Se estima que existen más de 5 mil tortillerías en México, esto tan solo en los puntos de venta  agrupados en las organizaciones Unión Nacional de Industriales de Molinos y Tortillerías, Cintéotl, el Consejo Empresarial de la Industria del Maíz y sus Derivados y la Cámara Nacional del Maíz Industrializado representan.

Para los responsables de poner el alimento básico de los hogares mexicanos cada vez se presentan más retos, que no siempre son obstáculos sino nuevos desafíos para seguir cumpliendo la misión de brindar la tortilla.

En la nota de Ana Isabel Tavera den el periódico Noreste titulada “Aumenta competencia entre tortillerías” se comparte mediante testimonios la presión que existe en los transformadores de la tortilla por tener seguros sus clientes, pues han observado como los hábitos de consumo se han modificado.

«La competencia entre nosotros ha ido en aumento, ya que regularmente en lo que es el primer cuadro de la ciudad, hay tortillerías que están a escasos metros una de otra, aunque pues, cada quién hace su lucha al vender el producto y éste, al ser elegido por los consumidores», afirmó el encargado de una tortillería.

Esto, a pesar de que a decir de los trabajadores de la industria de la masa y la tortilla-cada uno ya tiene sus clientes- ha provocado que las ventas no sean regulares, pues la competencia entre éstas es inevitable.

Además, la competencia desleal de vendedores ambulantes, tiendas de abarrotes y de autoservicio, ha ocasionado también problemas económicos, «pues la mayoría de los consumidores ya no tienen necesidad de salir por el producto, ya que éste les es llevado hasta la puerta de sus hogares».

Ante esto, la venta de tortillas por los llamados mototortilleros, provoca un colapso inminente en el sector.

Por otro lado, se ha pensado en la incorporación de tectnologías amigables con el ambiente, por ejemplo diseñando un tratamiento para agua usada en las tortillerías de nixtamal.

En las tortillerías, todos los días se lleva a cabo el proceso llamado nixtamalización para la obtención de la masa de maíz con la que se elaboran tamales, sopes, huaraches, tlacoyos y tortillas, entre otros elementos de la gastronomía mexicana.

En el proceso, al agua resultante de la nixtamalización se denomina nejayote, el cual contiene una gran carga de sólidos, así como de materia orgánica suspendida y disuelta, lo que ocasiona el taponamiento de las alcantarillas y el drenaje de las instalaciones; además, su alto contenido de sales y un nivel de acidez (pH) arriba de 11, este líquido residual repercute en la corrosión de las tuberías.

Ante esta situación, científicos del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica (Cideteq) diseñaron un método costeable para el tratamiento de aguas residuales de la nixtamalización, el cual separa los sólidos de nejayote y produce un agua limpia que puede descargarse libremente al sistema de alcantarillado municipal.

El doctor Eduardo López Maldonado, investigador de Cidetec y responsable del proyecto, explica que el método es innovador frente a otras formas de tratar el agua al ser una solución de origen orgánico, costeable y fácil de llevar a cabo.

Agrega que el saneamiento de nejayote consiste básicamente en mezclar esta agua residual con un compuesto orgánico (biopolielectrolito), en este caso maíz, que es capaz de absorber contaminantes sólidos en el agua, aislándolos con efectividad.

De acuerdo a cálculos derivados de este proyecto, una sola tortillería que procesa 500 kilogramos al día genera alrededor de 67 mil litros al año de nejayote.

La tortilla que rebasa fronteras

Ana Campoy coparte cómo en ocasiones se sacrifica calidad y nutrición por accesibilidad

Las tortillas de maíz se encuentran por doquier en los Estados Unidos. Grandes fábricas producen millones de ellas y las distribuyen a todo lo largo del territorio. Los discos amarillentos se han convertido en un mercado de 5 mil millones de dólares que alimenta a un número creciente de hispanos y otros devotos de la comida mexicana, muchos de los cuales festejaran este Cinco de Mayo con tacos chorreados en salsa.

Pero lee las etiquetas de las tortillas que se venden en los supermercados estadounidenses y encontrarás una larga lista de aditivos difíciles de pronunciar; algunas hasta tienen harina de trigo. También encontrarás que, a diferencia de la deliciosa flexibilidad de una tortilla mexicana auténtica, las tortillas que se pueden comprar en las tiendas norteamericanas a menudo son imitaciones sin mucho sabor que se empapan y se deshacen rápidamente. Cada vez más compañías están haciendo tortillas usando los métodos tradicionales, pero son difíciles de conseguir fuera de los enclaves de los fanáticos de la gastronomía ubicados en las costas del país. También se venden como productos gourmet, y sus precios lo reflejan.

Fuentes:

noreste.net/noticia/aumenta-competencia-entre-tortillerias

kuali.com.mx/disenan-tratamiento-para-agua-usada-en-tortillerias/

qz.com/676674/por-que-es-casi-imposible-encontrar-una-tortilla-de-maiz-decente-en-estados-unidos/

 

 

 

 

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