Por el Dr. Mercola, 2 de septiembre de 2018

Historia en Breve

  • En un ensayo clínico, el polvo de grillo que consumieron los participantes del estudio aumento el número de sus bacterias intestinales beneficiosas mientras que disminuyo los niveles de una proteína sanguínea inflamatoria relacionada con el cáncer y la depresión
  • El exoesqueleto de polisacáridos de los grillos y otros insectos constituye una fuente de fibra conocida como quitina, que es diferente a la fibra que contienen las frutas y vegetales, aunque la fibra alimenticia de estos productos también es necesaria para desarrollar la salud intestinal
  • Si no le convence consumir insectos, existen otras maneras en las que puede mejorar su salud intestinal; una de las mejores opciones es incluir alimentos fermentados en su alimentación, al igual que beber té negro, hacer ejercicio con regularidad y evitar el azúcar

No todas las personas compran alimentos en los supermercados para satisfacer sus requerimientos de nutrientes esenciales, como vitaminas, proteínas y fibra.

Muchas culturas alrededor del mundo se han desarrollado con alimentos que la mayoría de las personas de occidente no consideraría consumir, pero han surgido nuevas investigaciones que demuestran que los insectos como los grillos, saltamontes y hormigas podrían proporcionar no solo sustento sino compuestos beneficiosos que promueven la salud intestinal y combaten la inflamación.

En particular, los grillos han demostrado una variedad notablemente compleja de proteínas y un tipo único de fibra que puede ayudar a equilibrar el microbioma intestinal.

Cuando las bacterias dañinas superan a las bacterias benéficas en el intestino, podrían frustrar su capacidad para combatir enfermedades. Este desequilibrio, conocido como disbiosis, está relacionado con problemas metabólicos y gastrointestinales, enfermedades no transmisibles, alergias, asma e incluso con el mal humor.1

El tracto intestinal es el hogar de millones de células bacterianas. Según un estudio, contiene tres veces más células humanas y codifica al menos 100 veces más genes.2 De hecho, sus bacterias intestinales influyen en casi todos los aspectos de su fisiología, incluyendo a su metabolismo, expresión génica, función inmunológica, energía y estado de ánimo.3

La alimentación (lo que come) influye mucho más en la salud–incluyendo las sensaciones y funciones intestinales–de lo que muchas personas pensarían; determina casi todo lo relacionado con su microbioma intestinal, y lo más importante, con su diversidad bacteriana.

Podría decir que su salud general está vinculada a lo que se encuentra o no en sus intestinos. Según el estudio, publicado en Scientific Reports:

En particular, la alimentación es un factor fundamental en la composición del microbioma intestinal, e incluso hacer pequeños cambios ha demostrado tener efectos significativos. La variedad en la alimentación está relacionada con un microbioma más diverso y saludable con mayor habilidad para adaptarse a alteraciones.

Los carbohidratos indigeribles (fibras alimenticias) son las principales fuentes de energía para el microbioma intestinal y, por lo tanto, pueden determinar el desarrollo microbiano.

No es de extrañar que consumir fibra alimenticia contribuya a la salud del microbioma intestinal ya que puede aumentar la diversidad en el microbioma fecal, y el alto consumo de fibra se ha relacionado con un menor riesgo de cáncer de mama, enfermedad diverticular, síndrome metabólico y cardiopatía coronaria“.4

Los insectos como los grillos proporcionan una fibra conocida como quitina, el exoesqueleto de polisacáridos de la mayoría de los artrópodos, que es diferente de la fibra que contienen las frutas y vegetales.

La autora principal del estudio, Valerie Stull, de la Universidad de Wisconsin, también explicó que esta fibra alimenticia consiste en “carbohidratos indigeribles” que el cuerpo humano no absorbe, pero son las fuentes alimenticias y energéticas más importantes necesarias para la salud intestinal.

Explica que, “en esencia, la fibra que obtenemos de nuestra alimentación ha determinado el desarrollo de nuestras bacterias intestinales”.5

¿Por qué debe tomar una buena cucharada de polvo de grillo?

Como ya mencioné, podría decirse que a la mayoría de los occidentales no les entusiasma tanto la idea de probar grillos, sin importar qué parezcan tan beneficiosos.

Por esa razón Stull ideó una forma más agradable para que los habitantes de los Estados Unidos y Europa obtengan los beneficios de estos alegres insectos; es decir, ahora estos insectos comestibles se encuentran disponibles en polvo o en forma de “harina” en varios sitios en línea.

En un ensayo clínico, 20 voluntarios recibieron la presentación en polvo, para que los investigadores pudieran analizar sus posibles beneficios. Durante 14 días, estos hombres y mujeres saludables entre las edades de 18 a 48 años se les proporcionó un muffin o batido como desayuno de “control”, o lo mismo, pero con 25 gramos de polvo de grillo.

