Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 22 de abril del 2021.

HISTORIA EN BREVE

  • Cuando se consume en dosis elevadas, la vitamina C fortalece el sistema inmunológico y elimina a los patógenos (incluyendo los virus)
  • La vitamina D, el magnesio y el zinc son otros nutrientes importantes que estimulan el sistema inmunológico
  • Un médico coreano informa que las personas que padecen de COVID-19 se están recuperando en cuestión de días cuando se les administra 100 000 UI de vitamina D con 20 a 24 gramos de vitamina C por vía intravenosa
  • También se recomienda utilizar un sauna de manera regular. El cuerpo se vuelve más eficiente para eliminar los patógenos al aumentar la temperatura corporal central, que es lo que sucede con la fiebre

En esta entrevista, el Dr. Andrew Saul, editor en jefe del Servicio de Noticias Orthomolecular Medicine News, revisa la información sobre la vitamina C (ácido ascórbico) para prevenir y tratar el COVID-19.

Como señaló Saul, gran parte de la información sobre la vitamina C para combatir el coronavirus proviene de China. En los Estados Unidos, mucha información nutricional está siendo censurada y considerada como “falsa”.

La inmunidad natural es vitalicia, la artificial no lo es

En mi opinión, los medios de comunicación han creado una visión distorsionada de esta pandemia, al desarrollar un miedo innecesario. El colapso económico va a impactar a nivel mundial y la cifra de muertos no parece justificarlo.

El problema es que incluso si la vacuna funciona adecuadamente, le ofrecerá inmunidad a un virus que en el futuro mutará. Es mejor desarrollar una inmunidad de manera natural. Tal como señaló Saúl:

“Cuando existe una exposición natural, no solo se adquiere inmunidad a una cepa viral, sino que se obtiene una inmunidad que aplica a una mayor cantidad de virus. Aunque suene un poco extraño, no hay nada como enfermarse para evitar que se enferme nuevamente de lo mismo, ya que así es como funciona el cuerpo humano.

Los niños siempre se enferman de sarampión, paperas, varicela, etc. Y permanecen en casa durante dos semanas para descansar, regresan a la escuela y desarrollan inmunidad de por vida.

El hecho es que la inmunidad natural realmente lo protege adecuadamente y el sistema inmunológico es la única manera de combatir cualquier tipo de virus. Y, por desgracia, la mejor manera de fortalecer el sistema inmunológico no es por medio de las vacunas o medicamentos”.

La razón por la que recuperarse de una infección confiere inmunidad de por vida, tiene que ver con el hecho de que el sistema inmunológico tiene a su disposición la rama celular (células T) y la rama humoral (células B), las cuales deben permanecer activas para garantizar la inmunidad a largo plazo.

Las vacunas únicamente estimulan la inmunidad humoral, que son las células B. Mientras que las células T no obtienen ningún estímulo. Entonces, por más aterrador que parezca, es mejor enfermarse y tener un sistema inmunológico fuerte para defenderse de la infección, de modo que ni siquiera se manifieste ningún síntoma.

Aunque el SARS-CoV-2 es un virus muy desagradable que puede causar muchos daños, más del 98 % de las personas infectadas no morirán ni sufrirán daños a largo plazo.

Pero, optimizar su metabolismo y sistema inmunológico es una buena práctica general y absolutamente esencial para combatir el COVID-19, ya que es inevitable que todos estemos expuestos en algún momento.

“Concuerdo contigo”, dice Saul, “ya que vamos a estar expuestos al virus y un gran número de personas no mostraran síntomas. Algunas personas tendrán un caso leve o muy ligero, pero el peligro es mayor cuando el virus evoluciona a SARS y neumonía, y esta es la mayor amenaza para las personas inmunocomprometidas y de mayor edad. Aquí es donde se registran más muertes y esa es la mayor preocupación”.

La vitamina C fortalece el sistema inmunológico y revierte la neumonía viral

Hasta el momento, la única defensa real contra el COVID-19 es su propio sistema inmunológico.

“El sistema inmunológico es adaptable. Así es como nos creó la naturaleza”, señala Saúl. “Sin embargo, el sistema inmunológico funciona mejor con una buena alimentación”. Aunque modificar la alimentación es una solución a largo plazo, la mejor estrategia sería consumir vitamina C.

