Por Néstor Jiménez, La Jornada, 4 de enero de 2018

La tortilla ya no sólo se produce con maíz blanco; se ha encontrado presencia de maíz amarillo, el cual es usado como alimento para ganado, alertaron especialistas y organizaciones sociales.

La presidenta de la fundación Semillas de Vida, Adelita San Vicente, explicó que si bien las grandes empresas que elaboran masa para tortilla usan maíz nixtamalizado de grano blanco que tienen mayor nivel de nutrientes, ahora le agregan grano amarillo, por medio de harinas, para abaratar su costo de producción.

Afirmó que el maíz amarillo, usado también para elaborar biocombustibles, es importado de Estados Unidos en su mayor parte y puede ocasionar obesidad, y casi todo se produce con semillas transgénicas.

Esto debe ser una alerta para las autoridades federales, ya que el nivel de consumo de tortilla en México sigue siendo elevado, por lo que se debe garantizar que cuente con altos niveles de calidad y bajo precio, agregó.

Alrededor de la mitad del maíz para consumo humano en el país está destinado a la tortilla. “Aunque se ha dicho que éste va a la baja, no es así y consumimos 50 por ciento de los carbohidratos y 20 de proteínas del maíz”, señaló la presidenta de Semillas de Vida, fundación enfocada al análisis del grano nacional.

San Vicente, así como investigadoras expertas en el tema en México, han detectado la presencia de maíz transgénico en las tortillas en distintos estudios elaborados en el país.

“Es difícil diferenciar la tortilla que tiene maíz amarillo del blanco y lo peor es que se encontraron transgenes. La pregunta es cómo llegó este maíz al país, y la hipótesis es que llega por la harina”.

Recalcó que el consumo de maíz transgénico, de acuerdo con distintos estudios de la Universidad Nacional Autónoma de México y universidades de distintos países, puede generar toxinas.

A pesar de ello, recalcó que aún no se han encendido las alarmas en este tema para dejar de consumir las tortillas o los productos derivados de maíz.

“Sería un drama que dejaramos de consumir la tortilla, lo que necesitamos es mayor control de las autoridades responsables; perdieron el control de su calidad y sus precios, debemos estar más el pendiente de la calidad de lo que consumimos.”

Por su parte, el secretario general de la Alianza Campesina del Noroeste, Raúl Pérez, sostuvo que hay industrias de elaboración de masa que importan maíz amarillo. “Esto es poco ético, ya que ese producto se usa en producón de alimentos para ganado y almidones, entre otros, pero no para consumo humano y la Procuraduría Federal del Consumidor debe realizar un estudio sobre la calidad de la tortilla”, indicó.

FuenteLa Jornada
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