Por Saúl Maldonado, La Jornada, 23 de junio de 2016

La desaparición de 70 por ciento de las abejas en La Laguna de Durango y Coahuila ha provocado que los productores de miel en la zona sufran pérdidas por más de 100 millones de pesos en los pasados 12 meses y que el producto haya disminuido entre 80 y 90 por ciento este año, informó Francisco Salazar Talavera, presidente del Sistema Producto Apícola región Laguna.

Precisó que en otoño de 2015, autoridades de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), de sanidad vegetal y productores agrícolas empezaron a rociar insecticidas con neonicotinoides en miles de hectáreas de siembras de sorgo para eliminar la plaga del pulgón amarillo.

“Se ha demostrado que este químico afecta a las abejas. Entre enero y marzo, las colmenas se quedaron sin 70 por ciento de especímenes, porque el químico las desorientó y no pudieron regresar. El 30 por ciento restante no pudo producir mucha miel, porque estaban afectadas por el insecticida”, indicó.

Mencionó que en esta región de La Laguna existen alrededor de 120 apicultores, pero sólo 80 forman parte de la asociación del Sistema Producto, y entre todos arrojan anualmente una producción de 200 toneladas de miel; sin embargo, este año sólo pudieron producir 30 toneladas.

Dijo que solicitaron ante la Sagarpa apoyos para repoblar las colmenas y alimentar a las abejas, pues fue un químico usado en un programa federal de sanidad vegetal lo que provocó el problema, y aunque se requieren 6 millones de pesos, sólo les fueron autorizados 1.9 millones para el repoblamiento.

“El dinero es insuficiente, con ese recurso apenas estaremos repoblando la mitad de las colmenas, ya sólo falta que lo autoricen. La repoblación tiene que darse antes de que termine julio para que la abeja haga su trabajo y se pueda contar con miel para la temporada de otoño, de lo contrario no habrá producción”, aseveró.

Dijo que Francisco Gurría, subsecretario de Ganadería de la Sagarpa les informó que dicho apoyo económico se les entregará en el segundo semestre del año, pero “a nosotros ya nos afectó, porque en diciembre es cuando más batallamos para mantener vivas a las abejas por las bajas temperaturas”.

Puntualizó que los apicultores tienen dónde comprar las abejas, con sus homólogos de los estados de Zacatecas, Chihuahua y Michoacán, quienes están dispuestos a venderles el insecto, aunque para ello se requiere hacer el pago en julio, y si no se hace en el plazo señalado, “de nada servirá el apoyo entregado a los apicultores laguneros”.

FuenteLa Jornada
ACO
A favor de la salud, la justicia, las sustentabilidad, la paz y la democracia.