“Sus ganancias valen más que nuestras vidas: la otra cara de la realidad del agro negocio”

Trabajo de investigación realizado por alumnas de 5° año de secundario de capital federal de Buenos Aires, Argentina

Por Luciana Belén Ponzio y Agustina Belén Vivanco*, alumnas de 5° año de secundario de capital federal**, 1 de septiembre de 2017

Introducción

A partir del Espacio de acción y reflexión: “Ética y Responsabilidad Social” de 5º año Especialización en Economía y Administración y luego de haber visto el video documental “¿Los herbicidas perjudican la salud? Informe italiano sobre el caso argentino” y bibliografía relacionada a la materia, surgieron algunos interrogantes: ¿Cómo construir acciones éticas en los jóvenes cuando desde las instituciones políticas y empresas privadas se toman decisiones que violan estos principios éticos y constitucionales”?

¿Cómo transformar el agro-modelo sobre bases sustentables, saludables y ecológicas? ¿Qué mecanismos desde la comunidad podrán generar, transformar y cambiar esta realidad? ¿Cómo explicar la importancia de los principios establecidos en nuestra Constitución respecto del cuidado del medioambiente, la salud y los consumidores, para las generaciones presentes y futuras?

¿Qué rol tiene la sociedad civil a la hora de transformar y exigir un cambio del modelo de cultivo actual? ¿Por qué los medios de comunicación no hacen público estas realidades? Se buscará dar respuesta a algunos de estos interrogantes a lo largo del desarrollo del trabajo.

El objetivo general del trabajo será analizar el impacto de los agrotóxicos en el modelo económico, la producción agropecuaria y en la salud de los habitantes de los pueblos expuestos a estos pesticidas. Para cumplir con ese objetivo, se tomó en cuenta el caso de la localidad entrerriana de San Salvador, conocida como “el pueblo del cáncer”, expuesta por una reciente investigación difundida por el programa italiano “Le Iene”. Ante la evidencia de que haya sido la televisión italiana quien haya hecho público este informe sobre la realidad del agronegocio, una de las principales hipótesis que se plantea es acerca de la complicidad de los diferentes actores de la sociedad civil y actores estatales para la continuidad del uso de agrotóxicos en el modelo de producción actual.

El marco teórico se apoya en bibliografía de la materia referida previamente y en el materialismo histórico.

Desarrollo

Como punto de partida del ensayo se toma este fragmento de El Capital, ya que refleja de manera actual cuál es la situación actual de la producción agropecuaria en nuestro país: “La producción capitalista no solo destruye la salud física de los obreros urbanos y la vida espiritual de los trabajadores rurales, sino que también perturba el metabolismo entre el hombre y la tierra. Cada progreso de la agricultura capitalista en el arte de incrementar la fertilidad del suelo por un tiempo es un progreso en la ruina de las fuentes durables de su fertilidad. La producción capitalista no desarrolla la técnica y la combinación del proceso de producción social más que socavando al mismo tiempo las dos fuentes de donde emana toda riqueza: la tierra y el trabajador” [1]

La frase de Marx refiere a que el sistema capitalista, además de destruir la salud de los obreros destruye también la fertilidad de la tierra. Es decir, la producción capitalista consume poco a poco “las fuentes de donde mana toda riqueza: la tierra y el trabajador”.Las empresas realizan prácticas que disminuyen la salud de los propios trabajadores, consumidores y pobladores cercanos a los lugares de producción, y también arruinan la tierra donde se cultiva de manera permanente. Los dueños del capital, directivos de estas empresas privadas, no se preocupan por ello en su afán de aumentar sus ganancias.

A partir de la bibliografía trabajada en la materia se pudo ver que las cuestiones claves que hacen a la Responsabilidad Social empresarial son 5: el buen trato al personal, el buen trato a los consumidores (Productos de buena calidad, precios razonables y sobre todo productos saludables. La salud de los consumidores tiene que beneficiarse, no perjudicarse por lo que las empresas producen), la protección al medio ambiente, transparencia (Informar lo que realmente está sucediendo, que no engaña falsamente a los posibles inversionistas, a lo posibles proveedores) y participación social (Participar activamente en causas de interés público).

Estos puntos son claves ya que la empresa no es alguien ajeno a lo que sucede en la sociedad. Cada empresa tiene valores que para ser éticos deben coincidir con los valores compartidos por la sociedad. Algunos de los valores éticos imprescindibles son: la integridad, la confianza, la justicia, el diálogo, la transparencia, la dignidad, la legalidad, el compromiso cívico, la ecología y la responsabilidad. Asimismo, está comprobado que las empresas éticas poseen una mayor productividad ya que los trabajadores se sienten a gusto trabajando en estas empresas que contribuyen con la sociedad.

Existen empresas multinacionales que respetan la normativa legal en su país de origen, pero desarrollan comportamientos inmorales en países subdesarrollados cuyos gobiernos corruptos dejan a las empresas destruir tanto a la población como el medio ambiente. Estas empresas “narcisistas” sólo se concentran en maximizar sus ganancias. Este es el caso de empresas como Monsanto, según el video mencionado al inicio del trabajo. En este sentido, Monsanto busca lo expresado anteriormente sin importar si la salud de la gente se ve perjudicada.

