Por Dr. Joseph Mercola, Mercola, 26 de agosto del 2020.

HISTORIA EN BREVE

  • 11 de las 12 personas que le solicitaron a la ONU no destituir a la presidenta de la Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA), Agnes Kalibata, como su enviada especial a la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas de 2021, fueron financiadas por Gates
  • Esto contrasta con quienes se opusieron al nombramiento de Kalibata, ya que 176 organizaciones de sociedad civil, grupos de agricultores y más de 500 académicos, solicitaron que la destituyeran debido a sus conflictos de intereses con las corporaciones
  • Las enormes inversiones de Gates para producir alimentos a nivel mundial no han resuelto ningún problema real. Sus soluciones solo agravan los problemas fundamentales
  • Los ejemplos incluyen el financiamiento para el desarrollo de cultivos transgénicos. Estos cultivos remplazan la diversidad local con solo unas pocas variedades genéticamente modificadas sin importar las condiciones locales. Al fomentar los cultivos genéticamente modificados, la desnutrición empeora y la biodiversidad desaparece
  • Gates es el ejemplo perfecto de un ‘filantropocapitalista’: ha “donado” decenas de miles de millones de dólares a lo largo de los años y, curiosamente, su patrimonio neto no ha disminuido, más bien se ha duplicado. Esto se debe a que sus donaciones son deducibles de impuestos

Bill Gates ha construido un imperio global en torno a sus tecnologías y esfuerzos “filantrópicos”, cuya magnitud es cada vez más clara. Su enorme riqueza le ha permitido convertirse en una superpotencia. No solo se ha convertido en el mayor financiador de la Organización Mundial de la Salud y el zar del COVID-19, sino que también es un poderoso agente del sistema alimentario mundial.

Como se revela en el informe de AGRA Watch, “The Man Behind the Curtain: The Gates Foundation’s Influence on the UN Food Systems Summit”, publicado en agosto de 2020, Gates ejerce una poderosa influencia sobre la política alimentaria y agrícola a nivel mundial ya que financia una gran cantidad de organizaciones involucradas en el desarrollo agrícola y legislaciones.

Las organizaciones financiadas por Gates defienden a la Enviada Especial de la ONU financiada por Gates

Aunque Gates es solo un hombre, su influencia se ve muy magnificada por el hecho de que financia una gran cantidad de compañías y organizaciones que luego pueden realizar sus ofertas a escondidas.

Cuando observamos las listas de grupos, automáticamente pensamos que hay muchos involucrados cuando, de hecho, Gates es el único que sobrepasa a todos ellos. El informe de AGRA Watch constituye un ejemplo perfecto de la historia de Agnes Kalibata.

Kalibata es la presidenta de Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA), una organización financiada por la Fundación Bill y Melinda Gates. En diciembre de 2019, Kalibata fue nombrada como Enviada Especial de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas de 2021 por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

En respuesta, 176 organizaciones de la sociedad civil y grupos de agricultores de 83 países instaron a Guterres destituir a Kalibata debido a sus conflictos de intereses con las corporaciones. Una segunda declaración, firmada por más de 500 académicos y organizaciones, también se opuso al nombramiento de Kalibata y su organización.

Ese es un retroceso importante, que ilustra la preocupación generalizada por el nombramiento de Kalibata. En su defensa se presentaron una docena de personas en representación de bancos de desarrollo, instituciones académicas y el sector privado.

Instaron a Guterres a no despedir a Kalabata, al citar sus cualidades de liderazgo y ética de trabajo, entre otras cosas. Sin embargo, de esos 12 defensores, “11 tenían conexiones con la Fundación Gates”, explica AGRA Watch, y añade lo siguiente:

“En algunos casos, las organizaciones fueron financiadas por la Fundación Gates, y en otros, la Fundación Gates financió programas específicos en los que los académicos estuvieron involucrados. Una organización fue financiada por AGRA y por la Fundación Gates”.

Gates y su influencia indebida en la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de la ONU

Aunque puede parecer que Kalabata contó con el apoyo de una docena de personas o grupos separados e independientes, en realidad, solo hay dos voces defendiéndola. Es solo que la voz de Gates se magnifica por 11, mientras que su nombre nunca se menciona, por lo que, para algunas personas, parecería que no tiene nada que ver con eso.

