El sábado 30 de abril, el parque Benito Juárez de San Miguel de Allende, Guanajuato fue el marco de una jornada festiva con música, conferencias, arte con semillas, cuentos tradicionales, entrega de semillas orgánicas, comida saludable, bebidas refrescantes y participación ciudadana, durante el 4º Festival de Semillas realizado por Vía Orgánica.

Durante las casi 10 horas que duró el evento, se sumaron integrantes de la comunidad sanmiguelense y turistas de diferentes edades, idiomas, culturas, colores, tradiciones, quienes convivieron mano a mano.

El festival inició con la conferencia de Mercedes López, representante de Vía Orgánica en la ciudad de México, quien habló sobre la importancia de rescatar la milpa mexicana para impulsar la soberanía alimentaria y rescatar la economía campesina y acerca de la situación actual de la demanda civil contra el maíz genéticamente modificado que impulsan 52 personas y 20 organizaciones civiles.

Al final de su plática, Mercedes López preguntó al público a qué se comprometía luego de la plática, destacando las respuestas: “a informarme y compartir lo aprendido con mi familia/comunidad/alumnado”; “a bajar las guías de alimentación sana de la página web de Vía Orgánica para compartirlas”, “a entrar a la página de la demanda contra el maíz genéticamente modificado y cooperar”.

Entre cuentos donde se destacó la riqueza de las semillas y de la alimentación tradicional mexicana y la apertura del circuito de semillas para reproducir, intercambiar y donar este tesoro que nuestras y nuestros antepasados nos han brindado en México, Soledad Saburido presentó la charla: “Leguminosas y su importancia en la alimentación y la restauración de los suelos”, destacando la importancia de sembrar esos alimentos para recuperar tierras yermas que han sido inhabilitadas por el uso de pesticidas y malas prácticas agrícolas.

Luego de la plática, el equipo de Vía Orgánica presentó el Sketch de la familia semilla y entregó semillas a las personas participantes para crear sus huertos caseros, explicándoles cómo sembrar y reproducirlas. Para afinar esos conocimientos, se brindó el Taller: “Conservando e intercambiando mis semillas” por Jenn, Sol y Nere de las organizaciones civiles Somos Semillas y Semillas Colibrí.

La idea central del taller, aparte de compartir conocimientos, fue comprometer a las personas a compartir y donar sus semillas, para preservarlas y socializarlas, combatiendo a empresas transnacionales como Monsanto, Syngenta, Pionner y Bayer que s están apropiando de ellas y comercializándolas.

La tercera charla fue la de “Escuelas de agronomía, jóvenes y vínculo con el campesinado”, impartida por el Dr. José Sergio Barrales Domínguez, Rector de la Universidad Autónoma de Chapingo, quien habló sobre los programas de becas y estímulos desarrollados por la universidad para formar jóvenes en agronomía, sociología y economía agrícolas con alto compromiso hacia las comunidades campesinas y con una visión agroecológica.

Al concluir su charla, el Dr. Barrales hizo un análisis sobre la importancia de volver a alimentos tradicionales como el amaranto para recuperar la alimentación tradicional, avanzar hacia la soberanía alimentaria y recuperar la salud de la población, dejando atrás problemas actuales como la obesidad, desnutrición diabetes y cánceres, derivados de la comida industrializada y chatarra.

En un siguiente momento, se realizó la segunda entrega de semillas a las personas participantes, conminándolas a sembrarlas en los espacios disponibles de sus casas para acceder a comida fresca y sana, reproducir las semillas para intercambiarlas y donarlas con otras personas.

Luego tocó el turno a Aleira Lara y María Colín de Greenpeace México, quienes hablaron sobre la Campaña Comida Sana Tierra Sana, que la organización ambientalista ha promovido en México, exigiendo a empresas corporativas que promueven bebidas y comida industrializada como Herdez, La Costeña, Kellogg’s, Pepsico, Coca Cola, La Moderna, Jumex, Maseca, Bachoco, Bimbo, Nestlé, Boing, Verde Valle, la Huerta y de la Rosa, a que consuman alimentos provenientes del propuestas agroecológicas, para contribuir a la restauración de la tierra y a una comida sana.

