Por Angélica Enciso L., La Jornada, 6 de febrero de 2018

Ante la baja productividad de la naranja en el país, que apenas promedia 14 toneladas por hectárea, contra 40 toneladas que se consiguen en Florida, los bajos precios para los agricultores y la falta de asesoría, expertos impulsan el producto orgánico que demandan mercados de Estados Unidos, la Unión Europea y países asiáticos.

La naranja es el fruto más popular en México, ocupa 26 por ciento de la superficie sembrada de frutas, se produce en 335 mil hectáreas y su volumen al año alcanza, en promedio, 4.5 millones de toneladas, con un rendimiento de 14.2 toneladas por hectárea. Veracruz es el principal estado productor de esta fruta, con 58 por ciento de la superficie nacional cosechada, indica un reporte elaborado por Manuel Ángel Gómez Cruz, Rita Schwentesius y Laura Gómez, de la Universidad Autónoma de Chapingo.

El Centro de Investigaciones Interdisciplinarias para el Desarrollo Rural Integral, resalta que la innovación tecnológica para la producción de naranja orgánica, se enfoca en la búsqueda de un incremento en la productividad, con el esquema de producción sostenible y la mejora del medio ambiente con base en diversas prácticas agroecológicas.

Propone una política pública para la producción de naranja orgánica, ecológica y para el comercio justo que se basa en mejorar los apoyos a productores en el proceso de transición de la fruta tradicional a orgánica y créditos para la producción, así como resolver el hecho de que en muchas ocasiones los productores desconocen la existencia de esos apoyos o enfrentan una gran carga burocrática para obtenerlos.

Con ello se puede obtener la certificación del proceso de transición de producción convencional a orgánica y un sobreprecio o precio premiummediante contratos con las industrias jugueras ubicadas en la región, que exportan zumo congelado orgánico.

Asimismo, el productor puede preparar sus insumos, con microorganismos locales, compostas, abonos foliares, caldos minerales y abonos verdes de leguminosas, para así dejar de depender de los insumos externos que tiene que adquirir en las casas comerciales.

La innovación tecnológica se basa en la conservación y mejoramiento del recurso más importante que es la parcela; el manejo de la nutrición del suelo y de la planta; manejo de plagas y enfermedades, y aumento de la biodiversidad en la huerta.

Con esta propuesta se obtiene cuatro veces más rendimiento que la media nacional, se produce con 20 por ciento menos en costos y se obtiene un precio 50 por ciento más alto que la media regional, señalan.

Actualmente la institución atiende a 12 organizaciones citrícolas en el norte de Veracruz.

FuenteLa Jornada
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