“Estos hallazgos ilustran la influencia de la Fundación Bill y Melinda Gates (BMGF) en la política alimentaria y agrícola a nivel mundial. AGRA Watch ha documentado la importancia de la BMGF en la influencia del desarrollo agrícola, que ha crecido mucho en los últimos años”, escribe AGRA Watch.

“La Fundación Gates intenta influir no solo con sus mañas y financiamiento de proyectos, sino también al financiar las plataformas que determinan la política alimentaria y agrícola. El papel de la BMGF en tomar decisiones políticas con base en un modelo patentado y tecnológico de desarrollo agrícola a menudo se ignora.

En este informe, hemos demostrado solo algunas de las conexiones entre la Fundación Gates y quienes han apoyado el nombramiento de Kalibata como directora de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas.

Aunque cientos de organizaciones solicitaron su destitución, solo doce estuvieron dispuestos a apoyar su nombramiento, casi todos los cuales eran beneficiarios directos de la Fundación Gates. Esto plantea cuestiones importantes sobre la importancia de Bill Gates para configurar la agenda de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de la ONU, así como sus resultados”.

El siguiente gráfico, incluido en el informe de AGRA Watch, ilustra las relaciones de financiación directas e indirectas entre la Fundación Gates y Kalibata, de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas.

Influencia de la Fundación Gates

La Fundación Gates y Monsanto

AGRA Watch ha expresado su preocupación por la influencia de la Fundación Gates en la agroindustria durante muchos años.

Por ejemplo, entre sus muchos informes de investigación se encuentra el informe del 2010 “The Revolving Door: Monsanto-Gates Links”, que detalla las relaciones directas entre la Fundación Gates y los representantes de Monsanto: Rob Horsch, Florence Wambugu, Don Doering, Sam Dryden y Lawrence Kent.

Otro informe de 2010, “Gates Foundation Links to Monsanto and GE Crops Development in Kenya”, señala lo siguiente:

“AGRA Watch se formó en 2008 para desafiar la participación de la Fundación Gates en la Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA) y para apoyar alternativas agroecológicas sustentables que ya se practican en África.

Hemos sido testigos de un mayor impulso de la ingeniería genética (GE) para solucionar el hambre en África, una criminalización de los que se oponen a la ingeniería genética como ecoimperialistas que no están dispuestos a aceptar los avances científicos y una sumisión inapropiada del apoyo filantrópico para las soluciones corporativas de los problemas alimentarios a nivel mundial.

Los intereses corporativos se muestran en la agenda AGRA de manera clara, como se muestra a continuación”.

fundacion gates monsanto

La Fundación Gates no busca resolver los problemas reales del mundo

En su informe de 2014, “Three Examples of Problems with Gates Foundation Grants”, AGRA Watch destaca por qué las inversiones de Gates para producir alimentos a nivel mundial no han logrado resolver ninguno de los problemas mundiales. En primer lugar, muchas de las soluciones que respalda empeoran el problema subyacente.

Los ejemplos incluyen el financiamiento del desarrollo de alimentos modificados genéticamente (GE) diseñados para tener muchos nutrientes. El problema es que estos cultivos remplazan la diversidad local con solo unas pocas variedades genéticamente modificadas sin importar las condiciones locales. Entonces, al solicitar cultivos “fortificados”, la desnutrición empeora y biodiversidad desaparece.

En segundo lugar, “un enfoque obstinado en el rendimiento” no concuerda con las investigaciones que demuestran que un menor rendimiento o producción no están causando el hambre en el mundo.

“Hoy en día existe mucha evidencia de que el problema es la pobreza y la falta de acceso, que se ve agravada por la destrucción de los sistemas alimentarios locales y la comercialización de alimentos”, señala AGRA Watch, y añade lo siguiente:

“Las subvenciones de la Fundación Gates y AGRA continúan enfocándose en el rendimiento, al preparar a África para un sistema adecuado a las necesidades de los agricultores y orientado al rendimiento en lugar de los pequeños agricultores que producen diversos cultivos para una comunidad local”.

Un tercer problema que se destaca en el informe es el financiamiento a organizaciones de investigación y científicos de Europa y Estados Unidos en lugar de África, a pesar de que los programas se están implementando en África.

De acuerdo con AGRA Watch, “Es posible que esto no sea el resultado de una intención consciente, sino de un sesgo estructural arraigado que cataloga a los científicos e instituciones científicas de África como no cualificados para recibir subvenciones”.

