser un prión, que es otra noticia muy mala. “Es algo horrible para mí”, dice, y agrega:

“Creo que eso ahora podría ser el peor aspecto de estas vacunas de ARNm, ya que producen esta proteína Spike anormal que no quiere ingresar en la membrana. Se sabe que las proteínas priónicas son proteínas de membrana. Son hélices alfa en la membrana y luego se pliegan mal, se convierten en láminas beta en el citoplasma, y eso es lo que provoca el problema de los priones.

Forman un cristal que atrae a otras proteínas que crean un gran problema y forman fibrillas y placa de Alzheimer. La principal proteína priónica es la PrP, que se encuentra en la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, la versión humana de la enfermedad de las vacas locas. Es una especie de infección por fuente de proteínas. Es muy agresiva porque no hay ADN ni ARN involucrado, solo proteínas.

Pero la cuestión es que cuando se produce una versión de ARNm que sabe cómo expulsar toneladas de una proteína priónica, las proteínas priónicas se vuelven problemáticas cuando existen demasiadas y cuando la concentración es muy alta en el citoplasma.

Y las proteínas Spike que producen estas vacunas de ARNm no pueden entrar en la membrana, lo que creo que hará que se convierta en una proteína prión problemática. Después, cuando se inflama, regula ascendentemente la alfa-sinucleína [una proteína neuronal que regula el tráfico sináptico y la liberación de neurotransmisores].

Entonces, la alfa-sinucleína se incrustará en las proteínas Spike mal plegadas, lo que causa un gran problema dentro de las células dendríticas en los centros germinales del bazo. Y eso recolectará toda esta basura en exosomas y los liberarán. Luego viajarán a lo largo del nervio vago hasta el tallo cerebral y causarán problemas como la enfermedad de Parkinson.

Entonces, creo que se trata de una configuración completa para la enfermedad de Parkinson. Lo que podría suceder es que las personas que recibieron esta vacuna contraerán la enfermedad de Parkinson cinco años antes de lo esperado. Esto adelantará la fecha en la que alguien que sea propenso a sufrir párkinson lo contraiga.

Y tal vez hará que las personas que no son propensas a la enfermedad de Parkinson la contraigan, en especial si reciben la vacuna cada año. Cada año que reciba un refuerzo, se acercará a la fecha para contraer la enfermedad de Parkinson”.

¿Son mejores o peores las vacunas de vectores virales?

Dos de las cuatro vacunas contra el COVID-19 que existen en Europa y los Estados Unidos, AstraZeneca y Johnson & Johnson, utilizan vectores virales y ADN en lugar de usar ARNm recubierto de nanolípidos. Por desgracia, aunque son un poco menos peligrosas que las versiones de ARNm de Moderna y Pfizer, aún pueden causar problemas importantes a través de sus propios mecanismos. Mikovits lo explica de la siguiente manera:

“Como se mencionó, es un vector de adenovirus que expresa la proteína. Entonces, el VIH, la envoltura de XMRV, sincitina, la envoltura de HERV-W y el ACE2 ya se expresan en el vector.

Con respecto al componente de ARN, es menos peligroso ya que no cuenta con muchos de los mecanismos de los que hemos hablado. Pero estas vacunas productoras de proteínas de vectores de adenovirus se cultivan en una línea celular de tejido fetal abortado, por lo que ahora tiene sincitina humana [allí]. Tiene el 8 % del genoma humano de otro humano.

Entonces, al mirar la comunicación que tiene que regular su respuesta al interferón tipo I, le dará autoinmunidad. En las personas inmunodeprimidas, se expresará y causará una infección viva, por lo que sus defensas estarán combatiendo otra [infección]. No hay manera que pueda esquivar tantas amenazas.

Digo: ‘Solo necesita una vacuna porque es la más tóxica’. Eso es lo más tóxico en ese sentido. Tenemos muchos mecanismos para degradar el ARN y podemos restaurar la maquinaria de metilación. Es una pesadilla, pero creo que nuestro sistema inmunológico puede descomponer el ARNm de la vacuna sintética”.

¿Las vacunas contra el COVID-19 pueden transmitir una infección?

Es inquietante que las vacunas contra el COVID-19 también podrían causar problemas a quienes deciden no recibirlas, pero que pasan tiempo cerca de las personas que sí las recibieron. Aunque no puede ser una diseminación viral, ya que ninguna de las vacunas utiliza virus vivos o incluso atenuados, parece que existe algún tipo de transmisión de proteínas Spike.

Aunque la proteína Spike no se puede reproducir o multiplicar como un virus, es tóxica en sí misma. Seneff detalla cómo la proteína Spike actúa como un veneno metabólico, capaz de causar daños patológicos que provocan daños pulmonares y enfermedades cardíacas y cerebrales.

Como explicó Mikovits, la transmisión que parece ocurrir de personas vacunadas a no vacunadas es la transmisión de exosomas, básicamente, la proteína Spike. El problema es que estos exosomas parecen un virus para su sistema inmunológico, y, “si esa nanopartícula sintética es una partícula similar a un virus y si se juntan, tendrá una pesadilla sintética”, dice.

¿Qué vacuna es más peligrosa?

En cuanto a qué vacuna podría ser la más peligrosa, Mikovits cree que las vacunas de ADN basadas en vectores (AstraZeneca y J & J) son las más peligrosas para quienes padecen la enfermedad de Lyme crónica o cualquier otra enfermedad inflamatoria relacionada con una respuesta inmune anormal del huésped, como la culebrilla, infecciones virales o cáncer, mujeres que recibieron la vacuna Gardasil (ya que esto podría predisponerlas a problemas con la nanopartícula lipídica), y enfermedades similares al párkinson o Huntington.

