Por Ecoticias, 26 de octubre de 2017

Baterías de plomo-ácido

Estas baterías están compuestas de ácido sulfúrico y placas de plomo. Además de la toxicidad propia de los componentes, estos se oxidan cuando quedan expuestos, generando más elementos peligrosos y altamente contaminates.

Productos de la minería

La mayoría de los desechos de la minería y del procesamiento de los minerales son tóxicos y afectan a más de 2 millones de personas en todo el mundo. Los químicos más peligrosos, que se encuentran cerca de estos sitios son: arsénico, plomo, cromo, mercurio y cadmio.

Desechos del carbón

Los altos niveles de mercurio presentes en el aire son una grave amenaza para la salud de todos los seres vivos.

Originados por las centrales eléctricas alimentadas con carbón, son capaces de viajar miles de kilómetros por el aire. Una vez que ingresa en el organismo es bioacumulable y altamente tóxico.

El dióxido de azufre (SO2) tiene el mismo origen (la quema de combustibles fósiles) y forma de expansión que el mercurio y es causante de graves afecciones como la bronquitis crónica, enfisemas, asma y cáncer de pulmón.

Mercurio del oro

El proceso de extracción de oro (que generalmente se realiza al aire libre) libera más mercurio, que cualquier otro sector industrial a nivel mundial. El mercurio vaporizado es un potente neurotóxico que causa trastornos en el desarrollo y afecta el sistema nervioso central.

Las aguas contaminadas por mercurio son muy difíciles de recuperar.

Fundición de plomo

Cada vez que se funde el plomo para producir diversos productos secundarios, se liberan varios elementos tóxicos (como el hierro o el zinc), puesto que la eliminación de las impurezas se hace por calor extremo y agregado de químicos y los gases y partículas contaminantes residuales, afectan a la salud de 2.5 millones de personas.

Plaguicidas

Tanto la producción, como el almacenamiento y la aplicación de este tipo de agentes químicos, resultan de alta peligrosidad para la salud. De hecho, es un elemento letal para los parásitos (hongos, insectos, etc.) pero puede acabar en las aguas, suelos, aire y hasta en un plato de ensalada.

Sus efectos para la salud van desde una irritación, hasta el cáncer.

Arsénico

El arsénico que se ha filtrado hacia las aguas subterráneas, tras varias décadas de empleo para varios usos que hoy están prohibidos, es un grave problema. En muchos sitios del sur de Asia hay personas que aun beben estas aguas contaminadas y tiene problemas de salud tales como disfunciones circulatorias y cáncer.

Aguas residuales industriales

Se llama agua residual, a aquella que ha sido objeto de procesos industriales y se drena hacia otras corrientes. Si no existe un proceso de recuperación de las mismas, previo al volcado, éstas pueden contener todo tipo de contaminantes, que pueden ser letales (agentes patógenos, metales pesados, toxinas, etc.).

Cromo

Si bien el cromo es un elemento imprescindible para el cuerpo humano, el que emplea la industria del tinte (agregar color a los materiales) y las curtiembres (tratamiento de los cueros), el cromo IV es altamente contaminante y tan tóxico, que puede resultar mortal para los seres vivos.

Herbicidas

Si los pesticidas se emplean para eliminar plagas de origen generalmente animal, esos productos se aplican para matar las “malas hierbas”; el tristemente célebre Glifosato es el más vendido del mundo. Aun habiendo sido declarado “probable cancerígeno”, la UE sigue planteándose la posibilidad de permitir su uso, por al menos otros diez años (ver Glifosato: defenestraciones, sobornos e indecisión).

FuenteEcoticias
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