Por El Dr. Mercola, 30 de diciembre de 2018

Historia en breve

  • Las cantidades de 2746 ppb y 2837 ppb en la marca Quaker Oatmeal Squares sabor ‘azúcar morena’ y ‘honey nut’ contenían casi 18 veces más glifosato que el límite de seguridad 160 ppb establecido por EWG
  • La prueba de glifosato realizada por “The Detox Project” ha encontrado glifosato en el cabello humano, 7 de cada 10 muestras de cabello contenían más de 66 ppb; además, 6 muestras contenían una cantidad de 330 ppb o más de AMPA: el principal metabolito del glifosato
  • Un estudio francés encontró que las personas que consumían la mayoría de sus alimentos orgánicos tenían una probabilidad 25 % menor de desarrollar cáncer, incluyendo al linfoma no Hodgkin —relacionado con el glifosato— cáncer de mama posmenopáusico y otros tipos de linfoma

La preocupación sobre los efectos en la salud causados por el glifosato —el ingrediente activo del Roundup y otras formulaciones para eliminar malezas— ha continuado aumentado conforme sigue acumulándose evidencia sobre el daño y exposición generalizada.

En los últimos años, los investigadores han descubierto que puede afectar en la capacidad del cuerpo para producir proteínas completamente funcionales, inhibir la vía shikimato (presente en las bacterias intestinales) e interferir con la función de las enzimas citocromo P450 (requeridas para activar la vitamina D, así como crear óxido nítrico y sulfato de colesterol).

Asimismo, el glifosato es responsable de lo siguiente: quela importantes minerales; interrumpe el transporte y síntesis de sulfato; interfiere con la síntesis de la metionina y aminoácidos aromáticos, lo que podría ocasionar la escasez de folato y neurotransmisores; altera el microbioma al actuar como antibiótico; perjudica las vías de metilación; e, inhibe la liberación pituitaria de la hormona estimulante de la tiroides, lo que puede producir hipotiroidismo.1,2

El producto Roundup también ha estado vinculado a ciertos tipos de cáncer.3 En marzo de 2015, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) clasificó al glifosato como “probable agente cancerígeno” (Clase 2A),4 con base en “evidencia limitada” que demostraba que el herbicida podía causar linfoma no-Hodgkin y cáncer de pulmón en los seres humanos.

Desde entonces, miles de personas han presentado demandas contra Monsanto, al culpar al Roundup por su linfoma no Hodgkin.5 El primer caso en ir a juicio con jurado resultó en un sorprendente veredicto de culpabilidad, en el cual se ordenó que Monsanto pagara a la parte demandante, Dewayne Johnson, 289 millones de dólares por daños.6

Según el fallo, Monsanto “actuó con opresión o malicia” y fue responsable de “fallas negligentes” al no advertirle a los consumidores sobre la capacidad de carcinogenicidad de su producto.

Recientemente, un juez confirmó el veredicto de culpabilidad, pero redujo el pago por los daños a 78 millones de dólares.7,8,9 La empresa Bayer, que ahora es propietaria de Monsanto, también enfrenta diversas demandas colectivas por daños en los cultivos causados por el dicamba.10

Otra ronda de pruebas alimenticias suscita preocupaciones sobre el glifosato en el suministro de alimentos

Ahora, una segunda ronda de pruebas alimenticias11,12 realizada por el Grupo de Trabajo Ambiental (EWG) revela que el glifosato es un contaminante usual en los cereales para desayuno Cheerios y productos Quaker Oats. Las 28 muestras contenían glifosato; y 26 de ellas en niveles sospechosos de ser nocivos para la salud infantil.

En la primera ronda de pruebas,13 publicada en agosto de 2018, 43 de los 45 productos alimenticios elaborados con avena cultivada convencionalmente dieron positivo para glifosato, 31 que tenían niveles de glifosato más elevados de lo que los científicos del EWG consideraron que serían seguros para los niños, los cuales incluían a la avena instantánea Quaker Dinosaur Eggs, cereales Cheerios, barras de granola Nature Valley, Avena Quaker cortada al acero y Granola Clásica Back to Nature.

