Por Vanessa Cortez, Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), 5 de febrero de 2019

La CIDOB resaltó que no apoya la resolución de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos Productores Agropecuarios de las 4 Provincias del Norte de Santa Cruz (FSUTCPA 4PN), emitida el 25 de enero de 2019, cuyo objetivo es el de impulsar la utilización de las semillas modificadas genéticamente de soya, maíz, algodón, arroz, caña de azúcar y otros cultivos propios.

En la resolución también piden se emita una norma legal para la inmediata creación y funcionamiento del Comité Nacional de Bioseguridad para que regule las semillas genéticamente mejoradas.

La CIDOB resaltó que dicha resolución vulnera la CPE, la Ley Madre tierra y atenta contra el patrimonio ancestral (semillas nativas) que tienen los pueblos indígenas,  “apoyar dicha resolución traería como consecuencia que las empresas controlen la producción de nuestros alimentos, problemas de salud debido a la utilización de los agroquímicos, contaminación de nuestros suelos, aire y fuentes de agua”, puntualizaron.

Según los dirigentes de las organizaciones indígenas y campesinas que conforman el Bloque Oriente, la liberación de los transgénicos no ha sido concertada de manera participativa, en ese marco resaltaron “tenemos que llegar a un consenso entre todas las organizaciones como la Coordinadora de Pueblos Étnicos de Santa Cruz (CPESC), la Federación Departamental de Mujeres Campesinas Indígenas Oringarias Bartolina Sisa de Santa Cruz (FDMCIOC-BS-SC), el Movimiento Sin Tierra (MST), la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos Apiguapi Tumpa de Santa Cruz (FSUTC-AT-SC), la Central Departamental de Trabajadores Asalariados del Campo (CDTAC),el Foro Vecinal y la Federación Sindical de Comunidades Interculturales de Santa Cruz (FSCISC)”.

Los dirigentes de la CIDOB explicaron que todavía no hay un consenso entre todas las organizaciones indígenas y campesinas, esto debido a que existen dos posturas diferentes, la primera de fortalecer la recuperación, conservación y difusión de las semillas nativas, y la segunda es seguir el planteamiento del agronegocio con la inserción de semillas transgénicas.

La Federación Departamental de Mujeres Campesinas Indígenas Oringarias Bartolina Sisa de Santa Cruz (FDMCIOC-BS-SC), manifestó que primeramente se necesita realizar la consulta de manera orgánica a las organizaciones de base para poder tomar decisiones al interior del Bloque Oriente, además de realizar estudios científicos de los efectos que pueden producir a la salud y al medio ambiente la introducción de semillas modificadas o “mejoradas”, siempre respetando la Constitución Política del Estado y la preservación de la madre tierra.

El gran desafío de las organizaciones indígenas y campesinas que conforman el Bloque Oriente es el de analizar y reflexionar de manera participativa e incluyente respetando la decisión de sus bases, además deben estar enmarcadas en la CPE y la Ley de la Madre Tierra respecto a los efectos que producen los transgénicos en la salud de la población, en la agrobiodiversidad y en el medio ambiente, otro tema a ser analizado debe ser el de la dependencia que se tendrá de empresas transnacionales en el control de las semillas.

FuenteCIPCA
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