Por Rapam, 4 de mayo de 2019

Ginebra, Suiza.  Los delegados de los gobiernos reunidos en la Novena Conferencia de las Partes del Convenio de Estocolmo aprobaron el uso agrícola de la sulfluramida, un agrotóxico usado para el control de hormigas cortadoras de hojas, por tiempo  ilimitado, a pesar de que se reconoce que se degrada en PFOS, un contaminante tóxico, bioacumulable, que puede persistir en el ambiente por cientos de años. 

La sulfluramida al aplicarse en el ambiente se degrada en PFOS y esto contribuye a la contaminación del agua y el suelo y a que se acumule en alimentos.  

“En lugar de proteger la salud y el ambiente,  que es el objetivo del Convenio de Estocolmo, lo que se está protegiendo son los intereses de unas cuantas empresas químicas con sede en Brasil, que han sido hábiles para encontrar aliados en el ministerio de agricultura y proporcionar información parcial al Comité de Expertos que propuso esta decisión tan lamentable” declaró Fernando Bejarano, Punto de Enlace de IPEN en América Latina y que junto con miembros de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas en América Latina  (RAP-AL) elaboró un documento informativo que expone las razones para su prohibición mundial (*).

La decisión de permitir el uso agrícola de la sulfluramida permite que empresas establecidas en Brasil y organizadas en la Asociación Brasileña de Fabricantes de Cebos Insecticidas (ABRAISCA) continúen produciendo y exportando la sulfluramida a países de  América Latina, como Argentina, Uruguay, Paraguay, Colombia, Costa Rica y Centroamérica, en marcas comerciales como MIREX, FLUORAMIN, Grao Verde, entre otras. Brasil es el principal productor mundial de sulfluramida, compuesto que se dejó de producir en Estados Unidos, Europa y este año en China.

La sulfluramida también se formula en Argentina y se vende para uso agrícola y jardinería con la marca HORTAL, que se exporta a países como Paraguay y Uruguay. “Argentina debe cancelar de manera inmediata el uso de sulfluramida para jardinería, y apoyar las alternativas agroecológicas para poner fecha límite a su uso agrícola”  declaró Javier Souza coordinador de la RAP-AL.

Por su parte María Cárcamo de RAP-AL Uruguay declaró “hay un uso y venta sin control alguno de la sulfluramida en tiendas e incluso establecimientos de comida que debe terminar. Se debe prohibir el uso en jardinería porque viola el Convenio de Estocolmo y establecer la obligación de la receta agronómica mientras se pone fin a su uso en cultivos específicos”

La decisión de la COP reafirma que no está permitido el uso doméstico o para jardinería de la sulfluramida, lo que debería llevar a la prohibición nacional en países que lo autorizan como Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Colombia, Costa Rica, entre otros. El Convenio también establece que no debe usarse para el control de termitas y hormiga roja de fuego, lo que debería lleva a cancelar el registro de las empresas autorizadas para tal fin como es el caso de México para la empresa Full Finishing.  “Al igual que FMC  con autorización para la formulación de sulfluramida se debería cancelar su registro”, opinó Fernando Bejarano de IPEN y director de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas en México (RAPAM).

La decisión  tomada por esta Conferencia de las Partes del Convenio de Estocolmo sobre  el PFOS y la sulfluramida llama a los gobiernos a realizar actividades de monitoreo del impacto ambiental de su uso y al intercambio de información sobre alternativas más seguras. La decisión se revisará en cuatro años. 

Para mayor información comunicarse con:

Fernando Bejarano Cel (52) 55 41 92 64 83 coordinacion@rapam.org

Javier Souza javierrapal@yahoo.com.ar Cel. 5491136171782

María Cárcamo coord@rapaluruguay.org 

(*) El Documento informativo sobre la sulfluramida se puede consultar en español, portugués  e inglés en https://ipen.org/documents/no-la-sulfluramida 

Fernando Bejarano. RAPAM-CAATA

FuenteRAPAM
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