Por Naturaleza de Derechos, 18 de abril de 2018

Las organizaciones ambientales y vecinales alegan antes las autoridades que comenzaron a visualizar en muchos puntos de la Provincia de Buenos Aires, una disminución desmesurada de la población de abejas en las colmenas. Asimismo el reclamo y denuncia de los apicultores en cada jurisdicción sobre esa situación.

Las presentaciones ante dichos organismos nacionales, fueron consensuadas en el Plenario del 8° Encuentro de Pueblos Fumigados y 1 ° Encuentro de Agroecología de la Provincia de Buenos Aires, desarrollado en el mes de Agosto de 2017 y reafirmadas en el Plenario del 9° Encuentro de Pueblos Fumigados y 2° de Agroecología recientemente realizados en Saladillo, en el mes de Marzo de 2018.

Concretamente al Ministerio de Ambiente de la Nación se le solicita que arbitre las medidas necesarias dentro del ámbito de sus competencias para proteger a la Abejas Meliferas que están siendo seriamente afectadas por el modelo del Agronegocio basado en el uso de Tránsgenicos y Agrotóxicos. Precisamente se requiere de la cartera ministerial ambiental, que se declare a las abejas una especie amenazada de extinción, por las implicancias del agronegocio.

Respecto del Senasa, se solicito a dicho organismo que disponga el procedimiento de Análisis de Riesgo de todos los registros con los principios activos clothianidin, imidacloprid thiamethoxam y friponil, en virtud de que existen evidencias harto suficientes que justifican el inicio del mismo, conforme lo establece el Punto 3 del Capítulo 18 de la resolución SENASA 350/1999. Todo ello con el fin de su prohibición.

A todo ello se suma el gravísimo incidente ocurrido en traslasierra en la Provincia de Córdoba, donde mas de 70 millones de abejas fueron halladas muertas, luego de haberse efectuados fumigaciones con agrotóxicos en la región.

La situación que se denuncia es coincidente con una preocupación de la comunidad científica que ha revelado que a nivel mundial se ha verificado el problema del colapso de las colonias de abejas (CCD) asociado con la perdida de las mismas de su habilidad homing.

El colapso de las colonias de las abejas

Se denomina colapso de las colonias de abejas al fenómeno por el cual una cantidad considerable de abejas obreras de una colmena desaparecen abruptamente.

La habilidad homing refiere a la capacidad que tienen las abejas para orientarse en el territorio memorizando puntos de referencia y el panorama de la línea del horizonte, utilizando el sol y la luz polarizada como brújulas e integrando las trayectorias seguidas en el viaje de ida desde la colmena; ello le permite volar varios kilómetros en busca de néctar, agua, polen y propóleos y volver a la colmena de origen.

Al perder su habilidad homing, las abejas se desorientan y no pueden regresar a la colmena y terminan muriendo, a su vez la colmena comienza un proceso de abandono y desorden (Colapso de las colonias de abejas).

Sin fundamentalismos, con elementos científicos

Trabajos de investigación científicos publicados en renombradas revistas cientificas en los últimos años, dieron cuenta que hay claras evidencias que la perdida de la habilidad Homing en las abejas estaría asociada principalmente a las aplicaciones al medio y en gran escala de los neonicotenoides (agroquímicos de la clase de insecticidas), al menos cuatro: clothianidin, imidacloprid thiamethoxam y friponil.

Los neonicotenoides actualmente son utilizados en la mayoría de los cultivos, principalmente en el maíz. Los mismos se aplican a las semillas antes de ser plantadas, a fin de que el pesticida sea absorbido por el sistema vascular de la planta a medida que crece. Como resultado, la sustancia química es transmitida al polen y al néctar de las plantas. Estos insecticidas son altamente tóxicos para las abejas porque son sistémicos, solubles en agua y penetrantes. Se mezclan con el suelo y el agua subterránea en donde se acumulan y se mantienen durante muchos años, representando una toxicidad a largo plazo para las colmenas.

Los neonicotenoides afectan el sistema nervioso central de los insectos de tal forma que son acumulativos e irreversibles. Incluso en pequeñas cantidades, con el tiempo puede tener efectos profundos. Uno de los efectos observados es que los pesticidas debilitan el sistema inmunológico de las abejas. Las abejas forrajeras llevan el polen lleno de pesticidas a las colmenas, en donde es consumido por todas las abejas. Seis meses después, su sistema inmunológico falla y se vuelven presa de infecciones secundarias aparentemente “naturales”, como parásitos, ácaros, virus, hongos y bacterias.

Una voz en el INTA

INTA a través de un informe de Ezequiel Bertozzi nos detalla el papel biológico esencial para la vida de las abejas (Ver)

“Las abejas producen miel, jalea real, polen, apitoxina y propóleos que son utilizados en la alimentación, en la producción de cosméticos y en diversos preparados farmacéuticos.”

“A pesar de la importancia de estos productos, el aporte fundamental de las abejas está dado por los servicios ambientales que brindan como la polinización de especies nativas o implantadas. La polinización es la transferencia de polen de la parte masculina de las flores (anteras) a la parte femenina (estigma). Para que la misma suceda, las plantas pueden requerir del viento, aves, mamíferos, pero sobre todo de los insectos.”

Para tener una aproximación de la importancia de este servicio ambiental, podemos mencionar algunas estimaciones realizadas por integrantes del Programa Nacional Apícola del INTA (PROAPI).

Dichos técnicos, expresan que “un tercio de los alimentos que se producen en el mundo dependen directa o indirectamente de la polinización por abejas. De hecho, y de acuerdo con la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural de la Unión Europea, el 76% de la producción de alimentos y 84% de las especies vegetales del mundo dependen de la polinización. Según el investigador norteamericano McGregor, el servicio ambiental que presta la abeja multiplica por 10 cada dólar ingresado a la Argentina en productos de la colmena.

Según palabras del investigador Garibaldi (CONICET-Lab. Ecotono del Inibioma, Bariloche), aproximadamente “un 70% de los cultivos que sembramos se ven favorecidos en distinto grado por la acción de animales que visitan sus flores y este aspecto no ha sido tenido en cuenta habitualmente en el manejo de cultivos. Además agrega: “Nuestros resultados sugieren que si prestáramos más atención a este fenómeno en los cultivos -por ejemplo, conservando áreas silvestres donde habitan polinizadores silvestres- tanto el rendimiento medio como su estabilidad aumentarían”.

“En consecuencia, remarcamos la importancia de contemplar las abejas y otros polinizadores animales en las distintas actividades agropecuarias para darle mayor sostenibilidad al sistema.”

Lo que vendrá

Si el Ministerio de Ambiente de la Nación o el Senasa no reaccionan inmediatamente a las solicitudes realizadas, los pueblos fumigados de la provincia de Buenos Aires, accionaran ante la justicia reclamando la protección de las abejas y la prohibición, en principio de los agrotóxicoss indicados como los principales causantes de las muertes de la abejas.

Se trata de un problema ambiental de gravedad significativa.

FuenteNaturaleza de Derechos
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