Por Emir Olivares Alonso, La Jornada, 19 de mayo de 2017

La alimentación será tema fundamental para la paz en los próximos años, pues hoy el mundo vive una crisis en el sector que en poco tiempo se agudizará por el crecimiento demográfico, el cambio climático, la degradación del suelo y la limitación de las fronteras indígenas.

Expertos en el tema participaron ayer en el décimo panel de los foros universitarios La UNAM y los desafíos de la nación, en el que se debatió sobre seguridad alimentaria.

Luis Fernando Haro, director general del Consejo Nacional Agropecuario, recordó que organismos internacionales como la FAO han alertado que para poder mantener los niveles de consumo alimentario de hoy día, para 2050, cuando se calcula habrá 9 mil millones de habitantes en el mundo, se tendrá que aumentar la producción actual de alimentos en al menos 60 por ciento.

En el caso mexicano, indicó que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha sido favorable para el sector, pues mientras en 1994, cuando entró en vigor, México obtuvo 2 mil 800 millones de dólares por exportación de alimentos; en 2016 la cifra alcanzó los 29 mil millones.

Sin embargo, México enfrenta problemas para satisfacer su demanda interna, pues 48 por ciento de lo que se consume en el país proviene del extranjero.

Por ello, recomendó tomar el ejemplo de otros países, sobre todo para favorecer la producción doméstica y generar políticas definidas a mediano y largo plazo para el sector, las cuales trasciendan sexenios y surja en colaboración de todos los que participan en la producción.

Felipe Torres, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, afirmó que la seguridad alimentaria debe ser parte del proyecto estratégico del desarrollo económico.

Y es que México no tiene capacidad para garantizar el derecho a la alimentación, establecido en la Constitución. En años recientes el precio de la canasta básica se incrementó nueve por ciento, con lo que al menos la tercera parte de los mexicanos se ha visto afectada.

Enfatizó que en promedio México destina 15 mil millones de dólares para importar alimentos como parte del TLCAN, pago que cada vez es más complicado sostener por la débil economía nacional, además que no contamos con la base agrícola que permita abatir ese consumo externo.

FuenteLa Jornada
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