Además, de 16 alimentos de avena orgánicos analizados, 5 contenían glifosato, aunque en niveles inferiores a los indicadores de salud de EWG de 160 partes por billón (ppb). [En comparación, el límite legal establecido por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos para el glifosato en la avena es de 30 000 ppb].

Sin embargo —aunque el nivel de seguridad propuesto por EWG es casi 188 veces más riguroso que el de la EPA—, el profesor asociado de biología de exposición ambiental en Harvard, Alex Lu, considera que el límite del EWG podría ser demasiado alto, aunque sigue siendo un límite conservador.

Esta es una situación que “ocurre especialmente en los padres que compran cereales para el desayuno de sus bebés y niños”, indicó Lu para Business Insider.14 Cabe notar que Alex Lu ha investigado los pesticidas en la alimentación de los niños.

En esta última ronda de pruebas, EWG se centró exclusivamente en los productos Cheerios y Quaker Oats. En esta ronda, entre los 28 productos analizados, Quaker Oatmeal Squares (sabor azúcar morena y honey nut) obtuvieron los peores resultados, ya que contenían casi 18 veces más glifosato que el límite de seguridad del EWG (respectivamente, 2746 ppb y 2837 ppb).

En tercer y cuarto lugar se posicionaron Cheerios Oat Crunch (sabor canela) y Quaker Overnight Oats, respectivamente con 1171 ppb y 1029 ppb de glifosato. Podrá encontrar una lista completa de los resultados de las pruebas en el sitio web de EWG.15

Como señaló EWG:

Esta ronda de pruebas confirma y amplía los hallazgos de EWG de la primera ronda, con niveles de glifosato consistentemente superiores, con respecto a los de referencia para la salud de los niños; excepto en dos muestras“.

No hay límite seguro de pesticidas para los niños

Como era de esperarse, la empresa General Mills (que produce la marca Cheerios) y Quaker (propiedad de PepsiCo) insisten en que sus productos son seguros ya que cumplen con los estándares de la EPA, y que los niveles de glifosato son demasiado pequeños como para suponer cualquier riesgo para la salud.

En un comunicado para la CNN, un portavoz de General Mills indicó, “los niveles extremadamente bajos de residuos de pesticidas citados en informes de noticias recientes son una pequeña fracción de la cantidad que el gobierno permite”.16 Sin embargo, esta postura implica diversos problemas.

En primer lugar, no porque se encuentre dentro de los límites legales significa que es seguro. Hay evidencia que sugiere que la EPA se ha puesto de acuerdo con Monsanto para restarle importancia a los efectos dañinos del glifosato.

Dado que durante décadas se ha considerado erróneamente que el glifosato es inofensivo, hay razones para sospechar que los límites de la EPA —que se establecieron en 2008, mucho antes de que salieran a la luz la mayoría de las pruebas incriminatorias contra el glifosato— podrían ser demasiado altos. Como señala EWG:17

EWG no cree que las sustancias químicas relacionadas con el cáncer deban estar presentes en los alimentos destinados a los niños. Nuestro consumo diario máximo y recomendado de glifosato en los alimentos es de 0.01 miligramos.

Para una porción de 60 gramos de alimentos, este límite de consumo diario se traduce en un estándar de seguridad de 160 ppb de glifosato.

Este punto de referencia de salud se basa en los riesgos de exposición de por vida, ya que las exposiciones pequeñas y repetidas podrían sumarse en alguien que consume alimentos que contienen glifosato de forma cotidiana“.

De hecho, son pocas las personas —y niños en particular— que solo consumen una porción de un solo alimento que contenga glifosato al día; por lo tanto, si casi todos los alimentos en el mercado están contaminados con glifosato, ¿cómo podríamos decir que los niños consumen alimentos seguros o con niveles insignificantes?

En el periodo de 1993 a 2016, los resultados de glifosato en la orina se han incrementado en más de 1200 %,18 por lo que, es muy evidente que la exposición al glifosato se ha convertido en un problema cada vez mayor; y aun si hubiera un peligro limitado de glifosato, ninguna organización o agencia ha monitoreado los efectos sinérgicos de combinarlo con otras sustancias químicas en nuestro suministro de alimentos, incluyendo a otros pesticidas.