Posteriormente, como seguimiento, los voluntarios recibieron una alimentación normal durante una semana como un “período de limpieza”. Después, recibieron alimentos diferentes durante otro período de 14 días para que todos tuvieran la oportunidad de experimentar los beneficios de los grillos.

Los investigadores no sabían cuándo, ni cuáles eran los participantes de estudio que llevaban una alimentación de control o con grillos, pero recolectaron muestras de sangre y heces antes de que comenzara el ensayo.

De igual manera, les proporcionaron dos cuestionarios antes y después, para saber sobre las experiencias gastrointestinales de los participantes, que les sirvió como su propio control personal. Ninguno informó efectos secundarios, según señaló Tech Times, al agregar que:

Los investigadores no observaron ningún cambio en la composición microbiana e inflamación intestinal. Lo que sí encontraron fue un incremento en la cantidad de bacterias intestinales beneficiosas, y en una enzima relacionada con una buena salud intestinal, así como una disminución en una proteína sanguínea inflamatoria vinculada al cáncer y depresión.

Dicho lo anterior, los investigadores señalan que su estudio es pequeño pero tan importante que debería considerarse al promover los insectos como fuente alimenticia“.6

Aparte del incremento en los niveles de enzimas metabólicas relacionadas con la salud intestinal en las muestras recolectadas de las personas después de recibir las dosis de grillos.

También hubo un aumento en la proporción de bacterias intestinales beneficiosas como la Bifidobacterium animalis, una cepa vinculada a mejoras en la función gastrointestinal gracias a su capacidad para disminuir la inflamación.

Los artrópodos ya no solo son un alimento característico de ‘otras culturas’

Alrededor de 2 mil millones de personas a nivel mundial consumen insectos con regularidad.7

Los grillos y otros artrópodos son un pilar en la alimentación de las personas en muchas regiones del planeta; de esta forma los beneficios nutricionales que estos contienen podrían ayudar a explicar cómo algunas poblaciones han logrado desarrollarse aunque no consuman de forma cotidiana las “tres comidas al día” que muchas personas de Occidente insisten en que son necesarias para la salud.

Stull ha comido orugas, saltamontes, cigarras y larvas de escarabajos en muchas partes del planeta, y explica que, “la mayoría de los insectos que se consumen en el mundo son silvestres y recolectados donde y cuando están disponibles.

Las personas adoran las termitas voladoras en Zambia, que solo aparecen una o dos veces al año y realmente tienen buen sabor, saben a palomitas de maíz y son un snack crujiente y grasoso”.8

Si eso le produce escalofríos, debe considerar que, muchas personas en los Estados Unidos dudaron ante la idea de consumir sushi hace algunas décadas, ahora se vende y compra felizmente en los confines del país, desde Oregón hasta Nuevo Hampshire; incluso en una gasolinería en Nebraska, señala Stull.

Un colega señaló que consumir grillos podría proporcionar muchos beneficios adicionales a la nutrición.9

Asimismo, Stull revela algunos puntos interesantes sobre el consumo de grillos con la siguiente interrogante, ¿cuál es la diferencia entre una langosta y un grillo? La primera es un artrópodo del océano; el otro de la tierra.

Solo es cuestión de perspectiva definir cuál es un manjar, ya que señaló que, si bien el consumo de grillos podría parecer “repulsivo” para algunas personas, los insectos comestibles son nutritivos y, a menudo, también son deliciosos. Sin embargo, debe considerar la siguiente advertencia, si tiene alergia a los mariscos, también podría ser alérgico a los grillos.

Sus intestinos no solo requieren una proteína crujiente

Consumir insectos como una alternativa o incrementar el consumo de carne, es un concepto que ha intrigado a un número cada vez mayor de personas que por lo general comen carne de animales de granja como parte de régimen alimenticio.

Algunos agregan polvo de grillo para obtener lo que perciben como sus requerimientos proteicos o para reemplazar completamente la carne en su alimentación.

El polvo de grillo no solo representa una alternativa sostenible y respetuosa con el medioambiente, en comparación con la carne de operaciones concentradas de alimentación animal (CAFOs, por sus siglas en inglés), sino que también es bueno para su salud cardiaca.

Otro beneficio de consumir insectos es que puede comer tantos grillos como quiera sin los problemas que ocasiona consumir grandes cantidades de carne de CAFOs. De igual manera, Stull señala que:

Con relación a los insectos comestibles, aún hay mucho potencial sin explotar. Son abundantes, y cuando son reproducidos, pueden generar una proteína de alta calidad con un impacto ambiental sustancialmente menor que… el ganado de [CAFOs]. Necesitan menos alimento, tierra y agua para desarrollarse–y generan menos gases de efecto invernadero“.10

Si no le convence consumir insectos, existen otras maneras en las que puede desarrollarse y beneficiarse al mejorar su salud intestinal. El ejercicio es una parte esencial, ya que proporciona grandes ventajas, en especial para el cerebro y sistema metabólico.11

De hecho, el ejercicio podría incrementar la diversidad de bacterias intestinales saludables, lo que podría ser un componente de vital importancia para aumentar y equilibrar la proporción de bacterias buenas con las malas.