Aleira Lara explicó que en estas campañas se ha involucrado a la población mexicana, a quien primero se le brinda información y luego se le pide participe en ciberacciones para pedir a las compañías que en sus procesos de producción no usen agrotóxicos, además de que transiten hacia la agricultura ecológica a lo largo de su cadena de proveedores. Actualmente, explicó, están desarrollando la campaña pidiendo a Bimbo que se comprometa con la agroecología.

Por su parte María Colín, abogada de Greenpeace abundó sobre la demanda que comunidades indígenas y campesinas mayas han emprendido contra la siembra de soya genéticamente modificada en el sureste de México y acerca del proceso de consulta que se lleva a cabo actualmente entre las comunidades para conocer si están de acuerdo, o no, con la siembra de soya transgénica. Consulta que está siendo vigilada por una Misión de Observación conformada por organizaciones civiles del sureste y de la ciudad de México, buscando que sea una consulta libre e informada.

Esto, explicó Colín, porque en consultas previas en otros lugares del país, se ha constatado que el gobierno manipula a las personas y los mecanismos de realización de las consultas para que sean favorables a los intereses de las empresas transnacionales.

Simultáneamente a las pláticas, se realizaron mesas de diálogo abiertas al público en las diferentes mesas instaladas a un costado del kiosko donde se desarrollaba el evento central,. En esos espacios la comunidad recibía información, semillas, resolvía dudas agroecológicas y recibía información de contactos para mayor información sobre las demandas contra el maíz y soya genéticamente modificados, alimentos y siembras orgánicas, reproducción de semillas, entre otros temas.

La siguiente charla: “Cultivar y cocinar salud” fue impartida por Martha y Guillermo, autores del libro Alimentos sustentables de la tierra a la mesa, donde conminaron a las personas asistentes a volver a acercarse a la tierra y a la producción de alimentos de comunidades campesinas cercanas, promoviendo cadenas cortas agroalimenticias, para beneficiar no sólo a quienes producen sino también a quienes consumen.

La y el autor del libro expusieron las tesis centrales de su publicación, que fue distribuida durante el evento y autografiada., convocando un interés amplio.

El festival prosiguió con cuentos para la familia y la charla de Pablo Jaramillo: “La mariposa monarca y su ruta”, donde aparte de narrar la maravilla del largo recorrido que realizan las mariposas, expuso los riesgos y problemas de extinción que enfrentan por el uso de herbicidas como el glifosato, que han mermado seriamente a la población de lepidópteros.

Posteriormente se realizó la premiación de los mejores trabajos durante el concurso arte con semillas y a continuación Mario del Charco del Ingenio habló sobre el “Rescate de Nativas de Naturaleza y de Identidad”, destacando la experiencia del Charco, como un ejemplo de preservación de la biodiversidad.

Al final vino la música por Allende la Cultura, Rap y Rimas Sanmiguelenses. El evento fue cerrado de forma lúdica, creativa y reflexiva convocando a gran número de personas que cantó y bailó con la presentación de la artista chilena Moyenei Valdés con su Música que sana… a bailar.

Ya en la nochecita, la gente más desvelada y entusiasta cerró las actividades del 4º Festival de Semillas con un concierto en el Hotel Boutique Casa Angelitos, donde Moyenei y un grupo de tamboristas africanos alegraron al público y generaron un entorno alegre, holístico y comprometido en la defensa de la madre tierra o pachamama, la alimentación orgánica y la necesidad de organizarnos para impulsar nuestros derechos ciudadanos en torno a la tierra, el agua, el aire, la comida, la información y la salud.

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Mercedes Lopez Martinez
Trabajo en la ciudad de México. Doy seguimiento a la demanda contra el maíz genéticamente modificado y a labores de educación sobre consumo orgánico, comercio justo y soberanía alimentaria.