Las autoridades de la Universidad de Córdoba y el gobierno permiten que la empresa desarrolle su actividad buscando también el propio beneficio. Este modelo agrícola se localiza en las ciudades rurales medianas y pequeñas, exponiéndolos directa y periódicamente a los agro-tóxicos. Esto es un pilar fundamental del agro-negocio capitalista debido a que les proporciona a los empresarios del campo ganancias inmediatas y reducción de costos. Esta exposición es la causa del desarrollo de enfermedades y deformidades en el cuerpo de la población.

Según Infobae, que toma datos de un informe de profesionales de la salud, entre el 2005 y el 2015 se multiplicó un 1000% el uso de agrotóxicos. El glifosato es el principal activo del herbicida “Round Up” (nombre comercial producido por Monsanto). La misma empresa que vende las semillas, vende el herbicida que causa la muerte de embriones, placenta, células y daños en el suelo. En los pueblos afectados por la fumigación, las tasas de cáncer y otras enfermedades respiratorias se triplicaron respecto a la medida nacional, llegando al 40% de mortalidad por cáncer.

El IARC (Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer) declaro al glifosato como potencialmente cancerígeno. El glifosato se hace presente tanto en el aire, como en el agua que la población bebe a diario. La cantidad de este agro-químico presente en el agua es 220 veces superior a lo permitido (según las estadísticas italianas). Estas prácticas han dejado víctimas fatales y casos como el de Fabián Tomasi, oriundo de Basavilbaso, Entre Ríos, quien en 2005 comenzó a trabajar en una empresa de aplicación aérea de agroquímicos y hoy padece una grave afección conocida como la “enfermedad del zapatero”[2] tras verse expuesto periódicamente a una lluvia de herbicidas.

No obstante de esto, los otros campos se encuentran contaminados con la basura que arrojan estas empresas. Dentro esa montaña de “veneno”, como lo llama el relator del video, se encuentran los bidones en los cuales se transporta el glifosato y que los habitantes de bajos recursos utilizan para llevar agua a sus hogares. Por otro lado, informes recientes han reconocido que más del 60 % de las frutas y verduras de los Mercados de Buenos Aires, La Plata y General Pueyrredón se encuentran contaminadas con agrotóxicos, entre los cuales se detectaron cuatro químicos prohibidos y otros cuatro más no autorizados. Es decir, que más de la mitad de los alimentos que consumimos diariamente no están aptos para el consumo.

A pesar de que la población está enferma a causa de este producto, quedan personas que no están concientizadas e incluso desconociendo acerca de lo nocivo que es para la salud. En otras palabras, quienes tienen intereses económicos minimizan el problema, desde referentes del gobierno hasta los trabajadores. Estos sostienen que el pueblo se encuentra a unos 5 km de distancia, por lo tanto ellos no tienen ninguna relación. Evidentemente, esta empresa no acciona por sí sola, sino que detrás hay un gobierno poco eficiente que lo permite, medios de comunicación cómplices y en consecuencia una sociedad civil poco informada.

El criterio empresarial bajo el sistema capitalista en sus distintas etapas de expansión ha sido y es la maximización de la ganancia y la reducción de los costos, una ecuación de rentabilidad sin consideración de costos e impacto medioambientales. Tal como se señaló anteriormente, para que una empresa tome estas medidas y no haya ninguna clase de represalia de parte de las autoridades, solo puede traducirse como complicidad.

Para poner un ejemplo claro, Monsanto: Esta empresa se caracteriza por priorizar el capital financiero antes que la salud de la población. Este agro-químico perjudica el aire, el agua “potable”, los campos de cultivos, semillas, el algodón, las vendas, productos de protección femeninos, entre otros. En estos últimos productos, el glifosato, se encuentra en un 60%. Es decir, vivir por los alrededores donde se utilizan estos productos pone en mayores riesgos a sus pobladores, de contraer potenciales enfermedades. No hace falta aclarar que no cumple con al menos tres de las cuestiones claves para ser considerada responsable: protección del medio ambiente, transparencia y la participación activa en las causas de interés público.

El cuidado y protección del medio ambiente y del personal debería de ser exigencias mínimas a cumplir. En el caso de que la empresa no cumpla con alguno de estos requerimientos, el Estado debe de tomar medidas para subsanar el incumplimiento. Sin embargo, a partir de lo averiguado, se advierte que desde el año 1996 cuando se introdujo en nuestro país el paquete tecnológico del agronegocio (glifosato más soja transgénica) de Monsanto, con un trámite que duró tan solo 80 días, los diferentes gobiernos y las políticas públicas parecen haber jugado a favor de la empresa extranjera, aún cuando en gran parte de los países desarrollados los productos que utiliza dicha empresa están prohibidos.