“La vitamina C fortalece el sistema inmunológico. Esto está en todos los libros de nutrición, por lo que debemos comenzar con eso”, explica Saul. “En los Estados Unidos, la dosis diaria recomendada es de aproximadamente 90 miligramos, mientras que en Corea y China es de 100 mg, en el Reino Unido son 40 mg al día y en ocasiones ni siquiera obtenemos dichas cantidades.

Los estudios han demostrado que incluso 200 mg de vitamina C al día reducen la tasa de mortalidad hasta en un 80 % en personas mayores con neumonía grave.

Los estudios han demostrado que los bebés que padecen neumonía, registran una mejora en sus niveles de oxígeno en menos de un día cuando obtienen 200 miligramos de vitamina C, que es el equivalente de 2000 a 3000 mg para un adulto. La mortalidad disminuye, mientras que la duración y la gravedad de la enfermedad es menor.

El coronavirus no es lo que realmente mata a las personas, sino la neumonía y el SARS (el síndrome respiratorio agudo severo). La mayoría de las personas que contraen esta enfermedad tendrán un caso leve, mientras que algunas no desarrollarán ningún síntoma. Ni siquiera es posible saber cuántas personas lo padecen porque no desarrollan síntomas.

Aquellas personas que realmente muestren síntomas tendrán una gripe desagradable. Las personas estarán enfermas por una o dos semanas. Las personas con mayor riesgo de morir tienden a ser las personas mayores y aquellas inmunocomprometidas.

Los medios de comunicación fallan en torno a esto, pero este es el punto de partida porque el miedo está centrado en la muerte. Y cuando existe una pequeña cantidad de vitamina C, el riesgo de morir disminuye, incluso en los casos más graves.

La neumonía y el SARS es lo que mata a las personas y, desde 1940 cuando el Dr. Frederick Robert Klenner publicó una serie de documentos y logró revertir la neumonía viral en 72 horas, se supo que la vitamina C era efectiva para combatir la neumonía viral. Klenner era un médico certificado y especialista que publicó más de 20 artículos sobre el tema.

Los medios de comunicación no hablan sobre esta terapia”.

Dosis de vitamina C

Más recientemente, el Dr. Paul Marik ha demostrado que un tratamiento de vitamina C por vía intravenosa (IV) con hidrocortisona y tiamina (vitamina B1), mejora las tasas de supervivencia en personas con sepsis. Dado que la sepsis es una de las razones por las que las personas mueren a causa de la infección por COVID-19, el tratamiento con vitamina C puede ser vital en esta pandemia.

Dicho tratamiento requiere 1500 mg de ácido ascórbico cada seis horas y es radicalmente efectivo. Sin embargo, recomendaría consumir dosis aún más elevadas de vitamina C liposomal si es por vía oral. La vitamina C liposomal permite adquirir dosis mucho más elevadas sin desarrollar heces sueltas.

Es posible tomar hasta 100 gramos de vitamina C liposomal y obtener niveles sanguíneos equivalentes o superiores a los de la vitamina C por vía intravenosa. Sin embargo, lo considero como un tratamiento agudo.

No considero prudente que las personas que no están enfermas consuman dosis tan elevadas de vitamina C de forma regular, ya que se trata de un medicamento, o al menos funciona como tal. Saúl añade lo siguiente:

“Con mis 44 años de experiencia, sugiero que las personas consuman suficientes cantidades de vitamina C para no desarrollar síntomas, o que sean niveles adecuados en caso de que no estén enfermas.

Conocí a una mujer que tomaba 500 mg de vitamina C al día y estaba bien. Mientras que otra persona con sensibilidad química, necesitaba 35 000 mg al día, y si no alcanzaba dicha cantidad, no estaba bien.

Y, mientras hablamos [sobre este tema], hay que recordar que Dutch State Mines o DSM de los Países Bajos donó 50 toneladas de vitamina C a [la ciudad de] Wuhan [en China], que son cerca de 106 millones de tabletas de vitaminas C. En Wuhan están llevando a cabo tres estudios sobre el uso de dosis elevadas de vitamina C para las personas en cuidados intensivos.

He hablado con el Dr. Richard Chang. Chang es un médico chino-estadounidense que estaba en Shanghái visitando a su familia cuando todo esto sucedió.

Entonces, Chang se quedó en China y ha hablado con hospitales y médicos que demuestran un gran interés en utilizar la vitamina C como prevención y cura. Ha sido tan efectivo que el gobierno de Shanghái ha emitido recomendaciones oficiales de que es necesario utilizar vitamina C para tratar el COVID-19.

