Por José Reyes, Contralínea, 04 de mayo de 2021.

Treinta y cinco años después del desastre de la central nuclear de Chernóbil, en Ucrania –ocurrido el 26 de abril de 1986–, y a 10 años del accidente de la planta de Fukushima, en Japón –sucedido el 11 de marzo de 2011–, en México, la Secretaría de Energía evalúa la posibilidad de construir una central de este tipo en Baja California.

Con ello, revive la polémica sobre el uso de este tipo de energía en la producción de electricidad, pues en la lucha contra el cambio climático se ha contemplado como una alternativa para mitigar las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de las actividades industriales que utilizan combustibles fósiles y el efecto invernadero que estas producen sobre la atmósfera, y que son responsables del calentamiento global.

Sin embargo, organizaciones ambientalistas muestran preocupación. De acuerdo con Greenpeace “si consideramos el ciclo completo de las tecnologías de generación eléctrica no-fósiles (nuclear y renovables), la energía nuclear emite más CO2 que cualquiera de las energías renovables por cada KWh producido”.

Otro aspecto a considerar es que las plantas nucleares consumen grandes cantidades de agua en un contexto de clima más cálido. Pero, sin duda, una de las razones más poderosas es que incluso triplicando la capacidad nuclear mundial reduciría 6 por ciento las emisiones de carbono, según la Agencia Internacional de la Energía.

Ahora la Comisión Federal de Electricidad analiza construir una pequeña planta de energía nuclear en Baja California. “¿Queremos más energía nuclear? Sí, yo soy una convencida. CFE está haciendo un análisis, estudios y consultas a la población en el estado para una microplanta”, dijo la secretaria de Energía, Rocío Nahle durante su comparecencia en el Senado de la República el 26 de octubre de 2020.

No obstante, una encuesta de la CFE y el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares indicó que 61 por ciento de los consultados se oponía a la construcción de más centrales. “El rechazo social siempre ha sido un elemento que complementa otros esfuerzos e información técnica y científica existente. Es un elemento que puede hacer que el plan nuclear no prospere. Tendríamos que estar discutiendo el plan de cierre y contención” de la Laguna Verde, afirma Gustavo Ampugnani, director ejecutivo de Greenpeace.

Laguna Verde

En México la única central nuclear es Laguna Verde, y está clasificada como una de las instalaciones estratégicas para la seguridad nacional por el uso de material nuclear en la generación de energía eléctrica, resguardada por fuerzas especiales de la Secretaría de Marina y supervisada por la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardas (CNSNS) en materia de confiabilidad, operación y mantenimiento.

Información de la central nuclear relacionada con infraestructura, redes de distribución de energía, estaciones, subestaciones, accesorios, coordenadas geográficas y conectividad en el servicio de suministro de energía eléctrica en territorio nacional, que conforman el sistema interconectado para el suministro a millones de usuarios de alta, media y baja tensión, está reservada por razones de seguridad nacional.

“De revelarse dicha información vital para la operación y mantenimiento de instalaciones pondría en riesgo la continuidad y confiabilidad del servicio de energía eléctrica, así como la inversión en infraestructura en todo el país. Se vulneraría la seguridad de las instalaciones consideradas como infraestructura estratégica en caso de un ataque a la misma dejando sin abasto de energía eléctrica de una vasta región del territorio nacional”, advierte la respuesta a una solicitud de información púbica.

La Central Nuclear de Laguna Verde consta de dos unidades equipadas con reactores de agua en ebullición tipo BWR-5 y contenciones primarias tipo Mark II. El sistema nuclear de suministro de vapor es de diseño General Electric; el diseño de la parte convencional de la Central fue originalmente suministrado por Mitsubishi. El condensador principal es enfriado por agua de mar, proveniente del Golfo de México. Actualmente es la única central generadora de energía eléctrica por medios nucleares en México, su capacidad instalada de generación nuclear equivale al 10 por ciento de la capacidad de generación a partir de tecnologías limpias.

Laguna Verde, ubicada en Punta Limón, municipio de Alto Lucero, Veracruz, 77 kilómetros al norte del Puerto de Veracruz, cuenta con dos reactores nucleares que generan mil 604 Megawats (MW) para producir el 5 por ciento de la energía total del país (Laguna Verde Central 1 y Laguna Verde Central 2).

La CNSNS otorgó la licencia de operación comercial en 1990 para la Unidad 1 y en 1995 para la Unidad 2. La potencia extendida licenciada de ambas unidades en la actualidad corresponde a una Potencia Térmica Máxima de 2 mil 317 MWt (Megavatios térmicos).

Asimismo, la central almacena todo el combustible gastado en albercas destinadas para tal fin, localizadas en la parte superior del edificio del reactor de cada unidad y mantiene en almacenes específicos los materiales de desechos contaminados con radiación que se generen como resultado de las operaciones de la central, en tanto la Secretaría de Energía designa un lugar para su disposición final.

Durante el ejercicio de 2019 se determinó establecer actividades de mantenimiento preventivo y correctivo mayores y menores por la dieciseisava recarga de combustible de la Unidad 2 y actividades emergentes de la Unidad 1.

En Laguna Verde no puede haber un accidente como en Chernóbil

Carlos Villanueva Moreno, vocero auxiliar de la Sociedad Nuclear Mexicana (SNM), considera que para los no avezados en temas de física nuclear es fácil ser presa de la inquietud sobre el potencial peligro de la central nuclear de Laguna Verde, y afirma que no hay similitudes entre ésta y la planta nuclear de Chernóbil.

“En Chernóbil una acumulación de vapor en el reactor provocó un estallido y el colapso de 200 toneladas de hormigón que dejaron escapar los materiales radiactivos a kilómetros a la redonda”, explica. Pero aclara que no podría ocurrir algo similar en México.

“Las centrales son muy distintas: un reactor RBMK en Chernóbil y uno BWR en Laguna Verde”. Para el experto, un accidente como el que se vivió en 1985 en la URSS, en la ciudad de Prípiat, es imposible y radica en ese aspecto. “Laguna Verde trabaja con uranio ligeramente enriquecido en U235 como combustible, que al fisionarse con neutrones produce radioisótopos como el I131, el Sr90 y el Cs137”.

“La energía nucleoeléctrica en todas las centrales se basa en el principio científico de la fisión del U235 y del Pu239 con neutrones”, la diferencia radica en que utilizan diferentes sistemas tecnológicos para lograr la fisión con neutrones”. Por lo que una explosión similar a la de una bomba atómica, es imposible en la central nuclear de Laguna Verde, afirma el especialista.

“Es imposible que un reactor nuclear explote como una bomba atómica, porque no pueden conjuntarse las distintas condiciones que se requieren para que la explosión tenga lugar. Una explosión en una bomba es el resultado de una reacción en cadena sin control y se produce con Uranio altamente enriquecido en un porcentaje superior al 95 por ciento, el Uranio del reactor contiene sólo el 4 por ciento de dicho material”, se lee en el sitio web de la central.

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