Conclusiones

La empresa es un factor fundamental en la convivencia social, siendo la proveedora de recursos materiales destinados a satisfacer las necesidades. La aplicación o no de la ética empresarial afecta a los diferentes grupos de interés que tiene la empresa: los “stakeholders”[3]. Vincularse con valores éticos les asegura la confianza de los consumidores para hacerle frente a la competencia.

Las empresas extranjeras que ingresan al país deberían tener un control más estricto por parte de las autoridades gubernamentales, exigiéndoles un informe mensual, monitoreo de sus actividades y las consecuencias éticas de las mismas. Como próximas medidas, se debería realizar una profunda investigación de cada producto, verificando que se cumpla con lo prometido o estipulado.

A la hora de conceptualizar lo ético en relación a la empresa o al rol del Estado, no se nos puede escapar el rol de la sociedad civil, cuyos movimientos tienen efectos diferentes. En algunas oportunidades, la indiferencia y tolerancia, mientras que en otros la participación y la acción con propuestas.

Esto es fundamental para generar cambios, culturales, personales (por ejemplo cambios de hábitos) para generar políticas estructurales que se sostenga a lo largo del tiempo.

A partir de todo lo mencionado previamente, desde el Ministerio de Desarrollo y Medio Ambiente de la Nación, y con la colaboración de otras jurisdicciones del Estado, sociedad civil, a través de organizaciones privadas, entre otras, se detallan a continuación algunas líneas de acción y propuestas para llevar a cabo en el mediano y largo plazo:

  • Fortalecimiento de la educación, para la difusión y concientización de estas problemáticas, a partir de espacios curriculares o charlas con especialistas en estos temas.
  • Red de comunicación comunitaria (charlas vecinales, radio abierta, redes).
  • Prácticas de consumo responsable.
  • Preocupación por el medio ambiente de funcionarios.
  • Instancia de cambio de producción.
  • Expansión de Ferias y Redes Sustentables en todos los barrios.
  • Talleres y promoción de cultivo sustentable en escuelas y en los barrios.
  • Políticas Públicas de precios que fomenten el consumo de productos orgánicos y sin agrotóxicos (ya que generalmente estos productos siempre son más costosos).
  • Crear ranchos/chacras escuela para capacitar a jóvenes voluntarios a sembrar alimentos orgánicos (experiencia aplicada en México).

Anexo

Para dar respuesta a esta problemática, se contactó a Mercedes López Martínez, directora de la campaña “Millones contra Monsanto” residente de México, con el fin de ampliar la información existente en sitios webs.

Esta campaña fue iniciada por ACO (Asociación de Consumidores Orgánicos) para contrarrestar el abuso de la biotecnología de Monsanto, defender la agricultura campesina, la soberanía alimentaria, la alimentación tradicional y las semillas originarias. Para ello cuentan con un amplio abanico de métodos, entre los que se encuentran la creación de la página web, Facebook, campaña en redes sociales, denuncias e información de los crímenes, entre otras.

Referentes de Argentina viajaron al tribunal internacional (American Institute of Architects) en Washington D. C., Estados Unidos “para dar parte de los crímenes de Monsanto”.

Con todas estas medidas lograron evitar que se instalara una plata en Córdoba, Argentina. Mientras que en Ecuador, Costa Rica y Bolivia se instituyeron leyes contra los transgénicos, pero aún no se logró su expulsión física.

Una economía más ecología es posible, en la que no se utilicen ni químicos, ni pesticidas. Ésta forma de producción es más costosa, pero se contribuye a la salud de la población, al suelo y al cambio climático.

Con su vasto conocimiento del tema, nos recomiendan accionar frente a ello con acciones civiles, articulación y solidaridad, relacionándonos con organizaciones ecologistas o ambientalistas internacionales, tales como Greenpeace, entre otras.

No solo se obtuvo recomendación de como accionar frente a la empresa culpable de la muerte de miles de personas en toda América Latina y Estados Unidos, sino que también, sugieren que se dé a conocer a través de temas que le lleguen a la población, como el caso de la marca de jugos Ades. Ésta marca utiliza soja transgénica para elaborar sus jugos, la cual lleva consigo el agro-toxico glifosato.

Cuando se unen fuerzas, se logran los verdaderos cambios. Todo empieza en uno mismo.

*Datos de contacto

Instagram: @Luciaanabelen mail: lucianabelenponzio@hotmail.com

Instagram: agus_vivanco10

Mail: agusvivanco19@gmail.com

**Queremos brindar nuestro agradecimiento a las docentes: Daiana Melisa Tidele Rojas (en las materias “Etica y Responsabilidad Social” y en “Economia Social y Solidaria”) y Marcela Raviolo (en “Derecho aplicado”)

Bibliografía

[1] Marx, Karl, El Capital. Crítica de la Economía Política. Libro I. 2010, Siglo XXI, Madrid, España.

[2] Poli neuropatía toxica severa (envenenamiento a acusa de aspirar solventes que traen consigo las sustancias que afectan al sistema nervioso periféricos).

[3] Grupos públicos de interés interesados o afectados por las empresas. Elemento fundamental en la planificación estratégica de la empresa.

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ACO
A favor de la salud, la justicia, las sustentabilidad, la paz y la democracia.