El filantrocapitalismo de Bill Gates

Es posible encontrar observaciones adicionales en el artículo de AGRA Watch “Philanthrocapitalism: The Gates Foundation’s African Programs Are Not Charity”, publicado en diciembre de 2017, en el que el filantrocapitalismo se describe como “un intento de utilizar el mercado para hacer el bien”, pero que es problemático por naturaleza, “ya que los mercados no son adecuados para producir fines constructivos”.

Dicho de otra manera, el tipo de filantropía de Gates crea varios problemas por cada uno que resuelve. Como se señaló en el artículo, los defensores del filantrocapitalismo:

“A menudo esperan retornos financieros o beneficios a largo plazo de sus inversiones en los programas sociales. La filantropía se convierte en otra parte de las ganancias y el control corporativo. La estrategia de la Fundación Gates en realidad promueve las políticas económicas neoliberales y la globalización empresarial:

‘Es probable que Bill Gates, que tiene acceso regular a los líderes mundiales y financia a cientos de universidades, organizaciones internacionales, ONG y medios de comunicación, se haya convertido en la persona más influyente en el desarrollo internacional.

Un examen más detenido del BMGF es fundamental dado que su influencia es enorme, de hecho, mayor que la de la mayoría de los gobiernos donantes. El BMGF proporciona más ayuda para la salud mundial que cualquier país donante y es el quinto donante más grande para la agricultura en los países en desarrollo.

En 2013, solo 11 países gastaron más en ayuda que el BMGF, lo que lo convierte en el duodécimo donante más grande del mundo. La Fundación Gates se ha convertido en un donante más grande que países como Bélgica, Canadá, Dinamarca, Irlanda e Italia”.

Plan médico de Bill Gates: vacunación global y vigilancia

Una de las razones por las que muchas personas están comprendiendo que tan poderoso se ha vuelto Gates es por sus frecuentes apariciones como el experto en COVID-19. Es una elección extraña, si pensamos en su falta de formación médica formal.

Es muy desconcertante en vista de cómo las opiniones de médicos, científicos galardonados e investigadores que están en conflicto con sus puntos de vista se eliminan de Internet.

Gates ha declarado que la vida no puede regresar a la normalidad hasta que se vacune a todas las personas contra el COVID-19. Esto, a pesar de que los científicos e investigadores han descubierto una variedad de estrategias seguras, simples y económicas para prevenir y tratar el COVID-19.

El hecho de que las opiniones irracionales y erróneas de Gates estén dando forma a las respuestas en todo el mundo mientras los profesionales médicos son censurados por los principales medios de comunicación y las plataformas de redes sociales es una prueba positiva de que estamos ignorando la ciencia y la medicina.

En cambio, se espera que el mundo entero elija la agenda creada por Gates y sus muchos aliados en tecnología y medicina. En una publicación de GatesNotes del 30 de abril de 2020, Bill Gates afirma que considera que “la vacuna se convertirá en parte del programa de vacunación para los recién nacidos”, como una pequeña y agradable programación predictiva.

Eso sí, las vacunas de ARNm que se están desarrollando para combatir el COVID-19 alterarán la expresión genética y convierten el cuerpo en una fábrica de proteínas virales.

Me pregunto, ¿será prudente considerar una vacuna para los recién nacidos? Esto no sería posible en un mundo cuerdo y racional. Por desgracia, ahora vivimos en un mundo dirigido por Gates y, por lo tanto, la razón y la lógica han desaparecido del panorama.

En la predecible dialéctica de problema-reacción-solución, el problema del COVID-19 generó respuestas pandémicas ilógicas y mal concebidas, como el uso mandatorio de tapabocas y distanciamiento social de personas sanas, seguidos por la “solución definitiva” de una vacuna creada de manera apresurada utilizando una nueva tecnología de ARNm.

Por radical que pueda parecer, los planes de Gates no se detienen aquí. También busca implementar un sistema de vigilancia global para rastrear el estado de infección y vacunación de todos. Incluso está financiando el grupo de seguimiento de personas Partners in Health, junto con George Soros. (La Fundación de William J. Clinton también ha financiado Partners in Health en el pasado).

No es ninguna sorpresa que las recomendaciones de Gates terminen beneficiándose. Como menciono en mi artículo: “Bill Gates: ¿El filántropo más peligroso de la historia moderna?”. La Fundación Bill y Melinda Gates dona miles de millones de dólares a las mismas empresas e industrias en las que la Fundación posee acciones y bonos.