Asimismo, es importante comprender que no se ha determinado algún límite de seguridad en los pesticidas para los niños; por lo que, no hay evidencia científica publicada que demuestre que exista algún nivel de seguridad para los niños. Sin embargo, existen estudios que indican que realmente no hay un nivel en el que los pesticidas sean seguros para los niños, ya que:

  • Las sustancias químicas en cantidades de partes por trillón podrían generar efectos en el desarrollo fetal y también podrían afectar a un niño durante toda la pubertad y más allá
  • Las vías de desintoxicación de los niños aún no se encuentran completamente desarrolladas. No cuentan con las enzimas hepáticas de desintoxicación que tienen los adultos, por lo que tienen una capacidad limitada para eliminar incluso pequeñas cantidades de pesticidas y otras sustancias dañinas

Algunos productos para el desayuno podrían contener más glifosato que vitamina D o B12

Además, EWG hace una comparación realmente convincente en este último informe:19

[Cuando] los científicos de EWG compararon las cantidades de vitaminas y nutrientes añadidos contra la cantidad de contaminación con glifosato en Honey Nut Cheerios, descubrieron que si se requiriera que la contaminación por pesticidas apareciera en la lista de ingredientes de las etiquetas, el glifosato se encontraría antes que las vitaminas D y B12“.

Esta es una conclusión sorprendente, ya que estos tipos de cereales para el desayuno se comercializan como “buenos alimentos”, en parte debido a que están fortificados con nutrientes importantes; sin embargo, ¡contienen cantidades más altas de glifosato tóxico que de vitaminas añadidas, eso es una locura!

La avena no tendría casi ningún residuo de glifosato si los agricultores dejaran de usarlo como agente de secado antes de la cosecha

Aquí, un punto clave que debe considerar es que no hay una razón que justifique esta masiva contaminación con glifosato. Si bien, los cultivos transgénicos compatibles con Roundup contendrán glifosato, esta sustancia química se rocía innecesariamente sobre el trigo, cebada y avena como desecante antes de la cosecha para secar el grano más rápidamente.

Como señaló EWG, “de hecho, los niveles más altos de glifosato se encuentran en los alimentos tratados de esta manera y, a diferencia de la soya y maíz transgénico, a menudo estos alimentos constituyen una gran parte de la alimentación en los Estados Unidos.

“Los agricultores no necesitan emplear glifosato de esta manera, y este tipo de resultados en las pruebas indican claramente que, como consumidores, debemos insistir en que se realice un cambio.

En fechas recientes, EWG junto con casi una docena de empresas de alimentos, presentó una petición20 ante la EPA, en la cual instaba a la agencia a prohibir el uso de glifosato como agente de secado antes de la cosecha. Si se eliminará esta práctica con el glifosato, simplemente gran parte de esta contaminación no ocurriría. Según señaló EWG:21

No es necesario utilizar glifosato para cosechar la avena, y tampoco vale la pena arriesgar la salud de los niños… Es esencial proteger la salud de los niños de los pesticidas, además las sustancias químicas causantes de cáncer no deben estar presentes en la alimentación de los niños, ya sea que se sirvan en el hogar, en guarderías o escuelas…

Puede tomar medidas para minimizar las elevadas dosis de glifosato en los alimentos al elegir productos orgánicos.

Aunque se han detectado pequeñas cantidades de glifosato en algunos alimentos orgánicos, cada muestra de alimento orgánico analizado en nuestro primer estudio tuvo niveles muy inferiores a los de referencia para la salud establecidos por EWG.

Por lo que, puede expresarle a las empresas que deben hacer un cambio y eliminar el glifosato de los alimentos para el desayuno de los niños al firmar nuestra petición…

El presidente de EWG, Ken Cook, agregó:

Nuestro mensaje para General Mills, Quaker y otras empresas de alimentos es que simplemente pueden decirles a sus productores de avena que dejen de utilizar el glifosato. Pueden respaldarse con una ley federal obsoleta, o escuchar a sus clientes y asumir la responsabilidad de limpiar su cadena de suministro. Es su elección“.

Recientes informes de proyectos de prueba encuentran glifosato en el cabello humano

Otras pruebas de glifosato realizadas por The Detox Project22 en colaboración con Kudzu Science reportaron haber encontrado glifosato en muestras de cabello humano.23

Por lo que, 7 de cada 10 muestras de cabello contenían más de 66 ppb —mucho más altas que las 3 ppb encontradas anteriormente en las muestras de orina— y 6 de ellas también contenían la cantidad de 330 ppb o más de AMPA (el principal metabolito del glifosato).