Otra excelente forma de balancear su microbioma es al consumir alimentos fermentados, que es una de las razones por las que, por ejemplo, las personas en Europa del Este se han desarrollado favorablemente durante siglos.

Asimismo, el té negro es una muy buena opción para promover la salud intestinal, ya que también ayuda a equilibrar las bacterias y mejorar su función general.

Las moléculas presentes en el té negro permanecen en el tracto intestinal por más tiempo que otros tipos de té y estimulan el desarrollo de bacterias beneficiosas, así como la formación de metabolitos microbianos.12 Pero, quizás evitar el azúcar sea una de las mejores maneras de optimizar su salud intestinal.

Tomar antibióticos podría dañar su microbioma, por lo que es recomendable contrarrestarlos con un probiótico. Sin embargo, la forma de hacerlo también es muy importante. No debe ingerir antibióticos y probióticos al mismo tiempo, ya que los primeros pueden contrarrestar por completo los beneficios de los segundos.

En vez de eso, debe tomar una solución reguladora algunas horas antes o después de tomar el antibiótico, y asegurarse de que sus probióticos provengan de una fuente de calidad, indicó Greg Leyer, director científico de UAS Laboratories.

¿Por qué los insectos comestibles son tan beneficiosos?

La proteína fibrosa que proporcionan los grillos, larvas y otras criaturas no solo es algo que las personas de los países subdesarrollados están obligadas a consumir. Realmente, estos insectos son considerados como delicias en todo el mundo, y cada vez son más comunes en los Estados Unidos.

Pero, según Terminix International,13 en algunos países, los insectos también son consumidos como una cuestión cultural y no (necesariamente) para obtener sus nutrientes, como por ejemplo:

  • China — Se dice que las larvas de abejas asadas y larvas de gusanos de seda fritos tienen alto contenido en vitaminas, minerales y oligoelementos, tales como vitaminas B1 (tiamina) y B2 (riboflavina), así como hierro, cobre y zinc
  • Brasil — En una ciudad llamada Silveiras, los ciudadanos aprovechan el descenso de las hormigas reinas aladas, o içás, en octubre y noviembre; les quitan sus alas y fríen o sumergen los insectos en chocolate, este último les otorga un sabor a menta
  • Holanda — Debido a que es una nación que ha asumido la diversidad cultural, los holandeses han incluido una infusión de chocolate con gusanos de harina molidos
  • Ghana — Hasta el 60 % de la proteína que se consume en este país rural del continente africano proviene de las termitas, que proporcionan nutrientes tan necesarios como los aceites, grasas y proteínas
  • México — En ciertas zonas del país se preparan huevos de hormiga impregnados de mantequilla, gusanos cubiertos de dulce y chapulines cubiertos de chocolate, sin mencionar los gusanos en el alcohol conocido como mezcal.

Se sabe que numerosas culturas han practicado la entomofagia durante miles de años, que es la práctica de consumir insectos. En lugar de simplemente recolectarlos, se sabe que se han conformado industrias enteras para “reproducir” insectos comestibles, desde abejas hasta escarabajos; y de saltamontes a chicharras.

El concepto tiene un sin número de ventajas, ya que en todo el mundo se han producido una escasez de alimentos y desastres, incluso en lugares donde no se esperaban. De hecho, si las tecnologías de las granjas industriales no adoptan la agricultura regenerativa de inmediato, la entomofagia podría convertirse en una necesidad más pronto de lo que podría pensarse.

Si se considera lo suficientemente valiente como para seguir la moda de consumir grillos, no tiene que ir a Ghana o al sudeste de Asia. Cada vez más mercados alrededor de los Estados Unidos ofrecen estos y otras opciones crujientes.

UK News-Yahoo! relacionó los hallazgos de Global Market Insights, que informó que actualmente la industria de los insectos está valorada en USD 33 millones, con un posible desarrollo de un 40 % en los siguientes cinco años.14

Como suele ser el caso, los científicos indicaron que se necesita realizar estudios más amplios para confirmar sus descubrimientos y determinar qué componentes de los grillos fueron más beneficiosos para mejorar la salud intestinal humana.

Como la estación de televisión Kiro 7 News15 señaló, esperan continuar su investigación y promover a los insectos como una alternativa alimenticia más común en los Estados Unidos. Es posible que los grillos no sean “la cura universal” representativa para resolver cada enfermedad o problema agrícola, pero como afirma Stull, “ciertamente tienen el potencial”.

FuenteDr. Mercola
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