Están probando hasta 24 000 mg al día por vía intravenosa. Algunos de nosotros consideramos que eso es muy poco para las personas que están en la UCI. Me gustaría que utilizaran 50 000 mg al día; asimismo, existe un médico que ha usado 50 000 mg en un gran número de personas y estamos recibiendo mayor información a medida que avanzamos.

Es algo que me gustaría ver, pero algunos médicos están administrando vitamina C en este momento. Como lo están haciendo en Corea.

Justo en el centro del brote en Corea, existe un médico que tiene un pequeño hospital y administra una sola inyección de vitamina D de aproximadamente 100 000 unidades internacionales a cada paciente y miembro del personal, y también cerca de 20 a 24 gramos (24 000 mg) de vitamina C por vía intravenosa. Y ha informado que estas personas han mejorado en cuestión de días”.

Las dosis elevadas de vitamina C matan los virus

Según Saul, la vitamina C en dosis muy altas en realidad mata a los virus, pero para obtener dicha cantidad se necesita una inyección por vía intravenosa. Pero, ¿cómo es que mata los virus? Algunos consideran que la actividad antiinflamatoria de la vitamina C es su arma antiviral.

La inflamación contribuye a la cascada masiva de citoquinas que puede ser letal. Sin embargo, esa no es toda la historia. Saúl explica lo siguiente:

“El Dr. Robert Fulton Cathcart, un médico en California, es quien tiene mucho más conocimiento sobre esto y por eso siempre lo consulto. Y Cathcart escribió en sus documentos, que están disponibles en doctoryourself.com, que la vitamina C elimina los radicales libres de una manera sencilla y económica.

Él y el Dr. Thomas E. Levy enfatizan que la vitamina C dona electrones y reduce los radicales libres, que es lo que ha estado sucediendo. Pero hay excepciones. Cuando la vitamina C ingresa a una célula cancerígena, actúa como si fuera un prooxidante y eso se debe a la reacción de Fenton. Al menos eso entiendo.

Mientras que la vitamina C eliminará una célula cancerígena debido a sus diferencias. Estas absorben la vitamina C porque es similar a la glucosa, ya que es casi del mismo tamaño y lo mismo sucede con los virus.

La opinión de Cathcart es que la vitamina C ofrece los electrones para reducir los radicales libres, y esta es la manera en la que ambos consideran que la vitamina C (en dosis muy altas) es un antiviral.

En dosis moderadas, la vitamina C fortalece el sistema inmunológico porque los glóbulos blancos la necesitan para funcionar adecuadamente. Los glóbulos blancos transportan una gran cantidad de vitamina C, por lo que esta vitamina refuerza el sistema inmunológico a través de los glóbulos blancos”.

Importancia de la NADPH

Personalmente, no creo que esta sea toda la historia, ya que la vitamina C es un donante de electrones muy debil. Pero en mi opinión, la NADPH (Nicotinamida adenina dinucleótido fosfato) es el principal donante de electrones del cuerpo.

Por lo tanto, es importante aumentar los niveles de NAD + (Nicotinamida adenina dinucleótido) y NADPH para la salud, al igual que inhibir la NADH oxidasa (conocida como NOX).

La NOX es lo que la enzima dentro de los glóbulos blancos usa para generar químicos que eliminan virus y bacterias. La NADPH se agota durante este proceso, por lo que, aunque resulte útil inhibir la NOX, es importante aumentar la NADPH.

Existe un trastorno genético conocido como deficiencia de G6PD, que es cuando existe una alteración en la vía que utiliza el cuerpo para producir NADPH, y en este caso, es necesario tener cuidado al consumir dosis elevadas de vitamina C.

“En la Clínica Riordan, fundada por el Dr. Hugh Riordan, quien es uno de mis mentores desde hace algunos años, hacen pruebas para determinar esto”, explica Saul. “La clínica de Riordan realmente ha explicado que las personas que tienen G6PD [síndrome de deficiencia] pueden consumir 15 000 mg al día de vitamina C con éxito. La Dra. Suzanne Humphries, una nefróloga e internista, también ha explicado que si se consume por cortos períodos de tiempo no representa ningún riesgo”.

Importancia de la vitamina D

La vitamina D es un nutriente más importante que la vitamina C. La dosis requerida también varía de persona a persona y tiene que ver con la cantidad de exposición al sol que recibe de manera regular.