Aunque las pruebas de orina revelaron lo que se ha expuesto en las últimas dos o tres semanas, las pruebas de cabello demostraron una exposición acumulada en los últimos tres o cuatro meses. Sustainable Pulse informó que:24

El método estándar de espectrometría de masas de Kudzu Science utilizado para realizar la prueba de glifosato, AMPA y glufosinato, se encuentra validado por completo, lo que le otorga a estos resultados aún más importancia.

Henry Rowlands, Director del Proyecto Detox, declaró que… ‘Incluso en esta etapa temprana de pruebas, creemos que es vital advertirle a la población y reguladores que el glifosato se encuentra en el cabello humano.

Los niveles encontrados son sorprendentes para todos los involucrados, ya que en los últimos cuatro años hemos trabajado en pruebas de orina con laboratorios universitarios y comerciales, y nunca habíamos obtenido tales resultados’.

Ahora, una de las preguntas principales dirigidas a la población, científicos, reguladores e industria de los pesticidas, es ¿cómo pueden los niveles del herbicida más empleado a nivel mundial ingresar primero en el torrente sanguíneo y terminar en el cabello?

Las pruebas en alimentos sugieren firmemente que la contaminación por glifosato es un problema considerable

Aparte de las pruebas ya mencionadas, muchos otros han evidenciado que nuestro suministro alimenticio ha sufrido una grave contaminación por glifosato; por ejemplo:

Las pruebas realizadas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en 2011 revelaron la presencia de glifosato en todas las muestras de soya analizadas25
Las pruebas limitadas de glifosato realizadas por la FDA en 2016 encontraron glifosato en prácticamente todos los alimentos analizados, incluyendo a las galletas de trigo, cereales de granola, harina de maíz, productos de avena y miel.26

El único alimento que resultó libre de glifosato fue el brócoli. Se encontró que el glifosato presente en el maíz excedía los niveles de tolerancia, ya que se detectó que contenía 6.5 partes por millón (ppm) cuando el límite legal es (5.0 ppm)

En 2016, las pruebas27 realizadas por las organizaciones sin fines de lucro, Food Democracy Now! y The Detox Project, encontraron residuos de glifosato en diversos alimentos, incluyendo a los Doritos, Oreos y Stacy’s Pita Chips
Incluso, se ha detectado glifosato en la bebida nutricional ePediaSure Enteral Formula, que se administra a bebés y niños a través de tubos de alimentación. El 30 % de las muestras analizadas contenía niveles de glifosato superiores a 75 ppb; niveles mucho más elevados que los que se ha descubierto que destruyen las bacterias intestinales en gallinas (0.1 ppb).28
Health Research Institute Labs (HRI Labs), un laboratorio independiente que analiza los micronutrientes y toxinas que se encuentran en los alimentos, ha recopilado datos sobre la omnipresencia de esta sustancia química en el suministro de alimentos.

HRI ha encontrado glifosato en el helado de Ben & Jerry’s (10 de las 11 muestras de helado contenían niveles considerables de glifosato), jugo de naranja, granos, legumbres y frijoles, solo por nombrar algunos ejemplos. Al igual que en las pruebas de EWG, se encontró que la avena Quaker contenía niveles muy elevados de glifosato

Además, se ha encontrado glifosato en muchos vinos, incluyendo a opciones orgánicas
Cuando Moms Across America29 recurrió a HRI Labs para analizar los productos alimenticios para el almuerzo, encontraron glifosato en las muestras de la leche de almendras, hamburguesas vegetarianas,30 hummus31 y otros productos
De igual manera, Moms Across America solicitó el análisis del jugo de naranja en 201732 y 2018. Este año, el nivel de glifosato en el jugo de naranja varió de 2.99 ppb a 17.16 ppb, en función de la marca, pero de las marcas analizadas, Tropicana presentó los niveles más elevados de glifosato33
HRI Labs ha analizado más de 1 200 muestras de orina de habitantes de los Estados Unidos. Estas pruebas se han realizado como parte de un proyecto de investigación que proporciona información valiosa sobre la presencia de glifosato en la alimentación, y cómo el estilo de vida y ubicación de las personas podría influir en su exposición a agroquímicos. Entre su hallazgos:

·       El 76 % de las personas analizadas presentaba algún nivel de glifosato en su sistema

·       Por lo general, los hombres exhibían niveles más elevados que las mujeres

·       Las personas que consumían avena con regularidad tenían el doble de glifosato en su sistema, en comparación con las personas que no lo hacían (probablemente porque la avena es desecada con glifosato antes de la cosecha)

·       Las personas que consumían alimentos orgánicos de forma cotidiana presentaban un nivel 80 % más bajo de glifosato, que quienes rara vez consumían alimentos orgánicos, lo cual indica que los productos orgánicos son las opciones más seguras

·       Las personas que consumían cinco o más porciones de vegetales al día tenían niveles 50 % más bajos de glifosato, que quienes consumían menor cantidad de vegetales

Los alimentos orgánicos podrían disminuir el riesgo de cáncer

Generalmente, Monsanto y la industria de los pesticidas quieren hacerle creer que sus productos son inofensivos; si no por completo, entonces seguramente en relación a las cantidades “residuales” encontradas en los alimentos. Sin embargo, la evidencia indica un panorama diferente.

Diversos estudios han demostrado que los alimentos orgánicos contienen cantidades mucho más bajas de residuos de pesticidas que los alimentos convencionales, y los estudios recientes34 han encontrado que las personas que consumen en su mayoría alimentos orgánicos manifiestan un riesgo significativamente menor de cáncer, en comparación con quienes consumen en su mayoría alimentos convencionales.

El estudio,35 dirigido por científicos del gobierno francés, realizó un seguimiento del consumo de alimentos de casi 69 000 personas durante cuatro años, y quienes consumían más alimentos orgánicos fueron 25 % menos propensas a desarrollar cáncer, incluyendo linfoma no Hodgkin —que se ha relacionado específicamente con el glifosato— enfermedades postmenopáusicas, cáncer de mama y otros tipos de linfoma.

Según los autores:36

[L]os pesticidas naturales permitidos en la agricultura orgánica en la Unión Europea demuestran efectos tóxicos mucho menores, en comparación con los pesticidas sintéticos utilizados en la agricultura convencional…

Aunque nuestros hallazgos deben ser confirmados, promover el consumo de alimentos orgánicos en la población general podría ser una estrategia preventiva prometedora contra el cáncer“.

¿Cómo podría comprobar sus niveles de glifosato?

Si bien, el Programa de Datos de Plaguicidas del USDA y la FDA miden los residuos de pesticidas en los alimentos, hasta el momento ninguno ha incluido al glifosato en sus pruebas, aparentemente porque es demasiado costoso y han asumido que es una sustancia segura (según las pruebas de Monsanto).

La buena noticia es que ya no necesita depender del gobierno para comprobar los niveles de glifosato, ya que HRI Labs ha desarrollado kits de prueba caseros en agua y orina, para que pueda comprobar sus niveles en cualquier momento, y evaluar su exposición en particular.

Los límites actuales de los HRI Labs son de 0.5 ppb. Si tiene niveles inferiores, su exposición es baja y es poco probable que experimente efectos adversos. Si sus niveles son altos, sería prudente que abordara su alimentación y considerara comprar más alimentos orgánicos.

Además, podría considerar implementar algún tipo de protocolo de desintoxicación y tomar medidas para reparar su daño intestinal causado por el glifosato y otros agroquímicos. De igual manera, es probable que, si sus niveles de glifosato son altos, tenga otros pesticidas en su sistema.

Los alimentos fermentados, en particular el kimchi, son potentes quelantes de este tipo de sustancias químicas; por lo que, tomar carbón activado después de algún alimento dudoso también podría ayudar a unir y eliminar sustancias químicas.

Recuerde mantenerse bien hidratado para facilitar la eliminación de toxinas por medio de su hígado, riñones y piel. Adicionalmente, es recomendable utilizar un sauna con regularidad para poder eliminar tanto los pesticidas como los metales pesados que pueda haber acumulado.

FuenteDr. Mercola
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