El emblemático monumento a la patria de Mérida Yucatán, fue el punto de encuentro para participar en la marcha contra Monsanto que avanzó del Paseo Montejo hasta culminar en el Parque Santa Ana en el centro de la ciudad.

El festival fue liderado por el Colectivo Ma OGM (“No” a los OGMs en maya), en colaboración con la Asociación de Consumidores Orgánicos, y en alianza con Greenpeace México y Slow Food Yucatán.

También participaron otras organizaciones clave en la región y personas con un profundo y genuino interés en impedir proyectos dañinos y proteger los recursos maravillosos con que cuenta la región. Tales como Sebastian Proust, quien enfoca gran parte de su trabajo en parar y revertir la deforestación, mostró un atuendo que expresaba visualmente los riesgos del herbicida glifosato, utilizado en las semillas genéticamente modificadas de Monsanto.

Durante el recorrido se escucharon las consignas: “Fuera Monsanto de Nuestro Campo”, “Nuestras Semillas, Nuestra Decisión” y “De Mérida a Ensenada, de Transgénicos Nada”. Diversos carteles mostraban la relación entre la producción transgénica y el daño a las y los apicultores y a la producción de miel, una de las principales actividades económicas en la región.

La caminata fue encabezada por una gran manta que decía #ConsultaIndígenaMaya, para alertar sobre el proceso coyuntural que está viviendo Campeche y Yucatán en torno al proyecto de soya transgénica de Monsanto que fue aprobado ilegalmente por SAGARPA y que tras un juicio exitoso, la SCJN detuvo los permisos hasta que el gobierno mexicano llevara a cabo la consulta indígena previa, libre e informada, requisito legal obligatorio para la aprobación.

Al final de la marcha y durante la apertura de la sesión artística se expresó que Millones contra Monsanto es un proyecto de Organic Consumers Association que pretende hacer visibles los daños que genera el modelo de agricultura industrial seguido por Monsanto, pero que no es exclusivo a esa empresa, sino que es un símbolo de lo que no queremos ni debemos seguir permitiendo en el país ni en el mundo.

Lo anterior por el envenenamiento de alimentos, agua y suelos derivado del uso de herbicidas; el sistema de injusticia y dependencia en el que encadenan a las y los campesinos; los daños ecosistémicos generados por los monocultivos extensivos, y la alianza poderosa que establecen con gobiernos, empresas, organismos internacionales y centros académicos para falsear información, manipular la opinión pública, pasar por alto evidencias para facilitar la aprobación de proyectos dañinos como el de México (que por cierto está activo en otros estados de la República que no llevaron a juicio el caso), y hacer creer que la biotecnología es la vía para la seguridad alimentaria, sin poner el dedo en el renglón en los costos y daños irreparables que generan.

También se habló sobre el Tribunal Internacional Ciudadano contra Monsanto que se llevará a cabo en Octubre de 2016 en La Haya, Holanda; como un espacio para llevar a juicio social los crímenes de Monsanto e intentar tipificar legalmente el ecocidio que ha generado el modelo agroindustrial liderado por esta empresa.

Coincidiendo con el festival de la Noche Blanca que cada año organiza el Ayuntamiento de Mérida, jóvenes de la sociedad civil local lograron insertar la marcha dentro del Festival por la Soberanía Alimentaria, lo que les permitió conseguir apoyo de instancias públicas locales para instalar un escenario equipado en el punto de cierre de la marcha. Ahí se ofrecieron presentaciones artísticas de Son Jarocho y Rap Maya.

El festival cerró exitosamente con las canciones de Moyenei, cantante chilena y activista que enfoca su música en la promoción de la salud y soberanía alimentaria. Moyenei no sólo hace denuncia a través de su canto, sino que también intenta inyectar esperanza y espíritu colectivo en la gente para demandar a las empresas y gobiernos “la verdad” y así permitir la toma de decisiones conscientes y responsables en torno a la alimentación.

En el cierre del concierto, la cantante chilena dejó muy clara la postura de resistencia que como personas y sociedad debemos tener ante proyectos que amenazan la soberanía alimentaria y la salud integral personal y del ecosistema.

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Valeria Enriquez
Campañas e Incidencia Apasionada practicante e impulsora del consumo sustentable para activar círculos virtuosos de vida! #ComercioJusto #ConsumoResponsable #Justicia #Coherencia #Salud #Alimentación