Es ilegal utilizar dinero sin fines de lucro para avanzar en la investigación de las compañías en las que está involucrado, sin embargo, se ha salido con la suya durante muchos años. Al mismo tiempo, su Fundación no tiene que pagar impuestos por las donaciones con las que gana dinero.

Ha “donado” decenas de miles de millones de dólares a lo largo de los años, pero su patrimonio neto no ha disminuido, sino que se ha duplicado, y esto se debe a que sus donaciones son deducibles de impuestos. Es el filantrocapitalismo en su máxima expresión.

Gates le ha sacado provecho a la pandemia

La pandemia de COVID-19 es, sin duda, el proyecto más grande de Gates hasta la fecha, y él puede obtener muchos beneficios, ya que está invirtiendo en terapias y en vacunas contra el COVID-19.

En marzo de 2020, la Fundación Gates anunció una nueva asociación, denominada “The COVID-19 Therapeutics Accelerator”, con Wellcome y Mastercard para “coordinar los esfuerzos de investigación y desarrollo y eliminar las barreras para el desarrollo de medicamentos”. Según el comunicado de prensa:

“La The COVID-19 Therapeutics Accelerator será importante para acelerar y evaluar medicamentos nuevos y reutilizados para tratar a las personas con COVID-1 y otros patógenos virales a largo plazo”.

La Fundación Gates también se ha asociado con el Serum Institute of India (SII) para fabricar 100 millones de dosis de vacunas para el COVID-19 desarrolladas por AstraZeneca y Novavax. Las vacunas, que costarán menos de 3 dólares por dosis, están programadas para llegar a países de bajos ingresos.

Este financiamiento se canaliza como un préstamo sin intereses a Gavi, la Vaccine Alliance, fundada por la Fundación Gates en 2000, que luego ofrecerá el capital necesario al SII. Durante los próximos cinco años, la Fundación también se ha comprometido en proporcionar un total de 1.6 mil millones de dólares a Gavi en fondos adicionales.

El intento de Gates por mejorar la educación fue un fracaso total

Tener una influencia sobre la tecnología, los alimentos y los medicamentos (las vacunas en particular) aún no es suficiente para describir la influencia de Gates en nuestra vida diaria. También ha influido en la educación.

El muy criticado plan de estudios ‘Common Core’ fue el intento de la Fundación Gates de rehacer la educación de los Estados Unidos; la mayoría de los padres pueden reconocer el fracaso que fue.

A pesar de ese abismal fracaso, el 6 de mayo de 2020, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo anunció que el estado se está asociando con la Fundación Bill y Melinda Gates para desarrollar “un sistema educativo más inteligente” enfocado en el aprendizaje en línea y que integraría la tecnología en todos los aspectos de la vida cívica”.

El estado también se está asociando con Google, mientras que Cuomo ha solicitado al antiguo presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt, que encabece un nuevo panel para planificar la infraestructura tecnológica del estado. Como señaló The Intercept, el aparato de vigilancia tan criticado es considerado como la respuesta a las preocupaciones de salud de todos.

Gates es el representante de la tecnocracia moderna

Ya sea planificado o no, la pandemia del COVID-19 se está utilizando para realizar cambios controvertidos que son una creación totalitaria, incluyendo la toma de control del gobierno a través de relaciones público-privadas.

La vigilancia se ha convertido en la industria más grande del planeta, y ahora toda su existencia está siendo objeto de lucro. Gates se encuentra entre los más beneficiados.

Para comprender mejor a qué está renunciando con esta narrativa de que necesitamos las grandes tecnologías para salvarnos, consulte mi artículo sobre la psicóloga social y profesora de Harvard Shoshana Zuboff y su extraordinario libro, “The Age of Surveillance Capitalism”.

Tampoco querrá perderse mi entrevista con Patrick Wood, que aparece en mi artículo “Los peligros apremiantes de la tecnocracia“. Allí Wood nos muestra algo que lo sorprenderá, en especial si está comenzando a escuchar todo esto por primera vez.

Es importante que todos comiencen a comprender a lo que nos enfrentamos, ya que se acaba el tiempo. Para poder detenerlo, debemos comprender nuestra trayectoria y unirnos para cambiar el plan de Bill Gates y sus colegas.

ACO
A favor de la salud, la justicia, las sustentabilidad, la paz y la democracia.