Mientras tanto, a Seneff le preocupa que los niños podrían ser susceptibles a cualquier tipo de vacuna contra el COVID-19, teniendo en cuenta que ya recibieron muchas vacunas diferentes. Mikovits está de acuerdo, pero cree que las vacunas de ARNm podrían ser más dañinas en este grupo de edad:

“Las más peligrosas para los niños son las vacunas de ARNm, ya que su sistema inmunológico está en constante desarrollo. ¿Qué pasa si prende fuego? Todas las células madre que son importantes para el crecimiento dicen: ‘Está bien, todo está tranquilo en el sistema inmunológico, ve a construir huesos, células cerebrales, acortar los macrófagos’. No puede hacer que sus macrófagos eliminen todos los virus.

Y sí, la transcriptasa inversa está “activada”, se expresa en telómeros. Está creciendo. Esa es la idea de todo. Todos los frenos se desactivan. Lo mismo ocurre con el embarazo. Es por eso que no hacemos nada durante el embarazo porque tiene que permanecer sin metilar para responder a su entorno, ese genoma endógeno del viroma. Ésa es su respuesta al interferón tipo I.

No quiere mielopoyesis, quiere desarrollo embrionario. Veremos cosas como el síndrome de Down o el de Rett. El síndrome de Rett es la metilación inapropiada del ADN en niñas pequeñas. Entonces, para los niños, lo peor que existe son las vacunas de ARN”.

¿Qué más podemos esperar?

Aunque es muy alta la variedad de enfermedades en las que podríamos ver un aumento como resultado de esta campaña de vacunas, se pueden hacer algunas predicciones generales. Seneff cree que veremos más casos de cáncer, enfermedades similares al Parkinson, enfermedad de Huntington y todo tipo de enfermedades autoinmunológicas, además de trastornos neurodegenerativos.

Mikovits sospecha que muchas personas morirán más rápido. “Tenemos evidencia en la mielopatía relacionada al HTLV-1 de que estas cosas van desde largos períodos de latencia hasta ponerlo en una silla de ruedas en seis meses”, dice. “Entonces, con todas estas otras toxinas combinadas, no hay manera de que pueda ‘vivir y sufrir’, sino sufrir cinco años y morir”.

Ella compara las vacunas contra COVID-19 con un “interruptor de la muerte” para todos los que han sufrido las consecuencias, ya sea que se den cuenta o no. Como señaló Mikovits, se ha demostrado que el 6 % de la población en Estados Unidos está infectada de forma asintomática con XMRV y gammaretrovirus de vacunas contaminadas. La vacuna contra el COVID-19 acelerará su muerte al paralizar su función inmunológica. “Los niños son unas bombas de tiempo”, dice ella.

¿Cuáles son las soluciones?

Aunque esto es un gran problema, existe una solución. Como señaló Mikovits, los remedios para las enfermedades que podrían desarrollarse después de recibir la vacuna incluyen:

Tratamientos con hidroxicloroquina e ivermectina.
Terapia antirretroviral de dosis baja para reeducar su sistema inmunológico.
Interferones de dosis baja como Paximune, desarrollado por Joe Cummins, para estimular su sistema inmunológico.
Péptido T (un inhibidor de la entrada del VIH derivado de la proteína de la envoltura del VIH gp120, ya que bloquea la unión e infección de los virus que utilizan el receptor CCR5 para infectar las células).
Cannabis, para fortalecer las vías del interferón tipo I.
Dimetilglicina o betaína (trimetilglicina) para mejorar la metilación y así suprimir los virus latentes.
Silimarina o cardo mariano para ayudar a limpiar su hígado.

Yo creo que lo mejor que puede hacer es desarrollar su sistema inmunológico innato. Para hacer eso, necesita ser metabólicamente flexible y optimizar su alimentación. También debe asegurarse que su nivel de vitamina D esté entre los 60 ng/mL y 80 ng/mL (100 nmol/L a 150 nmol/L), de preferencia a través de la exposición a los rayos del sol. Los rayos del sol también tienen otros beneficios además de producir vitamina D.

Siga una alimentación con restricción de tiempo y coma todas sus comidas dentro de un período de seis a ocho horas. Evite todos los aceites vegetales y alimentos procesados. Concéntrese en alimentos orgánicos certificados para minimizar su exposición al glifosato e incluya muchos alimentos ricos en azufre para mantener sanas sus mitocondrias y lisosomas. Ambos son importantes para eliminar los restos celulares, incluyendo a las proteínas Spike. También puede aumentar su nivel de sulfato al tomar baños de sal de Epsom.

Para combatir la toxicidad de la proteína Spike, Seneff sugiere optimizar la autofagia, que podría ayudar a digerir y eliminar las proteínas Spike. Comer con restricción de tiempo regulará ascendentemente la autofagia, mientras que la terapia de sauna, que también regula ascendentemente las proteínas de choque térmico, ayudará a replegar las proteínas mal plegadas. También se enfoca en las proteínas dañadas y las elimina.

Es importante que su sauna esté muy caliente (alrededor de 170 grados Fahrenheit o 76.7 grados Celsius) y que no tenga campos magnéticos ni eléctricos. Por último, pero no menos importante, Mikovits recomienda nunca volver a ponerse la vacuna.

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