No he consumido vitamina D de manera oral durante más de una década, pero mi nivel es de 70 nanogramos por mililitro, gracias a que camino todos los días bajo el sol. Por lo tanto, la mejor manera de determinar la dosis es por medio de una prueba y consumir la dosis adecuada para mantener un nivel de vitamina D entre 60 ng/ml y 80 ng/ml durante todo el año.

El Dr. Roger Seheult ha analizado la importancia de la vitamina D para prevenir el COVID-19. Aunque no existen muchos ensayos clínicos que investiguen a la vitamina D para tratar el COVID-19, existen muchos datos que demuestran que es importante para prevenir y tratar la gripe y las infecciones del tracto respiratorio superior.

Como señaló Seheult, aunque la vitamina D no parece tener un efecto directo sobre el virus, puede fortalecer la función inmunológica y permitir que el cuerpo combata el virus con mayor efectividad. También puede suprimir los procesos inflamatorios. En conjunto, esto podría convertir a la vitamina D en un apoyo crucial contra el COVID-19.

Seheult también explicó que el cuerpo necesita una función inmunológica robusta para combatir el virus, pero un sistema inmunológico hiperactivo también podría ser responsable de la tormenta de citoquinas que se presenta en la infección por COVID-19 y que puede causar la muerte.

Debemos tratar de tener un sistema inmunológico inteligente, un sistema inmunológico capaz de combatir el virus, pero que no ocasione un padecimiento inflamatorio que pueda impulsar el uso de un respirador“, afirma Seheult.

Continúa citando una investigación publicada en el año 2017 de un metaanálisis de 25 ensayos controlados, que confirmó que los suplementos de vitamina D podrían servir de apoyo para proteger contra las infecciones respiratorias agudas.

Los estudios también han demostrado que existe una relación aparente entre la deficiencia de vitamina D y la susceptibilidad a infecciones virales, como la influenza.

En un análisis de GrassrootsHealth, las personas con un nivel de vitamina D de 40 ng/ml tuvieron un riesgo 15 % menor de padecer un resfriado, así como un riesgo 41 % menor de padecer gripe, en comparación con las personas con un nivel inferior a los 20 ng/ml.

El magnesio relaja los nervios y fortalece la función inmunológica

El magnesio es otro mineral importante que refuerza el sistema inmunológico. Además de tomar magnesio por vía oral o consumir muchas verduras, otra manera de aumentar los niveles de magnesio es a través de los baños de sal de Epsom (sulfato de magnesio).

“Esta es una manera maravillosa de relajarse. Al final del día, dese un buen baño con agua caliente y sales de Epsom. Los beneficios de las sales de Epson se absorberán a través de la piel. Además, ofrece una sensación de bienestar, es calmante, económica y no existe el riesgo de sobredosis cuando se utiliza de esta manera… Entonces, un baño con sales de Epsom es una manera muy agradable de aumentar sus niveles de magnesio”, explica el Dr. Saul.

Otra forma poco conocida es tomando tabletas de hidrógeno molecular. Las tabletas contienen magnesio metálico y cuando se combinan con agua, se disuelven en magnesio elemental iónico y forman gas de hidrógeno molecular (que luego se consume).

Cada tableta ofrece aproximadamente 80 mg de magnesio elemental iónico, que es una cantidad considerable. En comparación, un suplemento de 400 mg solo puede ofrecer 40 mg debido a su falta de absorción. El óxido de magnesio tiene una tasa de absorción del 5 %, por lo que Saul recomienda evitar esta forma de magnesio.

Aumentar la temperatura corporal puede ayudar a matar el virus

Además de los nutrientes, utilizar un sauna puede ser realmente beneficioso. El cuerpo se vuelve más eficiente para eliminar los patógenos al aumentar la temperatura corporal central, que es lo que sucede con la fiebre.

Por lo tanto, usar un sauna diariamente puede ayudar a eliminar cualquier patógeno persistente en el cuerpo. Es una estrategia útil que hago casi todos los días en casa.

Si está buscando un sauna eléctrico, es necesario que utilice uno que no emita campos electromagnéticos (EMF, por sus siglas en inglés) muy elevados. Por desgracia, muchos de ellos que se anuncian como saunas con pocos EMF aún tienen niveles elevados, que los hace perjudiciales.

ACO
A favor de la salud, la justicia, las sustentabilidad, la paz y la democracia.